Es oficial, la aerolínea Interjet por fin entra a Concurso Mercantil, y tenemos que ser muy puntuales, este proceso fue solicitado por un tercero interesado, un acreedor representado por el despacho de abogados Aguilar Amilpa. La demanda inicial fue presentada en un ya lejano abril del 2021, solicitándole al juez declarara la quiebra de la empresa, y proceder al remate de bienes para cobrar su adeudo.

En términos generales, la solicitud realizada a la autoridad judicial tiene como finalidad poder cobrar de forma inmediata, y a pesar de que se ha buscado que los juicios de concurso mercantil sean ágiles y expeditos, su tramitación requiere tiempo.

Que los acreedores cobren de manera inmediata sucede solamente que la empresa, en este caso Interjet, aceptara de inicio la quiebra.

Sin embargo, en este proceso del que hoy hablamos, el juez Segundo de Distrito en Materia de Concurso Mercantiles, Saúl Martínez Lira, ordenó la entrada al proceso de Concurso Mercantil pero en su etapa de conciliación.

Lo que significa que la empresa tendrá 185 días naturales para sentarse a negociar con todos y cada uno de sus acreedores. Eso es prácticamente medio año.

Dada la naturaleza de la empresa, la resolución del juez indica que la Secretaria de Infraestructura Comunicaciones y Transportes debe de nombrar un Conciliador del proceso en un plazo de cinco días, cuyo nombre deberá darse a conocer tanto a acreedores, como a la empresa misma.

Por ley, los primeros acreedores en este tipo de procesos son los trabajadores y después de ellos se forman todos los demás.

Esto es importante tomarlo en cuenta, pues los trabajadores sindicalizados y de confianza están en todo su derecho de conocer los pormenores de cómo va el Concurso Mercantil cuyo expediente es el 17/2022.

¿Qué pasa durante la tramitación de un Concurso Mercantil? Este proceso fue pensado para ayudar a las empresas en crisis a reestructurar su administración, poniendo en pausa a los acreedores, en lo que la compañía en cuestión trabaja para hacer una reingeniería que le permita salir a flote.

Y una vez salvado ese punto salir avante del concurso. Si eso no fuera posible, entonces en otra arista del mismo, declararse en quiebra y rematar los bienes para hacerle frente a sus acreedores.

A diferencia de la optimista narrativa que Interjet viene manifestando principalmente en redes sociales y algunas entrevistas a modo, ya en el concurso mercantil la aerolínea está obligada a sentarse ante las autoridades que se lo requieran, principalmente el conciliador que nombre la SICT, así como los acreedores y el sindicato que representa a los trabajadores, la Sección 15, que son su contraparte en el proceso judicial.

¿Qué significa lo anterior?

Que Interjet tendrá que mostrar de manera fehaciente y seria, no solo con promesas y videos subidos a la plataforma de Tik Tok, que realmente está llevando a cabo una reestructura dentro de la aerolínea, porque ante el Conciliador estará obligado a presentar primeramente toda la documentación:

Las cuentas bancarias, la lista con los acreedores y los montos exactos que se les deben a cada uno de ellos.

Interjet

Así también, Interjet estará obligada a presentar un plan de arranque previamente negociado con el sindicato, en el que tendrá que demostrar “viabilidad financiera”, esto es, que de verdad cuenta con los recursos económicos suficientes.

Dentro de ese mismo plan deberá detallar con cuántos equipos arrancará, quiénes serán los arrendadores y los acuerdos a los que hayan llegado con estos.

También se tendrá que contemplar el número de trabajadores para arrancar en un principio, lo que obligará a liquidar a los empleados que dependiendo de cuál sea su plan de arranque.

Se calcula el número de trabajadores que se requieren y el resto de los que no son requeridos, deberán ser liquidados conforme a la ley.

En caso de que la aerolínea no cumpla ni con la reestructura ni con el plan de arranque, se pasa a al siguiente fase del Concurso Mercantil, que sería declararla en quiebra, y el posterior remate de los bienes, de cuya venta saldría el dinero necesario para pagar las liquidaciones de todos los trabajadores bajo los términos de la ley de quiebras.

A diferencia del Concurso Mercantil tramitado en el caso de Mexicana de Aviación, aquí los trabajadores de Interjet estallaron una huelga con la finalidad de “asegurar” los bienes de la empresa, casi un mes después de que la línea aérea dejara de operar, una decisión tomada unilateralmente por los “dueños” de la línea aérea.

Tras varios amparos interpuestos por el despacho jurídico de Interjet, que pretendían echar abajo esa huelga y no pagarles, la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) emitió un laudo declarando la legalidad de la huelga, y condenando a Interjet a pagarles a sus trabajadores los salarios devengados y no pagados.

Recordemos que todos los trabajadores de Interjet estuvieron varios meses trabajando sin percibir su salario, en aras de sacar adelante a la compañía aérea.

Todo lo relativo a la huelga es independiente del Concurso Mercantil, o como dicen los abogados “se tramita por cuerda separada”; eso debe quedarle claro, sobre todo a los “nuevos dueños”, que no han hecho otra cosa más que tratar de no pagarles a los trabajadores lo que les deben.

Y es que en los hechos, no han trabajado en lo absoluto una verdadera reestructura empresarial.

En enero de este año, el vocero de Interjet Carlos Del Valle declaró que la aerolínea estaría inaugurando el AIFA, cosa que no pasó.

Después, durante la inauguración de la nueva terminal aérea declaró a los medios de comunicación que cubrieron dicho evento, que estaba trabajando en la reestructura, que ya contaba con 10 aviones y que estaba en pláticas con los trabajadores y remarcó “respetando el procedimiento de la huelga”, y dijo que veríamos a la aerolínea despegando no sólo del AIFA, sino también del Aeropuerto de Toluca y por supuesto desde el AICM en tan solo tres meses.

Pasaron los tres meses y llegamos al mes de julio… y no pasó absolutamente nada. Eso sí, como parte del proceso para entrar al Concurso Mercantil, el juez ordenó que durante todo el mes de agosto se permitiera la entrada al edificio corporativo de Interjet para revisar toda la documentación, y así el juzgado estar en posibilidad de emitir una decisión, que hoy sabemos fue la de darle entrada al Concurso Mercantil en su etapa de conciliación.

Y justo cuando se dio este acceso, Carlos Del Valle no tardó en presumir que habían recuperado el edificio porque “pronto” Interjet iba a regresar a volar, cuando la historia real era completamente diferente.

Y la cereza del pastel nos la regaló él mismo, cuando en una entrevista a modo declaró que; “ahora sí, para diciembre regresa Interjet a surcar los cielos”.

Para los usuarios que se quedaron con boletos de Interjet ¿Qué significa su entrada al Concurso Mercantil? A diferencia de lo dicho por Carlos Del Valle, quien afirma que el dinero de los boletos lo tienen los bancos, yo les puedo decir que en efecto, el dinero de sus boletos debería estar en los bancos donde Interjet tiene sus cuentas bancarias.

Es mentira que el dinero de los boletos “pase” a la cuenta de la compañía aérea hasta que el “avión despega”; ¡Por favor!, esa es la falacia más excéntrica que he escuchado en mi vida, el banco es simplemente un intermediario entre el cliente y la línea aérea, y no se “queda” con el dinero de los boletos.

Si usted tiene boletos de Interjet que ya no pudo hacer efectivos por el paro de operaciones, tendrá que formarse dentro del Concurso Mercantil y hacer fila dentro la lista de acreedores, teniendo claro que en primer lugar van los trabajadores, y después el Conciliador irá asignando el orden para que, en caso de reestructura o de que se declare la quiebra de Interjet, les paguen sus reembolsos.

En este punto voy a ser muy clara: no se ilusionen demasiado, en caso de que se le inyecte capital fresco a la aerolínea, Interjet negociará “quitas”, esto es hacer una oferta de cuánto le pueden reembolsar al cliente, y si están de acuerdo.

Y en el caso de declaratoria de quiebra, se les pagará hasta donde alcance el dinero de la venta de los bienes de la aerolínea.

Y podría darse el caso -es lo más probable- que el dinero no alcance y se agote entre los primeros acreedores, dejando con las manos vacías al resto.

Esto es triste pero cierto; no es exclusivo de nuestro país. Hay que decirlo, en otros países se trata de darle celeridad a estos juicios, pero la realidad que vivimos en México es diferente.

Se los dice una empleada de Mexicana de Aviación, que lleva 12 años esperando que se ejecute la quiebra ya declarada por el juez, de la empresa.

Espero que esta información les sea útil, tanto a los empleados de la aerolínea, como a los que fueron sus usuarios. También para el público en general que quiere conocer las entrañas de un Concurso Mercantil en la industria aérea.