Tanta violencia tiene una explicación. Voy a tratar de darla aquí. Para empezar diré que detrás de la misma está la decisión de los poderes fácticos de combatir con todo al gobierno del presidente López Obrador.

Pienso que la violencia que vivimos es simple y sencillamente un recurso para debilitar a la 4T. Lo que pretenden sus orquestadores es volver a la anterior situación de la política en México: cuando los presidentes eran empleados de los grupos empresariales y los responsables de la seguridad pública trabajaban a las órdenes del narco.

Así eran las cosas, pero lógicamente así no podían continuar. De ahí el voto tan aplastante a favor del cambio en 2018. La gente apoyó a AMLO porque la existencia misma de México como nación soberana estaba en riesgo.

El pueblo entendió que ya no podía nuestro país seguir siendo gobernado por pelagatos que obedecían a los megarricos, peleles como Felipe Calderón que, por débiles y pusilánimes, entregaron el control de las corporaciones policiacas al crimen organizado.

Para volver al pasado reciente se publican artículos como el de hoy de Raymundo Riva Palacio, en El Financiero, en el que calumnia a AMLO al afirmar que el narco está llegando a Palacio Nacional. Más bien es lo contrario: como las mafias ya no dominan en el gobierno, con campañas de mentiras como la difundida por ese columnista lo que se busca es crear condiciones para que las cosas vuelvan a lo de antes.

Tiberio Claudio Nerón Germánico

Esa es la razón, también, de que Beatriz Pagés irresponsablemente haya comparado a Claudia Sheinbaum con Iósif Stalin. La directora de la revista Siempre e integrante del grupo político de ultraderecha Sí por México cayó en tal exceso en un artículo difundido en El Universal.

La señora Pagés no se detuvo ahí: se fue mucho más lejos al decir que la jefa de gobierno de la Ciudad de México terminará como Claudio, el emperador romano envenenado.

A la propia colaboradora de El Universal le parece tan absurdo comparar a Sheinbaum con Stalin que en su artículo ni siquiera desarrolla la idea planteada en el título. Así el rigor intelectual en el columnismo mexicano.

Dado que es la conclusión del texto de Pagés —operadora de la derecha extrema, insito—, resulta mucho más interesante el paralelismo que la militante de Sí por México ha hecho entre Claudia Sheinbaum y Tiberio Claudio Nerón Germánico.

Creo que la intención de Beatriz Pagés consiste en decir que a Sheinbaum la envenenará —en sentido figurado— su propia familia política.

En realidad no es un diagnóstico objetivo, sino más bien un deseo de la lugarteniente de Claudio X. González: que alguien de Morena acabe, políticamente hablando, con la jefa de gobierno.

Para nadie es un secreto que Sí por México nació para combatir a Morena, pero sus dirigentes tienen un plan b si se presenta el más que probable caso de que no haya nadie en la oposición capaz de derrotar en las presidenciales de 2024 al partido del presidente López Obrador.

A la derecha organizada en Sí por México —encabezada por Claudio X. González, Gustavo de Hoyos y aun por la propia Beatriz Pagés— lo que le importa es la derrota del proyecto de AMLO, no que alguien del PRI o del PAN gobierne.

Entonces, si priistas y panistas no crecen esa derecha radical hará todo lo que pueda para favorecer a una de las corcholatas de Morena, Marcelo Ebrard.

Todo el mundo lo sabe. Un día escuché al diputado priista Ildefonso Guajardo decirlo en un restaurante —Guajardo acababa de reunirse con Claudio X.—: “La esperanza es que el candidato del partido de AMLO sea Marcelo Ebrard, el único que sí entiende”.

¿Qué es lo que sí entiende Ebrard? Evidentemente, que los poderes fácticos buscan echar abajo las transformaciones de Andrés Manuel.

El artículo de ayer de Epigmenio Ibarra sobre la sucesión presidencial, escrito para Milenio, me pareció importante, particularmente porque el productor de TV invita a ser leales a AMLO hasta el último segundo de su sexenio.

La única crítica que le haría a Epigmenio es la relacionada con su afirmación de que la continuidad de la 4T está garantizada tanto si la presidenta es Claudia Sheinbaum como si llegan al principal despacho de Palacio Nacional Marcelo Ebrard o Adán Augusto López. El productor de Argos debería preguntarse por qué Ildefonso Guajardo y Claudio X. dicen que Ebrard sí entiende.

Por lo demás, también es probable que sea otra la razón de que Beatriz Pagés compare a Claudia Sheinbaum con Tiberio Claudio Nerón Germánico.

A Claudio, el emperador, se le consideraba incapaz por un defecto físico causado por alguna enfermedad. A Claudia, la jefa de gobierno, se le descalifica por ser mujer.

Pero en realidad eran notables la inteligencia, la preparación y la cultura de Tiberio Claudio Nerón Germánico. Y como gobernante, gracias a tales virtudes, lo hizo extraordinariamente bien.

Claro está, resulta imposible negar con objetividad que poca gente —o nadie— en la política mexicana posee la preparación científica de Claudia Sheinbaum. En cultura general, sobre todo en historia de México, solo hay un político más erudito, el presidente López Obrador. Eso explica que los gobiernos de ella y él hayan resultado tan eficaces en tiempos especialmente violentos por la presión de quienes pretenden recuperar privilegios por las malas.

Cito una biografía breve de National Geographic basada, entre otras fuentes, en la espléndida novela Yo, Claudio de Robert Graves. Podría ser una historia resumida de AMLO y su gobierno:

√ “Ese hombre al que casi todos despreciaban sorprendió por su gobierno prudente y sagaz”.

√ “Mejoró las infraestructuras de Roma y las condiciones de vida de sus habitantes, dejó un gran corpus literario —hoy perdido— sobre la historia y las costumbres de los romanos y otros pueblos itálicos”.

√ “Se ganó la estima del ejército”.

√ “Supo mantener las riendas del Senado alternando el palo y la zanahoria”.

√ “Solo la ambición de su propia familia lo apartó del poder de forma violenta”.

√ “A pesar de ganarse la popularidad entre el pueblo y hasta cierto punto el respeto —o el temor— del Senado, el final de Claudio llegaría por mano de su propia familia”.

Y es que si la familia política de Claudia la envenena, en realidad el atentado será contra AMLO y la 4T. Ojalá no falte inteligencia para el diagnóstico ni decisión para hacer lo correcto, por duro que sea.