Irreverente

Les platico: hoy y mañana serán electos los que serán líderes de Morena en los 32 Estados del país.

A Nuevo León le toca este domingo 31 y lo que les voy a contar es tan real como que el presidente AMLO está hasta la madre de que los autonombrados “duros” de Morena se crean que son dueños del partido y peor tantito, dueños del mismo Andrés Manuel. ¡Arre!

Primero, ¿quiénes son los mentados “duros”?

  1. Gabriel García Hernández, senador de representación proporcional por Morena.
  2. Héctor Díaz-Polanco, nacido en la República Dominicana, que se autonombra uno de los principales ideólogos que dieron luz al partido en el poder.
  3. John Ackerman, quien ya amenazó con impugnar estas elecciones internas, porque según los estatutos de Morena solo pueden votar los que estén afiliados.

Para desarmar el teatrito del marido de Irma Eréndira Sandoval, mañana se realizarán los dos procesos: afiliación y votación.

Hay otros “duritos”, pero esos son los principales.

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Quieren a puros químicamente puros

Estos “personajes” no están de acuerdo en que los miembros de otros partidos formen parte de Morena.

Hagan de cuenta que quieren como morenistas a puros “químicamente puros”.

Se les olvida que Morena nació como movimiento político -ni siquiera como partido- apenas en el 2011.

Si García Hernández, Díaz-Polanco y Ackerman quieren dentro de Morena solo a quienes hayan nacido en el partido, pues qué se sienten, porque va a tener que esperar a que los afiliados “químicamente puros” crezcan desde el 2011 en que nacieron.

Ahorita, esos son niños que apenas están cumpliendo 11 años.

Obvio, Morena ha tenido que nutrirse con la sangre de otros colores políticos, para bien o para mal.

Serenos, morenos

De muy buena fuente les digo que López Obrador los va a poner en su lugar este fin de semana, al haber ordenado -esa es la palabra- que los líderes de Morena sean electos en forma abierta y simple, por los propios militantes.

Con eso, el presidente va a cumplir con los estatutos y evitará que algún grupo dentro de Morena pueda hacerse del mando nacional, por encima del método más gustado y utilizado por el líder moral del partido: la elección simple y abierta.

Entonces, el problema es que hoy y mañana solo podrán votar para elegir a sus dirigentes, quienes cuenten con su respectiva cédula de afiliación.

Y me enteré que Morena -aunque usted no lo crea- no tiene un padrón confiable de sus afiliados.

El poder les llegó tan de repente que no tuvieron tiempo de fijarse en esas “minucias”, tomando en cuenta la inclinación mayoritaria -hasta ahora- de los votantes en las últimas elecciones.

Afiliarse y votar en un mismo evento

La instrucción es que sea instalada una casilla por cada distrito federal electoral.

Por muy extenso territorialmente que sea el distrito, solo contará con una casilla, con excepción del distrito 9 de Nuevo León, que abarca desde el remoto municipio de Doctor Arroyo, hasta Cerralvo. En ese habrá dos casillas, pero será el único en todo el Estado y creo que el único en todo el País.

En todos -aún en ese- va a ser un republicano desmadre, porque calculen ustedes cuánto le va a llevar a la gente llenar sus cédulas de afiliación y después de eso, a formarse otra vez para emitir su voto.

Las filas serán kilométricas, en el mejor de los casos.

En el peor, la gente no va a querer ir a votar, si no está afiliada a Morena.

Otro problema es el tiempo destinado para los dos procesos: Ocho horas.

Uno más: los presidentes que sean electos -junto al secretario general, al tesorero y al secretario de organización- no tendrán poder para tomar decisiones en cada entidad. He aquí el centralismo en toda la expresión de la palabra.

Solo presidirán las asambleas y litigarán en caso necesario, pero no podrán nombrar ni siquiera a un jefe de prensa o a un delegado municipal.

Las decisiones en cada comité estatal serán colegiadas y si el resto de los elegidos se ponen de acuerdo contra el presidente, se lo van a merendar.

El mismo principio se aplica para el presidente nacional de Morena. Su poder es bastante relativo, y si no, pregúntenle a Yeidkol Polevnsky, que siendo presidenta no logró sacar adelante ninguna decisión.

La tómbola

Hay otro problema. Mediante una tómbola se determinó a qué estados les corresponde elegir como presidenta a una mujer y a cuáles un hombre.

En Nuevo León, varios encuerdados que no sabían esto -como Alfredo Treviño, el 5X, Mario Cruz, Ramiro Alvarado- tuvieron que apechugar cuando les avisaron que a dicha entidad le tocó en la rifa que sea una mujer la presidenta.

Para acabarla de joder, ninguno de los que se consideren como posibles para ese puesto pueden hacer propaganda.

Todo tiene que ser de boca en boca.

El promedio nacional es que por cada distrito habrá la friolera de 60 candidatos para la presidencia, y de todos ellos van a salir nada más 10.

Si cada uno de ellos lleva a votar a 20 amigos, conocidos, simpatizantes o familiares, habrá 1,200 en cada distrito, pero a la única urna le cabrán máximo 600 boletas en las 8 horas designadas para los dos procesos.

Si a esto le sumamos el tiempo que le llevará a la gente llenar sus cédulas de afiliación y luego emitir sus sufragios, pues se baja el cero y no contiene.

¿Quiénes quieren el poder de Morena en Nuevo León?

Clara Luz Flores Carrales, no.

Ella está metida de lleno en sus funciones como titular del Secretariado Nacional de Seguridad Pública, un puesto del que sale la luz verde en materia de presupuestos sobre la materia para todo el País.

Waldo Fernández, sí.

Pero con este diputado local plurinominal por Morena hay varios asegunes. A saber:

  • Nació políticamente en el PRD.
  • De ahí pasó a las filas “independientes” del gobierno del Bronco Rodríguez.
  • Cuando fue nombrado por éste como representantes de Nuevo León en la CDMX, anunció el nombramiento hagan de cuenta igual que si lo hubieran designado secretario general de la ONU.
  • Llegó a autosituarse en la antesala sucesoria como candidato independiente a la gubernatura de Nuevo León.
  • Esto le acarreó un montón de sinsabores, porque se le echaron encima los miembros prominentes del gabinete del Bronco.
  • A amigos suyos les dice que desayuna todos los días con el “Grupo de los 10″.
  • Eso está bien cabrón, porque, en primera, los mentados 10 son ahora como 30, y en segunda, la IP regia y cero son dos ceros a la izquierda en influencia política.
  • El nombramiento de Héctor Gutiérrez como delegado de la SEGOB en Nuevo León debe de haberle caído como patada de mula.
  • En medio de todo eso, se pasó a Morena.

Entonces, como que le falta afinidad y profundidad para querer manejar la elección de la directiva del partido en Nuevo León. Digo...

CAJÓN DE SASTRE

“Un verdadero galimatías”, remata la irreverente de mi Gaby.