SONORA POWER

No es ningún misterio que a mi estado lo tomó por asalto una banda de pillos, que durante los recientes 35 años hicieron con él, lo que los ladrones saben hacer, es decir saquear, destruir, robar, todo esto frente a los ojos de los sonorenses que impotentes debimos contemplar como todo lo que tomó décadas construir fue dilapidado.

La buena noticia es que al ser Sonora un estado tan vasto en su territorio y sus riquezas, el tiempo no alcanzó y el saqueo no permitió que se acabara con la capacidad competitiva y el atractivo que tiene la entidad, además de la diversificación de su planta productiva.

Lo que sí ocurrió es que el abandono causó mella, Guaymas en especifico, que tendría que ser el eje del desarrollo de la entidad, es la zona que más padeció el olvido y su centro histórico fue dejado a los elementos.

El otrora orgulloso centro histórico de Guaymas se desmoronó y hoy los edificios históricos son una ruina.

El puerto también fue abandonado y la infraestructura brilla por su ausencia. Digamos que el puerto que antes fue la ventana de Sonora al mundo, quedó convertido en un muladar.

De hecho aún hoy la población del municipio y la zona conurbada padece por ejemplo de un colapso en el drenaje urbano, que provoca que excrementos y otros desechos corran por las calles de la ciudad.

Creo que Guaymas es el ejemplo perfecto de lo que provoca el saqueo y el latrocinio de que fue objeto Sonora, se abandonaron los sectores productivos, todo se dejó a la inercia, se abandonó la infraestructura, se permitió a la delincuencia organizada apropiarse del estado, y esto trajo como consecuencia la descomposición del tejido social y la violencia.

Por eso, ante esas circunstancias horribles que padece mi estado, creo importante el golpe de timón que viene dando Alfonso Durazo y su gobierno inspirado en la Cuarta Transformación, que a nivel nacional dirige el presidente Andrés Manuel López Obrador.

El cambio a 11 meses ya se palpa, aunque siendo honestos al respecto, está tomando tiempo entregar los resultados.

Hay un par de datos que creo son muy firmes y que permiten visualizar el efecto:

En primer lugar el crecimiento de la economía regresó, y esa es una gran noticia, de acuerdo con el INEGI Sonora creció un 4.8 por ciento en su economía durante el primer trimestre del año 2022 en comparación con los resultados del año anterior.

Esto es importante, porque el salto que da Sonora lo posiciona desde ya como el estado de mayor crecimiento en la región de la frontera norte, saliendo adelante de economías como Baja California, Nuevo León, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas.

Esto no es otra cosa que el reflejo de la confianza que retorna ante un ejercicio consciente, ordenado y responsable en la gestión del desarrollo económico, y que ha puesto precisamente a Guaymas en el centro de sus proyectos, pero que además ha impulsado de nuevo el desarrollo de proyectos de infraestructura.

Como se sabe en Sonora se construye ya el parque solar más grande de América Latina que implica inversiones millonarias, tanto así que en el primer semestre del año arrancaron las 2 primeras fases, con inversiones de 130 y 180 millones de dólares, asunto que curiosamente no es divulgado por la prensa tradicional.

También ya está en marcha el plan para modernizar y rehabilitar Guaymas y construir un corredor carretero que permita vincular al puerto con Chihuahua y Arizona, lo que implica inversiones por poco más de 20 mil millones de pesos.

A la par hay ya proyectos de inversión privada, una planta de licuefacción de gas en Guaymas con inversión de 2 mil 100 millones de dólares y otra más en Puerto Libertad que alcanzaría inversiones de 5 mil millones de dólares.

Justo hace una semana Grupo México, el gigante minero mexicano, anunció inversiones por 1 mil 900 millones de dólares en la entidad y esto ya comienza a configurar un nuevo auge en inversiones de gran calado en la entidad.

De hecho otro fenómeno se comienza a manifestar en la entidad, que es el llamado “nearshoring”, o lo que es lo mismo las manufactura de productos cerca del mercado final de consumo que no es otro que Estados Unidos, lo que para Sonora representa ya la captación de volúmenes extraordinarios de inversión extranjera directa, que salto de 400 a 900 millones de dólares.

Esto me lleva al otro gran asunto, Sonora solo podrá resurgir y brillar en el aspecto económico si el gobierno de Durazo es capaz de frenar y abatir el problema de violencia que ha tomado al estado por asalto.

Y ese es el otro punto, al cierre del primer semestre se reporta una baja en la incidencia de homicidios dolosos en la entidad de un 24%, pues de acuerdo con el informe de la Secretaría de Seguridad Pública se pasó de 1 mil 152 casos en el primer semestre del 2021 a 876 casos en el mismo periodo de este año.

En pocas palabras, las cosas comienzan a salirle al gobernador Durazo y si hay buena economía y una sensación de paz en la ciudadanía, la perspectiva de Sonora podrá cambiar de manera acelerada.

Correspondencia a: demiandu1@me.com | Twitter: @Demiandu