September 22, 2020 21:46

Sin la factura del trastero no rifo aunque quiera

Pumsoo Ra quiere comprar el avión presidencial mexicano a valor actual previo avalúo y está dispuesto a pagarlo de contadoArchivo

El magnate coreano Pumsoo Ra quiere pagar de contado el avión presidencial, saldar la deuda con Boeing y librar al gobierno mexicano de gastos millonarios. Está esperando respuesta del Palacio Nacional.

Lo primero que se necesita para hacer una rifa o sorteo legalmente, es pedirle permiso a la Secretaría de Gobernación, que suele enviar a un interventor para que dé fe de la legalidad del evento cuando los boletos premiados son sacados de la urna o las bolitas van cayendo una a una hasta formar el número ganador.

Si alguna vez han visto la transmisión por televisión de los sorteos de la casa del Tec de Monterrey o de la Siembra Cultural de la UANL, no me van a dejar mentir. En primer plano una mesototota con las autoridades de la institución educativa y en el mero centro, el interventor de la Secretaría de Gobernación, atestiguando solemnemente la legalidad del sorteo.

Les sigo platicando: Si usted -amable lector- quiere hacer una rifa entre amigos se puede ahorrar todos estos vericuetos. En cualquier papelería venden los talonarios; pero si opta por darle formalidad al asunto, entonces no se va a librar de todo esto.

A su vez, la Secretaría de Gobernación lo primero que quiere ver es la factura del carro, del trinchador, de la consola, del ropero, del peinador, del estéreo, de la bicla, de la moto, de la mecedora, del juego de sala, del antecomedor, del fregadero, del metate, o la escritura de la casa o el terreno que se quieren rifar.

Sin esos documentos no hay manera de que un sorteo pueda realizarse le-gal-men-te y ni se les ocurra pedir que un interventor de la Secretaría de Gobernación vaya a dar fe en su rifa del trastero que la abuelita les heredó porque capaz de que hasta les confisquen todo el mugrero.

Entonces, el avión presidencial que MALO quiere rifar vendiendo 6 millones de cachitos de a $500 varos cada uno, NO se va a poder porque resulta que la factura del aparato está a nombre de Boeing, que lo arrendó al gobierno mexicano.

Un colaborador cercano a Dennis A. Muilenburg -presidente del fabricante de aeronaves- respondió ayer a una llamada mía en sus oficinas de Chicago y me dijo que en ninguna de las cláusulas del contrato de arrendamiento -que sigue vigente y que nos cuesta a todos los mexicanos, $1 millón 232 mil 876 pesos diarios- se autoriza al gobierno a usufructuar en ninguna forma el uso del 787 Dreamliner, si antes no se liquida el monto del contrato.

Según mi fuente, el avión se depreció un 15% en su valor durante su permanencia desde el 3 de diciembre de 2018 en una base de Boeing en California. “Una aeronave de éstas características se deprecia mucho más en tierra que volando”, me aseguró.

Como avión presidencial, el TP01 realizó 214 vuelos, con un promedio de 6,000 kilómetros cada uno. El último fue a la cumbre del G20 en Buenos Aires poco antes del fin del sexenio de Peña Nieto.

Mi informante dijo estar enterado de la idea de rifarlo y aunque cuidó mucho sus palabras, utilizó la palabra “joke” para referirse a ese incidente.

Fue muy claro al precisar que por ningún motivo y bajo ninguna circunstancia, tal rifa podría realizarse, si antes el contrato no es liquidado en su totalidad, que en pesos al día de hoy, tiene un saldo de $6,109 millones de pesos, más los intereses que se acumulen esta semana.

Aprovechando el viaje le pregunté si en Boeing conocen al magnate coreano Pumsoo Ra, CEO de Cerritos Holdings, quien desde hace un año presentó una oferta para comprar el avión presidencial mexicano y me pidió que le llamara una hora más tarde para corroborar con gente de sus oficinas en Seúl.

Así lo hice y me dijo que han realizado diversas operaciones con él en los últimos años, principalmente en la modalidad financiera creada por el coreano denominada “sale and leaseback”, que involucran aeronaves Boeing compradas por su empresa a gobiernos de varios países y que posteriormente arrenda a aerolíneas como Emirates.

Pumsoo Ra quiere comprar el avión presidencial mexicano a valor actual previo avalúo y está dispuesto a pagarlo de contado, a liquidar con Boeing el adeudo que está pendiente, a rentar la aeronave a alguna compañía mundial y además, a compartir con el gobierno de México parte de las rentas que obtenga mediante esa operación.

El representante del coreano en México, Andrés Marcelo Arredondo Méndez, está a la espera de que la 4T responda a su oferta y aseguró que además de todo lo anterior, el gobierno se ahorraría cientos de millones de pesos en mantenimiento, operación y ocupación de hangares.

No me explico por qué el Palacio Nacional no busca un acercamiento con el magnate coreano. Aquí le estoy ayudando con las referencias que la Boeing da de él. ¿Qué más quieren?

“Mientras tanto en Ciudad Gótica”, como decía Batman, la senadora Dolores Padierna ya se colgó de la liana diciendo que todo Morena se pondrá en movimiento para colocar los 6 millones de cachitos para la rifa del avión.

A su llegada a Oaxaca, el gobernador Alejandro Murat recibió a MALO a puerta gayola diciéndole que él ya juntó los $500 para comprarle un cachito.

Finalmente, para darle un toque de realismo al asunto y hacer a un lado las ocurrencias de los políticos, busqué al decano de los vendedores de la Lotería Nacional en la avenida Morelos del Centro de Monterrey y al preguntarle su opinión sobre esto me respondió: “Mire usted, tengo 37 años vendiendo cachitos y uno que otro entero y sé que a lo mucho se venden 60,000 cachitos en todo México por semana. Si quieren colocar los 6 millones que dice el presidente, a lo mejor van a terminar rifando el avioncito ese en el siglo XXII”.

 

“Para quienes son buenos en aritmética: Si el avión presidencial nos cuesta $1 millón 232 mil 876 pesos diarios y se depreció 15% durante el año que ha estado arrumbado en la bodega californiana de Boeing, ¿cuánto nos costó la ocurrencia de MALO?, pues un tipipuchal de lana”, dice la irreverente y financiera de mi Gaby, poniéndole limón a la llaga, nomás pa ´que los chairos sigan votando a lo güey.. y ahí vienen las elecciones del 2021… y luego las del 2024.

placido.garza@gmail.com

PLÁCIDO GARZA. Nominado a los Premios 2019 “Maria Moors Cabot” de la Universidad de Columbia de NY; “SIP, Sociedad Interamericana de Prensa” y “Nacional de Periodismo”. Es miembro de los Consejos de Administración de varias corporaciones. Exporta información a empresas y gobiernos de varios países. Escribe diariamente su columna “IRREVERENTE” para prensa y TV en más de 40 medios nacionales y extranjeros. Maestro en el ITESM, la U-ERRE y universidades extranjeras, de distinguidos comunicadores. Como montañista, ha conquistado las cumbres más altas de América.