3 de diciembre de 2021 | 16:15

Mantener el status quo no es opción

De acuerdo con Peter Schwartz, aunque no podemos predecir qué escenario prevalecerá en la era de la pandemia, mantener el status quo no es una opción.
Covid-19 en México
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Hace unos días leí en la revista Fortune un artículo de Peter Schwartz sobre la “era de la pandemia”. La pandemia ha puesto en marcha fuerzas que continuarán desarrollándose durante los próximos años. Mantener el status quo no es una opción.

Ojalá que los líderes políticos de México entendieran este nuevo contexto. Porque en lugar de ver hacia el futuro, se regocijan en su ensimismamiento y cierran las ventanas y cortinas para que millones de mexicanos no puedan ver ni apreciar los cambios que están ocurriendo en el mundo a gran velocidad.

Aunque los epidemiólogos convertidos en burócratas nos presuman el semáforo en verde en algunos estados y nos digan que los casos y las muertes por Covid-19 se han desplomado, la pandemia ya cambió nuestra vida. Habrá secuelas, consecuencias geopolíticas y repercusiones económicas. Algunas empresas y países avanzarán rápidamente y otros nos quedaremos rezagados. Es cuestión de liderazgos. Y el nuestro prefiere ver al pasado.

Peter Schwartz es un futurólogo, vicepresidente sénior de planificación estratégica y director de futuros de Salesforce. Conocí a Schwartz cuando yo trabajaba en Cemex. Tuvimos una sesión de planeación con él y luego fui a otra sesión en su oficina, en Berkeley, California. Es una mente extraordinaria. Ahí aprendí mucho de la metodología para diseñar escenarios. Fue fundador de Global Business Network (GBN), una empresa de estrategia corporativa especializada en planificación de escenarios y pensamiento sobre el futuro. Trabajó para Royal Dutch Shell como jefe de planificación de escenarios. Su primer libro, The Art of the Long View (Doubleday, 1991) es considerado por muchos como la publicación fundamental sobre planificación de escenarios.

Schwartz escribe en su artículo de Fortune: “en este momento de incertidumbre, mi equipo y yo, en colaboración con nuestros socios de Accenture Research, hemos identificado tres posibles escenarios para el entorno empresarial de la era pandémica. Cada uno presenta diferentes opciones estratégicas para las organizaciones que quieren emerger como ganadoras en los años venideros”.

Planear para la “mejoría”

Schwartz dice que la mayoría de las empresas deberían prepararse para invertir en el escenario de mejora. Ya aprendimos a sobrevivir durante año y medio. A algunos les fue muy bien en medio de una de las peores crisis. En el escenario de mejora, el crecimiento económico sostenido, respaldado por una acción gubernamental decisiva, continuará desarrollándose. Con las vacunas y los nuevos medicamentos, los países mejorarán en la contención de los brotes y la inmunidad frente a las infecciones aumentará rápidamente. Las relaciones geopolíticas podrían mantenerse estables y avanzar hacia niveles más altos de colaboración.

En este escenario, las empresas más exitosas serán aquellas que construyan resiliencia financiera y flexibilidad organizacional, además de priorizar la sustentabilidad y el crecimiento equitativo. Schartz concluye: “creemos que las empresas deben apostar por este resultado mientras se preparan para la presión inflacionaria en el corto plazo y toman medidas para mitigar el riesgo”.

Reconocer que hay áreas para una “sacudida”

Aunque las posibilidades de mejoría son altas, de acuerdo con Schwartz, tres obstáculos podrían interponerse en el camino:

  1. Una variante de Covid-19 más peligrosa que supere a las vacunas
  2. Inflación galopante
  3. Intensificación de las tensiones geopolíticas

Cualquiera de estos factores, o una combinación de ellos, podría erosionar la confianza en el gobierno y producir un entorno económico desafiante. Me pregunto si el gobierno de la 4T estaría preparado para ello.

El exsecretario del Tesoro durante la presidencia de Bill Clinton, Larry Summers, está criticando continuamente al Departamento del Tesoro por restar importancia a la amenaza de inflación. Ha hecho sonar la alarma sobre la inflación desde principios de este año. Argumenta que el aumento de la demanda, junto con una infusión de gasto fiscal y compras de deuda a gran escala de la Reserva Federal, ha puesto a Estados Unidos en riesgo de perder el control de la inflación.

La inflación ya alcanzó un máximo de los últimos 13 años en Estados Unidos y el índice de precios al consumidor de septiembre subió un 5.4 por ciento respecto al año anterior. Un periodo inflacionario prolongado podría generar tasas de interés más altas y una recesión.

Peter Schwartz dice que en el escenario de la “sacudida” prevé un periodo de disrupción económica que abre el camino a la necesidad y la oportunidad de “una ola de destrucción creativa: es una época que se asemeja a principios de la década de 1980. Las empresas vulnerables se verán amenazadas, mientras que aquéllas que puedan asumir grandes riesgos e innovar saldrán ganando”.

Estar atento a las “fallas tectónicas”

Un tercer futuro posible, “las líneas de fractura”, es que una variante más peligrosa del Covid-19 incita a los países a atrincherarse, solidificando las fronteras e interrumpiendo el flujo de bienes y datos. A medida que las naciones se vuelven hacia adentro y crece la frustración por la continua pandemia, podrían surgir tensiones geopolíticas y la economía global podría dividirse en múltiples bloques. El estancamiento político dentro de los países también podría intensificarse.

Si este escenario se desarrolla, las empresas tendrían que adaptarse a un modelo de autonomía regional, centrando las inversiones en la escala y el acceso a la energía y a la electricidad mientras utilizan una mentalidad cautelosa en torno al gasto.

Es claro que los líderes de la 4T no han pensado en ninguno de estos escenarios que describe Peter Schwartz. Representan futuros marcadamente diferentes. Si los hubieran pensado, no habrían enviado una reforma constitucional regresiva en materia eléctrica que lastimará a toda la nación.

Por lo pronto, el gobierno mexicano debería tener como prioridad ayudar a poner fin a la pandemia reduciendo la propagación de Covid-19 y manteniendo a todos sanos. También debería promover la inversión privada y estrategias de crecimiento que incorporen prácticas ecológicas y adopten la inclusión, la equidad y la diversidad. Promover la inversión en innovación y transformación digital debería ser una de sus prioridades. La clave del futuro del empleo es la flexibilidad para trabajar desde cualquier lugar.

Debería haber un equipo de la 4T con las herramientas necesarias para predecir las interrupciones de las cadena de suministro e identificar las oportunidades del mercado. Es la única manera de lograr navegar en la era de la pandemia. El gobierno debería tener una extraordinaria capacidad de planeación, con flexibilidad, lejos de las ideologías y los nacionalismos trasnochados. Hace falta reestructurar los equipos de gobierno, capacitarlos, y establecer modelos eficientes de toma de decisiones que puedan reaccionar rápidamente.

Peter Schwartz concluye su artículo contundentemente: “la única certeza en la era de la pandemia es el cambio. La pandemia ha puesto en marcha fuerzas que continuarán desarrollándose durante los próximos años. Si bien no podemos predecir qué escenario prevalecerá, mantener el status quo no es una opción. Todas las empresas pueden tomar medidas hoy que las prepararán para aprovechar las oportunidades y sortear los obstáculos que surjan. Dar prioridad a la seguridad, la sostenibilidad, la agilidad y la innovación es una estrategia ganadora, pase lo que pase”.

Estamos en un nuevo mundo pandémico. Si bien hemos logrado un progreso significativo en el desarrollo de vacunas y la comprensión de Covid-19, la epidemia nos arrastró a un grado de alta incertidumbre.

Cuando consideramos desafíos como el cambio climático, el aumento de las desigualdades, la injusticia social, un nuevo enfoque en la salud y el equilibrio en nuestras vidas y las tensiones geopolíticas, estas incertidumbres solo se multiplican.

La pregunta que nos hacemos los ciudadanos es: ¿estamos preparados, sociedad y gobierno de México, para navegar por un futuro incierto?

Empecemos por pensar y diseñar escenarios. Son una herramienta indispensable para la gestión pública. Mantener el status quo no es opción.