19 de septiembre de 2021 | 18:50
Opinión

Emilio Lozoya: El show debe continuar

¿Qué tanto sabrá Lozoya acerca de la corrupción de Odebrecht que involucra a la 4T?
Mario Maldonado y su reciente publicación Lozoya, el traidor.
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La conexión entre Odebrecht y la 4T es cada vez más evidente y de ahí la imperante necesidad de blindarse, aunque ello signifique proteger y liberar al hombre más corrupto de la administración de Enrique Peña Nieto: Emilio Lozoya Austin.

¿Qué tanto sabrá Lozoya acerca de la corrupción de Odebrecht que involucra a la 4T que a toda costa quieren cerrar el caso?

El periodista Mario Maldonado

Justo al año de la extradición del exdirector de Pemex y su tácita liberación, los actos de corrupción de Emilio Lozoya-Odebrecht vuelven a salir a colación. Como lo comenta en su columna Mario Maldonado, el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz, busca evitar un juicio en contra Lozoya y para eso la semana pasada los ministerios públicos del Fiscal y la representación legal de Pemex, acudieron al Órgano Administrativo Desconcentrado Especializado en Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias en Materia Penal de la propia FGR, con el objetivo de concretar una conciliación.

Maldonado, en su libro “Lozoya, El Traidor” (Planeta, 2021) documentó el acuerdo de impunidad: “Hemos informado con base en fuentes directas de la defensa legal que, a días de ser extraditado desde España, el exdirector de Pemex rechazó todo tipo de estrategia que le recomendaron sus abogados para enfrentar las acusaciones en su contra, pues aseguró siempre que tenía un acuerdo con Alejandro Gertz”.

Gertz contra Nieto

Mientras el fiscal “carnal” de AMLO quiere exonerar a Lozoya, el enemigo acérrimo de Gertz, el responsable de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto, presentó otra denuncia contra Emilio Lozoya por desvío de recursos públicos y lavado por más de tres mil millones de pesos.

La UIF informó que además de Lozoya, fueron denunciadas 11 personas físicas y 33 personas morales por los probables delitos de corrupción política, desvío de recursos públicos y lavado durante la gestión del exfuncionario al frente de Pemex.

Sin embargo, el hermano del ahijado de Carlos Salinas se acogió como parte del criterio de oportunidad y dice que continúa entregando pruebas a la FGR para que el beneficio no únicamente lo alcance a él, sino a su esposa, Marielle Helene Eckes; su hermana, Gilda Susana Lozoya y su mamá, Gilda Margarita Austin (sujeta a prisión preventiva domiciliaria), quienes supuestamente están involucradas en las triangulaciones financieras irregulares.

Lozoya fue detenido en España el 12 de febrero de 2020 y extraditado a México el 17 de julio siguiente, acusado de un presunto fraude por 280 millones de dólares en la compra de la planta Agro Nitrogenados y por haber recibido por lo menos 10.5 millones de dólares en sobornos de la constructora brasileña Odebrecht, pero desde entonces no se ha parado en el juzgado ni siquiera a firmar. Es decir, el gobierno de AMLO hizo lo suficiente para traerlo a México y evitarle la cárcel en España y que “cantara como un pajarito”.

En las acusaciones de la UIF contra Lozoya, se habla de que la triangulación de dinero que pasaba por las empresas fantasmas se destinó a procesos electorales, como en Veracruz o la CDMX. Por ejemplo, en Veracruz tanto Nahle como Javier Duarte de Ochoa tenían como enemigo en común a Miguel Ángel Yunes, por lo que se buscó que quien ganara la elección fuese Cuitláhuac García.

En 2016 la Fiscalía del estado de Veracruz denunció a la esposa de Arturo López Obrador, Jessica Moreno Torres por el presunto desvío de 80 mdp cuando trabajaba en la Secretaría de Educación local. Según la Fiscalía aproximadamente 20 empresas fantasmas operaban en la Secretaría de Educación veracruzana y ese, era el modelo de desvío de recursos favorito del gobierno de Javier Duarte de Ochoa.

En la denuncia de la UIF que se publicó recientemente sobre el modus operandi de Odebrecht para las transferencias y ocultamiento del dinero, se señala que se realizó a través de empresas fantasma que se encargaron de difuminar los rastros de los activos ilícitos mediante un esquema de dispersión de recursos, por medio del retiro masivo de efectivo, algo similar a la acusación que se presentó en contra de la cuñada de AMLO en la que se involucraba también, al exgobernador de Veracruz Javier Duarte de Ochoa.

Circo, maroma y teatro

Dichas acusaciones no trascendieron, no se sabe el por qué, ya que el propio denunciante, el exgobernador de Veracruz, Miguel Ángel aseguró públicamente: “Te quiero recordar, por si ya se te olvidó, que tú y tu movimiento recibían dos millones y medio de pesos mensuales de Duarte… Y en ese acuerdo con Duarte nombraron a tu cuñada, a la esposa de tu hermano, Carol Jessica Moreno Torres, como oficial mayor de la Secretaría de Educación de Veracruz, la Secretaría con más recursos en Veracruz… Ah, pero te refresco la memoria también de lo que hiciste en la campaña de 2016, te pusiste de acuerdo con Duarte, a través de Gabriel Deantes, que era el operador financiero de Duarte y que hoy está acusado penalmente, para recibir dinero”.

Como lo ha hecho con las acusaciones a sus otros hermanos, AMLO en esa ocasión aseguró que ya no lo veía, incluso sacrificó momentáneamente a su hermano Arturo a quien acusó de haberse ido con los corruptos, pero ya en 2018 reapareció en la casa de transición de AMLO.

La pregunta es ¿qué pasará si Emilio Lozoya “canta”, con toda la triangulación de dinero del caso Odebrecht? Se trata de la empresa “amiga” de las transiciones de corte izquierdista en América Latina, como el caso de Brasil con Luis Ignacio Lula Da Silva y Dilma Vana Rousseff, donde uno fue a parar a la cárcel y la otra fue destituida del cargo de presidente.