IRREVERENTE

Guachochi, Chihuahua

Les platico: Se pueden pasar días enteros sin que pronuncien una sola palabra.

Es proverbial el silencio y la tranquilidad de los tarahumaras. Entre ellos se reconocen como rarámuris, pero para el mundo son los tarahumaras.

Fueron los primeros en llegar a éstas tierras pero los “chabochis” les arrebataron las mejores y los confinaron a las barrancas.

Chabochi” en lengua rarámuri significa “diablo”. Así los han de haber tratado los hombres blancos para llamarles de esa manera.

El 15 de noviembre del 2019 publiqué en SDP un artículo al que titulé “Tarahumaras tienen hambre y apoyo del gobierno no llega”.

En aquella ocasión hicieron una inusual manifestación -porque de natural son callados y pacíficos- para llamar la atención del presidente López Obrador y decirle que el programa del gobierno federal “Sembrando Vida” no llegaba a estas tierras.

Por favor, lean mi artículo y verán que a casi tres años de distancia, las cosas para ellos no han cambiado.

Todo sigue igual. No, peor...

Todo sigue igual… o peor, porque los narcos se han adueñado prácticamente de sus vidas, sin que ni el gobierno federal, ni el estatal ni el municipal les ayude.

Cerocahui, del municipio de Urique, está a 262 kilómetros de Guachochi. La serpenteante carretera separa por casi cinco horas a estas comunidades.

Si el gobierno no les ayuda, los jesuitas y la familia Llaguno -de Monterrey- sí que lo hacen.

El fin de semana pasada, “El Chueco” les mató a dos curas que se partían el alma por asistirles en su vida y a un guía de turistas que no quiso pagarle el piso del mes a la banda del “Chueco”, y lo mataron también.

Desconfían de Juan Carlos Loera de la Rosa

Los rarámuris desconfían diamadre de Juan Carlos Loera de la Rosa, “Delegado del Bienestar” en Chihuahua, quien fuera diputado federal, luego candidato perdedor de Morena a la gubernatura de Chihuahua y finalmente no le quedó otra que volver a su puesto en la Secretaría del Bienestar.

El 15 de noviembre de 2019, los tarahumaras los acusaron de quedarse con el dinero destinado por el presidente para ayudar a sus comunidades.

Loera de la Rosa es señalado por nepotismo y tener familiares incrustados en el IMSS y otras dependencias federales.

Ausente y silente

Tiene atascado su Facebook y su twitter de fotos suyas con don Andrés Manuel, pero del asesinato de los jesuitas y del guía turista no dice nada, se mantiene ausente y silente.

Los rarámuris no le entienden ni saben de política. Lo único que saben es que los tres niveles de gobierno los tienen abandonados a su suerte.

Los “sardos” -como ellos les llaman a los soldados- sí les ayudan, pero en el caso de los recientes tres asesinatos, recibieron órdenes de México de no ir a por “El Chueco”, a pesar de que lo tuvieron a tiro de piedra.

Así, con esas palabras me lo dice mi compadre Juan Surá, uno de los líderes de la comunidad rarámuri en Guachochi.

Es mi compadre de verdad. Fui padrino de primera comunión de su hijo Santiago, que la hizo ya grandecito.

Juan y Santiago son consumados corredores que han ganado varias veces el Ultra Marathón de los Cañones” de 63 y 100 kilómetros, que se corre en Guachochi y adentro de la Barranca “La Sinforosa” durante julio.

Esta competencia atrae a los mejores maratonistas del mundo.

Aquí su irreverente servidor lo corrió 8 veces y trabé amistad con Juan y con Santiago de la única forma en que uno se puede hacer amigo de los rarámuris: corriendo.

Debido a la fama deeste Ultra marathón; debido a la proverbial destreza de los tarahumaras -que lo corren en huaraches y solo abasteciéndose de pinole- y debido al asesinato de los jesuitas, México vuelve a estar para mal en los ojos del mundo.

Juan no lo sabe, pero el reproche, las críticas y la censura de medios de comunicación del mundo entero, están a todo lo que da y señalan con índice de fuego al actual gobierno mexicano de tolerar bajezas como la que todos sabemos.

¿Pueden o no con el paquete?

El mismo Papa Francisco ha expresado su pesar por lo ocurrido y todos -mexicanos y el mundo- estamos esperando que de una vez por todas el gobierno de la 4T diga si va a poder con el paquete, porque ya cansa que personeros como Epigmenio Ibarra, Damián Alcázar y otros dentro y fuera de la órbita gubernamental, sigan culpando a regímenes pasados.

CAJÓN DE SASTRE

“No ´se dice´ que el Ejército haya sido impedido para actuar en este caso, Juan Surá, líder de los rarámuris de Guachochi, es la fuente identificada de este artículo. A él le consta que los mandos asignados a la sierra de aquí se lo hayan dicho en persona”, advierte la irreverente de mi Gaby, antes de recoger nuestras cosas para volver a las bárbaras, sedientas e inseguras comarcas de Nuevo León.