Yo ya no veo venir para cuando tendré yo derecho a unas vacaciones. Tan lejano están de mí el mar, la playa, el sol, la alberca, las Margaritas… Pero pedirlas ahora sería un despropósito pues dejaría “tiradas” muchas funciones que no puedo abandonar.

Ah ¡pero qué tal el súper licenciado Mejía Berdeja, subsecretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, pidiendo unos días de “vacaciones” con el exclusivo fin de apoyar a don Andrés Manuel, para promover la participación para la consulta de la revocación de mandato que no vayan a creer ustedes que usará estos días de asueto que solicitó para tomarse un tequila y broncearse un ratito en la playa, no, qué va.

Este buen hombre pidió vacaciones para apoyar a su jefe, dejando tirada y abandonada lo que es la Seguridad que es el área que le compete. Al fin que el país y la ciudad capital están siempre muy en calma, pues este ciudadano pidió vacaciones para eso y lo peor es que, ya sé que adivinaron: se las otorgaron.

¿En qué trabajo se había visto que un empleado pidiera días de vacaciones para apoyar al jefe? Seguramente en mi caso no me las darían, no me imagino diciéndole a mi jefe que necesito tomar vacaciones para poderlo apoyar para que la gente sepa que es muy buen jefe.

Bueno, si yo trabajara en la 4T y fuera parte de ella, ya estaría viendo vuelos desde el AICM, porque del AIFA no hay hacia muchos destinos con playa, para desde ahí con todo mi corazón y con una cerveza en la mano, tirada en un camastro apoyar la consulta que tanto ama el presidente.

Miren cuán desvergonzados son, que se atreven a llegar a estos niveles pero además desvergonzado el que pide vacaciones para apoyar el jefe , como desvergonzado es el Jefe que le permite ausentarse de sus labores y deberes y vaya que no son cualquier cosa, para que le aviente porras.

Y en medio están los ciudadanos desprotegidos, inmóviles, impávidos viendo estos escenarios, a sabiendas de que nadie nos defenderá o cuidará de nosotros, porque pues andan de “vacaciones” para apoyar al jefe Sspremo.

En verdad, ¿qué nos está pasando? Estamos mal… muy mal.