Todos los habitantes de la CDMX y probablemente del país, sabemos el significado del nombre del famoso Bosque de Chapultepec; nombre que viene del náhuatl y que literalmente significa “en el cerro del chapulín”, esto por la abundancia de dichos insectos en el cerro y los alrededores. Sin embargo, hay una conotación más coloquial al término chapulín en nuestra época moderna, y es la que se refiere a nuestros políticos.

En últimas fechas, y con la cercania de las elecciones del próximo primero de julio, los acomodos de estos magos del engaño, traidores a sus ideologías y maestros de la demagogia, han estado muy activos. Dos de los casos más significativos los encabezan Gabriela Cuevas y Javier Lozano, quienes renunciaron recientemente al partido azul que durante años los cobijó.

En el primer caso, Cuevas fue siempre símbolo de oposición al “Peje”, golpeadora profesional en las épocas del desafuero del señor López por parte de Fox, hábil en la palabra y dispuesta siempre, a la menor provocación, a saltar al ring de la contienda y el enfrentamiento hacia lo que tuviera cercanía a los intereses del eterno candidato a la presidencia.

En el segundo caso, Lozano, pieza fundamental del blanquiazul en la época moderna, busca mandar la señal de ser un tipo conciliador que no tiene otro interés sino el bien nacional y no sólo la curul o posición en el gabinete de quien cree será el próximo portador de la banda presidencial y heredero del actual gobierno.

En ambos casos, los dos son un magnífico ejemplo de nuestros políticos actuales quienes, con desfachatez, traicionan sus ideales partidistas enarbolados durante años; se perdonan las infamias y las traiciones porque eso es “hacer política”; construyen discursos y mensajes al más puro estilo de las “fake news”; perdonan a las mafias del poder y reciben con los brazos abiertos a los chapulines de cualquier partido. Todo ello para justificar lo único que les importa, y que no es otra cosa que el poder político y los beneficios personales que esto les brinda.

Los chapulines ya no solo viven en el Bosque de Chapultepec..