Columnas

La irresponsable actitud de "algunos" que reclaman al Gobierno de Nuevo León, el cierre de comercios por la pandemia de Coronavirus.

“En este mundo no hay cosa más sana,
que todo el mundo haga lo que le de su regalada gana”
Refrán popular

Percepciones

Suena tentador y muy sabroso, pero en el fondo no es así.

Al paso que vamos, no tardamos mucho en que nuestras autoridades lleguen a anunciar algo así como: “Cada quien bajo su cuenta y riesgo porque no hay más camas de hospital ni respiradores; la dotación de oxígeno médico está acaparada por revendedores en el mercado negro y la lista de espera para cremación de cadáveres es más de seis semanas, de manera que quien quiera salir, que salga y que el comerciante que quiera abrir, que abra; o sea, que cada quien haga lo que le dé su regalada gana”.

Me espanta y enmuina la irresponsable actitud de algunos comunicadores que pretendiendo dictar cátedra se las dan de vengadores de la justicia y de manera airada reclaman al Gobierno de Nuevo León el cierre de algunos giros y el paro de actividades de fin de semana.

Preguntan los “expertos” que si no se dan cuenta que a más cierres el número de casos de infección va en aumento, lo cual suena lógico pero es totalmente inexacto por una sencilla razón: que no están tomando en consideración el periodo de incubación del virus que es de aproximadamente dos semanas.

Dicho lo anterior el repunte de infecciones que desde hace varios días observamos corresponde a lo que hicimos justa y exactamente en las fechas de las famosas posadas, navidad y año nuevo, cuando no había restricciones al comercio o estas eran mínimas.

Pero eso sí, los sabiondos especialistas en pandemias siguen aferrados en que el problema está en el transporte urbano, sin detenerse a pensar en que los usuarios de las rutas son los mismos siempre y que regularmente utilizan las unidades a la misma hora.

Se los han dicho hasta el cansancio, los contagios no son ahí ni son así, pero es más fácil ponerse la capa de superhéroe defendiendo a los comerciantes y a quienes no les parecen las restricciones, que actuar de manera responsable y hacer ver que si ya hemos esperando casi un año encerrados, lo más recomendable es esperar un poco más a que llegue la vacuna para salvar el escollo.

Sí, las autoridades volvieron a cerrar y pararon todo los domingos fue porque ya veían venir el peligroso escenario que hoy vivimos y que resulta imposible sostener por el capricho de unos cuantos.

Pero si a sus majestades, los sabios, los que sí saben cómo manejar la salud pública no les parece, pues démosle para adelante y que cada quien haga lo que se le dé su regalada gana.

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