25 de septiembre de 2021 | 01:34
Opinión

¿Cómo puedes dormir después de lo que hiciste?

Carta a James Cándido Jacuzzi Andersen.
En el video se observa el momento en que la ciclista Cristina Serna es embestida por una camioneta.
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Les platico, lo que estoy enviando a quien mató hace un año a la ciclista Cristina Serna, al atropellarla por la espalda, circulando a exceso de velocidad, invadiendo su carril, yéndose a la fuga, amparándose para presentarse tres días después a declararse inocente y en el colmo del cinismo, no contactar a los familiares desde entonces.

Eso es no tener madre, dicho en el más puro estilo de la jerga mexicana, para referirse a alguien que... tiene muy poca o no tiene eso... madre. Va la carta. ¡Arre!

James Cándido, no tengo el disgusto de conocerte pero hay amigos mutuos y el resumen de lo que que quiero decirte a un año de lo que hiciste está en el título de éste artículo.

¿Cómo puedes dormir tranquilo?

Un medio local dice que eres chofer del que realmente conducía la camioneta que dio muerte a Cristina y que te estás inculpando, pero mi BigData dice que eso es una patraña.

Fuiste tú porque hasta ahora no hay ningún chofer que viva en las condiciones donde tú sí, en Alfonso Reyes 905 casi esquina con Matamoros, de la sampetrina Colonia La Cima.

No hay ningún chofer que haya estado viviendo en el depa de las calles Lomas del Sol y San Pablo, en la Colonia Lomas del Campestre, a donde corriste a refugiarte después de lo que hiciste hace un año.

Es más, esa noche bajaste -sin abrirle la puerta, qué poco caballeroso eres- a la dama que te acompañaba y que se bajó echa madre -a su paso, pero echa madre- para subirse a su carro y salir despavorida del estacionamiento del edificio donde rentabas ese departamento.

Por cierto, también conseguí el nombre de dicha dama, pero no tengo intención de nombrarla; te lo digo nomás para que sepan tú y tu abogado.

Si sigues emperrado en declararte inocente, no voy a tener más remedio que darle su nombre a las autoridades para que la citen como testigo presencial de lo ocurrido.

Y no lo tomes como amenaza. Es una promesa.

Tus mismos vecinos de la calle Alfonso Reyes te delatan. Has encubierto muy bien tu vida social y en redes, de la que antes hacías alarde y te ufanabas de huirles a las personas hipócritas por considerarlas cucarachas.

Es más, hasta supe de tu intento para cambiar el nombre del dueño de tus propiedades, ante los registros del Predial de SPGG, que por cierto, se traen un desmadre porque tu casa aparece registrada en Catastro en el 905 de la calle Venuztiano (sí con “Z”) en Colonia La Cima, pero el frente da hacia Alfonso Reyes con ese número, el 905.

Con razón el “decorador de exteriores” que finge como alcalde no se da abasto para cobrar el predial. En fin.

Por pudor no cito aquí las relaciones laborales que tienes porque finalmente, quienes hacen negocio contigo, ¿qué culpa tienen de que hayas hecho lo que hiciste?

Con el solo hecho de exhibirte aquí sin la máscara con la que siempre andas, me doy por bien servido.... por ahora...

Aquí te van estos cinco puntos:

1.- Según un informante que tengo en la Dirección de Policía Vial -desde que era titular el comandante Ramiro Alvarado Guevara, hoy jubilado- el día del percance tomaste la primera curva de la avenida Eugenio Garza Lagüera a más de 100 kilómetros por hora.

Al salir de la glorieta de Colorines en el cruce con Real San Agustín, ibas por el carril izquierdo, pero debido a la velocidad que llevabas, invadiste el del centro por donde circulaba Cristina, casi tocando la línea divisoria entre éste y el de la izquierda.

La embestiste SIN FRENAR, a casi 110 km/h, lo que hace suponer a mi informante -quien es perito vial acreditado a nivel nacional- que ibas distraído, dormitando (eran poco después de las 11:00 de la noche) o intoxicado. Tras el atropello, te cargaste hacia la derecha y frenaste, porque la entrada a tu colonia estaba a pocos metros del accidente, donde hay un semáforo.

2.- A la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León le comió el mandado tu abogado, porque no esgrimió estos datos que hoy cito aquí y por eso no fue posible dictarte prisión preventiva mientras se desahogaban las pruebas.

Están tan güeyes los de la Fiscalía, que todavía hace tres meses te dieron un nuevo plazo para que aportes pruebas de tu inocencia.

De acuerdo al código nacional, se te giró cita, pero no te presentaste debido al amparo que todavía te protege, dentro del expediente 415-2020, radicado en la Unidad de Delitos Culposos.

A diferencia de lo que Miguel Treviño dijo hace un año, en ningún momento la fiscalía estatal recibió el apoyo municipal para integrar debidamente la averiguación contra ti.

Así se mueven siempre, y esta falta de coordinación es la que trae en la calle a un montón de delincuentes -como tú- que más tardan en ser apresados por lo policías, que en ser puestos en libertad por jueces que nada pueden hacer ante la falta de profesionalismo de los agentes del ministerio público.

3.- ¿Qué te espera, James Cándido? Que se te aplique el Artículo 66 del Código Penal de NL relativo a delitos culposos y sus últimas reformas del 29 de junio del presente año. Abro comillas:

“Si hubo culpa grave que produzca lesiones graves y homicidio se impondrá una pena de cuatro a 10 años de prisión. Será culpa grave la ausencia del conductor sin presentarse ante la autoridad investigadora dentro del término de tres horas a partir del hecho y no justifique su ausencia. También será culpa grave conducir en estado de voluntaria intoxicación”. Cierro comillas.

4.- A este delito se le aplica libertad bajo fianza e indemnización acordada con los deudos del fallecido. Pero sucede que no los has pelado desde hace un año.

5.- A ver, ¿cómo diablos se va a saber si estabas intoxicado con alcohol o alguna droga, si tras huir, te presentaste dos o tres días después bien bañadito, sobrio y amparado? No jodas.

Hasta aquí lo que quería decirte, pero antes te digo que aquí en DETONA estaremos ingue y jode hasta que las leyes mexicanas te hagan pagar lo que hiciste.

Para recordar a Cristina

La noche de este viernes fuimos al Parque Rufino Tamayo a ver el documental de Gian Cassini sobre la vida que truncaste.

Aquí te paso las siguientes fotos y videos para que dimensiones el tamaño de tu irresponsabilidad, que todavía puedes más o menos remediar, si asumes tu responsabilidad y buscas a su familia.

No seas más cabrón de lo que ya has sido.

Y para ver si logro quitarte el sueño, déjame decirte que le arrebataste la vida a una mujer que luchó incansablemente por superarse en lo profesional y en lo deportivo. Que ayudaba a sus padres y que tenía metas, que tú frustraste a sus apenas 34 años.

CAJÓN DE SASTRE

“A ver si reacciona, que lo dudo, porque tuvo un año para hacerlo y no lo hizo. Allá él y su conciencia”, advierte la irreverente de mi Gaby.

FOTOS Y VIDEOS POR PLÁCIDO GARZA