La Real Politik es una condición de identidad, que en lo relativo a los intereses de los partidos políticos y sus dirigentes, caso que ocurre en todo el mundo, hace que muy difícilmente puedan realizar concesiones que afecte su popularidad entre sus seguidores.
En España por citar un ejemplo reciente, en las pasadas elecciones para definir al nuevo presidente del gobierno, comicios ganados por el PP con Mariano Rajoy como su candidato, que no logró los diputados suficientes para conformar el gobierno, tuvo que acudir a la formación de alianzas.
Fueron muy debatidas las posiciones del PSOE, que sí aceptó formar un gobierno con el PP, por los partidos emergentes como Podemos y Ciudadanos.
Las alianzas pues, se celebraron después de las elecciones para conformar el gobierno. Nunca antes. Los partidos siempre mantuvieron su independencia y postularon a sus propios candidatos.
En México el muy cantado y poco concretado Frente Amplio Opositor parece estar muriendo inexorablemente mucho antes de nacer.
A pesar de la posibilidad de crear una coalición o un frente, los partidos libran una intensa lucha interna entre sus aspirantes para definir quién será a final de cuentas será su candidato presidencial.
Los presidentes del PAN, Ricardo Anaya, y del PRD, Alejandra Barrales, llamaron a formar un frente amplio opositor para las presidenciales de 2018.
De inmediato las principales corrientes perredistas rechazaron la postura de Barrales, quien dejará la dirigencia partidista este año.
Por su parte el líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador, se lanzó de inmediato contra la Alianza mencionado y en su acostumbrado tono acusador criticó que PAN y PRD le hagan el juego sucio al PRI y sean "paleros de la mafia del poder".
López Obrador afirmó que “PAN y PRD no apoyan a Morena porque el presidente Enrique Peña Nieto no se los permite”
En ese entramado de dimes y diretes entre el PAN, las corrientes del PRD y la intervención no pedida de Andrés Manuel López Obrador, han surgido inesperadas e interesantes posibilidades de partidos como el PANAL y el PVEM con respecto a nuevas candidaturas presidenciales.
El PANAL, partido ahora secuestrado por los ex partidarios de la maestra Elba Esther Gordillo, en recientes apariciones ha externado a través de su tránsfuga dirigente Luis Castro, que si el PRD no postula finalmente como su candidato presidencial al jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, ellos verían con simpatía que el ciudadano Mancera Espinosa fuera su candidato para los comicios del 2018.
En el partido Verde, que parecía ser un aliado inamovible del PRI, sacudió a la opinión pública el senador Pablo Escudero Morales cuando dijo que el candidato presidencial de su partido debería ser el senador Carlos Puente, un zacatecano distinguido, mexicano serio, trabajador y responsable, con gran experiencia en la administración pública y el cual puede ser una muy buena opción.
Pero los verdes de Chiapas propusieron al Ing. Cuauhtémoc Cárdenas.
Y otra corriente de los del PVEM en esa entidad, asegura que la mejor opción para el 2018 es el actual gobernador Manuel Velasco.
En conclusión los precandidatos del PAN y del PRD van a la alianza siempre y cuando el abanderado sea uno de su partido.
Algo material y políticamente imposible.
Anaya y Moreno Valle en el PAN seguirán en su busca de su personal aspiración.
Mancera, con el golpeteo encima por el caso Tláhuac, ve cada vez más lejana la posibilidad de ser el candidato del PRD. Ante ese escenario el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, apresura el paso sintiendo que sus posibilidades están creciendo.
En el PRI el quinteto Miguel Ángel Osorio, José Antonio Meade, Aurelio Nuño, Enrique de la Madrid y José Narro mantiene su carrera para llegar a la postulación 2018 de ese partido.
En el secreto presidencial, a la hora de que Peña Nieto pronuncie las palabras mayores, nunca se descartará a su candidato in péctore, Luis Videgaray.
Así pues, a las alianzas parece que ya se las cargó el payaso.
EN TIEMPO REAL
1.- A los muy demócratas candidatos ciudadanos del talante del belicoso Armando Ríos Piter, o del parlanchín Pedro Ferriz de Con, o del inescrutable Jaime Rodríguez el Bronco, no les hace mucha gracia que su compañero de viaje Juan Ramón de la Fuente, cuide su imagen al grado de hacerse acompañar por su estilista de cabecera para que le acicale la barba cada vez que tiene que presentarse en público.
2.- Entre los más reconocidos amigos del ex gobernador veracruzano Javier Duarte, hoy en plena desgracia política, está su compañero de escuela desde la infancia, que ahora es presidente de una prestigiada casa encuestadoras que lleva su apellido: Buendía. Ello sin que se presuma el menor viso de complicidad en esa relación. Es un simple dato para su agenda.
3.- El terrible caso Tláhuac le puede salir caro esta semana a Andrés Manuel López Obrador cuando el hermano del delegado Rigoberto Salgado sea llamado a comparecer ante el MP por el manejo de los mototaxis y bicicletas que integran el inventado “transporte alternativo”. La amistad que liga a uno de los hijos de AMLO con el hermano de Rigoberto Salgado es bien conocida no solamente en la delegación Tláhuac, sino en otras demarcaciones delegacionales de la CDMX.
