Tras una breve discusión luego de subir al pleno el tema de modificación con el fin de extender el plazo de marzo del 2024 a marzo del 2028 para que las Fuerzas Armadas realicen labores de seguridad pública en el país, se votó para regresar a las comisiones dictaminadoras la minuta de Reforma Constitucional que enviaron los diputados. De hecho, esto pasó con base en el artículo 205 del Reglamento del Senado que establece que sí se puede retirar el dictamen, en la medida que no se ha sometido a votación.

Eso no significa una derrota de Morena, ni mucho menos un triunfo de la oposición. Ciertamente el tema no avanzó hoy; caso contrario, sí se desechó la propuesta de moción suspensiva como planteó al principio el bloque de contención que encontró una muralla de votos de Morena y aliados que cerraron filas para empujar el proyecto que, precisamente, nació del PRI en el afán de buscar mecanismos constitucionales de un tópico que se justifica porque atenderá una necesidad, especialmente en la seguridad jurídica.

De ahí la importancia de abrir los canales de comunicación para buscar el consenso de todas las fuerzas. Queda claro que, la mejor determinación, fue haber regresado la minuta a las comisiones como lo propuso Ricardo Monreal que tendrá, en este tiempo, un lapso de diez días para seguir profundizando la interlocución con los senadores que integran las fracciones de la Cámara Alta.

En términos más sencillos, una decisión estratégica de Ricardo Monreal que además de ganar más tiempo para dialogar por ser un tema vital en la vida pública del país, mostró la madurez de un legislador que intuyó perfectamente la estrategia de la oposición que, únicamente, se dedicaron a insultar y no a debatir como es la esencia natural de un clima legislativo.

De hecho, durante ese lapso, el bloque de contención no desaprovechó su tiempo en hacer conjeturas de conspiración sin fundamento, aunque también el contrapeso fue incapaz de frenar -por completo- la minuta porque sí hay algo que ha caracterizado al Senado de la República es, hoy y siempre, su plena autonomía en la toma de decisiones.

Y esa característica es el mejor retrato ya que las propuestas se han construido en consensos. Eso es digno de resaltar en un poder autónomo que ha sido flexible y plural al abrir el compás a la participación a todos los senadores y senadoras que integran el pleno. De hecho, es una nueva cultura porque siempre hay disposición de debatir y tomar en cuenta todos los puntos de vista. Esa política de flexibilidad es un ejemplo de democracia legislativa.

Tan es así que, el propio coordinador de los Senadores de Morena, Ricardo Monreal, está en la mayor disposición como líder de la mayoría, en que se abra la discusión no sólo a modificar el 5º, a retomar el 6º y lo que sea conveniente para fijar controles parlamentarios para la seguridad pública del país. Asimismo, dijo que está dispuesto a no aceptar el que no se modifique una sola coma o un solo punto.

Y, para fortalecer la esencia de ese tema, abrió el abanico para corregir y que todos los senadores y senadoras puedan construir una base de control parlamentario de los instrumentos que hay en materia de seguridad pública, eso sí, con los trámites formales donde se asuma con responsabilidad el análisis y la discusión. Esas alternativas son, en materia legislativa, una muestra de pluralidad como una solución democrática que es reconocida.

Por ello, no hay motivo ni razón para decir que -lo que pasó ayer- fue un fracaso; asimismo, tampoco podemos llamarlo como derrota, ni mucho menos un triunfo de la oposición. Tal parece que así lo ven ellos o simplemente lo utilizan como estrategia en respuesta a que el dictamen se regresó. Sin embargo, conviene recordar que, legislativamente, Morena utilizó un recurso que establece claramente el reglamento del Senado de la República en su artículo 205.

Finalmente, la puerta sigue abierta para que se apruebe la ampliación del plazo que en el quinto transitorio plantea, de extender la presencia de las fuerzas armadas en labores de seguridad pública; eso es imprescindible.

Todo indica que, este lapso, servirá para encontrar los votos necesarios porque se buscan alternativas y, lo más importante, hay optimismo del líder de Morena en la Cámara Alta.