6 de diciembre de 2021 | 13:48
Opinión de Esdena Bañuelos

    Ariana Grande, cantante tenías que ser

    Ariana Grande
    Compartir en

     

    En días pasados han circulado las imágenes donde el pastor quien dirigió la ceremonia en memoria de Aretha Frankiln, se le pasó la mano al abrazar a Ariana Grande, después por supuesto, de decirle que no la conocía y pensaba que era un nuevo producto de Taco Bell. 

    El susodicho “Pastor”, salió a ofrecer una sarcástica disculpa diciendo “Que tal vez fue demasiado amigable”. 

    En la industria del espectáculo es mucho  más común de lo que la gente se imagina, que las mujeres que se desempeñan en algún área y sobre todo las que están arriba de un escenario y son objetivo de la admiración masiva, tengan incidentes “demasiado amigables”, siempre hay un “fan”, “promotor” “productor” “staff” o lo que sea, que se intenta hacerse el chistosito y al igual que el pastor, usa la amabilidad pasa sobrepasarse. 

    Vamos aclarando el tema, se le ha criticado por la ropa que usa, los que los saben de esta industria saben que se comunica no solo con lo que se interpreta, también con lo que se dice en entrevistas, los tatuajes que tiene, la impresión en sus discos, sus fotografías y por supuesto, el estilo de ropa que usa  y más en cualquier presentación pública; por tanto, no importa la ropa que use, es parte de un personaje público que en ese momento estaba trabajando y como tal y como cualquier persona trabajadora, se tiene que ver y respetar. 

    Desgraciadamente las mujeres que hemos pasado por esto, a veces no sabemos cómo reaccionar ante algo que nos incomoda, pues lógicamente no queremos hacer un drama, o un espectáculo enorme, pero justo ahí es donde los “amigables” encuentran cabida, en frente de un montón de personas que no hacen nada, y de una mujer que en medio de una masa enorme de gente, está completamente sola y susceptible.

    Ariana, te entiendo, te entendemos todas las que hemos estado en momentos incómodos, donde invaden tu espacio personal, solo porque estás en ese medio, porque cantas, porque te arreglas, porque expresas sentimientos y porque te están viendo, porque no saben el límite entre la admiración y la intromisión.

    Ojalá así como nos atrevemos a hacer “Challenges” sin sentido, nos  atreviéramos a hacer uno nuevo donde las mujeres sin temor a ser criticadas, expresemos y nos podamos defender en frente de la multitud de quien nos está haciendo algo que no nos gusta, de quien se burla de nosotros (aunque lo veamos como autoridad) y de quien intenta hacer algo que nunca autorizamos.