Columnas

Los activistas tanto en la derecha como en la izquierda se preparan no para buscar votos, sino para destruir al rival.

La guerra que enfrento a la Alemania nazi y a la Union soviética no fue una parte del conflicto mundial, sino otra guerra más brutal en que millones de seres humanos fueron exterminados deliberadamente. Laurence Rees, el autor de Auschwitz, nos cuenta esta historia en toda su dramática verdad, utilizando nueva documentación —que incluye fotografias de los archivos secretos de la NKVD— y el testimonio de los supervivientes de ambos bandos.
Reseña en Google Books de “Una guerra de exterminio. Hitler contra Stalin” de Laurence Rees

Aprecio, respeto y aun admiro a Epigmenio Ibarra. Como productor de televisión es insuperable y como analista político lo hace bastante bien. Cito algo que dijo en Twitter:

“Conciben los conservadores las elecciones como la culminación, en las urnas, del golpe de Estado que se han empeñado en asestar desde el momento mismo en que perdieron el poder. Más que un ejercicio democrático, para ellos lo que se viene es la guerra”.

Conciben los conservadores las elecciones como la culminación, en las urnas, del golpe de Estado que se han empeñado en asestar desde el momento mismo en que perdieron el poder. Más que un ejercicio democrático, para ellos lo que se viene es la guerra.pic.twitter.com/YFVyE5u8pB

— epigmenio ibarra (@epigmenioibarra) April 7, 2021

Sin duda, Epigmenio tiene razón. El problema, que podría terminar en tragedia, es que la 4T está llena de activistas que tampoco ven al proceso electoral como un simple ejercicio democrático, sino como una guerra de exterminio contra los neoliberales.

Sobran demócratas sinceros y honestos entre los partidarios de AMLO, como el propio presidente y mi amigo Epigmenio; también son numerosos y ejemplares los demócratas sinceros y honestos en las filas de quienes rechazan a la 4T, como Enrique Krauze y Jorge Castañeda.

Ellos no son el problema, sino los otros, los que tanto en la derecha como en la izquierda se preparan no para buscar votos, sino para destruir al rival.

Ojalá todos colaboremos para empezar a ver las elecciones no como pelea a muerte entre la 4T y el neoliberalismo, sino simple y sencillamente como un instrumento eficaz para decidir si los gobernantes deben permanecer en sus cargos o si deben irse para que lleguen otros que prometan mejores resultados.