Sonora Power

Ocurrió lo que muchos habíamos anticipado por meses y es el nombramiento de la ex gobernadora priista de Sonora, Claudia Pavlovich Arellano, como cónsul general de México en Barcelona, una bomba política en grado macro para el nuevo gobierno emanado de Morena que encabeza Alfonso Durazo, quien hizo su campaña argumentando que era la hora de un cambio de fondo y que ya se les había acabado a los que mantuvieron secuestrado a Sonora por 36 años.

En la narrativa del gobernador de la 4T en Sonora, Claudia Pavlovich y su grupo eran el enemigo político, el rival a vencer y representaban lo peor en el ámbito de la política, pues eran corruptos, tramposos e hicieron enormes negocios a costa de tener al estado en el atraso.

Claro, eso fue hasta el día de ayer, pues el presidente Andrés Manuel López Obrador refrendó la decisión que hace ya semanas tenía tomada y que tiene fuertes implicaciones en la escena política estatal, pues habla de una negociación en la alta esfera del poder a cambio de no oponer resistencia política para permitirle a Alfonso Durazo un triunfo fácil, prácticamente sin meter las manos, como ocurrió al final de cuentas, con una ventaja de 157 mil votos.

Queda claro que el arte de la política es aprender a comer sapos (o cosas peores) sin hacer gestos, sin embargo esta decisión del presidente de la República sí que deja sin argumentos y desnuda a su representante en Sonora, lo pone contra la pared y a merced de cuestionamientos que serán muy válidos.

Ahora en descargo del gobernador Durazo debo decir que al final de cuentas no fue él quien nombró a Pavlovich en el servicio exterior y mucho menos fue quien encabezó las negociaciones políticas para que la mafia del poder local terminara por rendir la plaza.

Es más en la lógica del gobernador él y su movimiento tuvieron votos suficientes, sin necesitar el “chanfle” desde el poder central para vencer la campaña fallida de Ernesto Gándara en una coalición “Va Por México”, que en realidad fue un esperpento político.

Lo que realmente sorprende es leer las manifestaciones de jubilo de connotados integrantes de la 4T en Sonora, celebrando el nombramiento de la exgobernadora, cuando ella y su grupo en el poder fueron los enemigos a vencer, con agravios realmente graves a la vida democrática e institucional de Sonora, como las reformas constitucionales que se impulsaron en el 2018, justo al pasar el proceso electoral en el que triunfó López Obrador y que violaron el orden en la entidad, al grado de que la actual legislatura estatal (la 63) se determinó a revocarlas e incluso tuvo el voto a favor de los diputados del PRI, para darnos una idea.

Más allá de lo que haya decidido el presidente en su fuero interior a partir de los acuerdos con Claudia Pavlovich, quien de hecho es una connotada representante del sistema priista, con herencia fuerte de en la política de su madre Alicia Arellano Tapia (La primer mujer senadora en México) y de la muy difícil posición en que dejaron a Alfonso Durazo, que no tuvo más remedio que apechugar y desearle suerte a su antecesora diciendo en su twitter: “Deseo el mayor de los éxitos a Claudia Pavlovich en el ejercicio de esta nueva encomienda que le hace el señor Presidente para representar a México en el extranjero”.

Hay algunos morenitas e integrantes del movimiento que llevó al gobernador Durazo y al presidente López Obrador al poder, que han perdido el decoro y las proporciones de sus dichos al festinar e incluso celebrar un nombramiento que representa un duro golpe a su proyecto político.

De golpe y porrazo en Sonora se acabó el villano favorito de la 4T, ya no se podrán exigir cuentas a la exgobernadora por los desfalcos ya documentados, los faltantes, el desvío de recursos que le ha venido refiriendo el gobernador, los excesos, los negocios, destinar recursos de la venta de los estadios de beisbol a un fin distinto al que se planteó, los anticipos a participaciones federales y todas las historias de terror que han formado parte de la narrativa en el nacimiento de la 4T en Sonora.

El golpe al gobierno de Durazo, recibido desde el punto que nadie nunca jamás pensó que podría venir, es decir de su mentor y principal promotor en la escena política podrá tener repercusiones muy profundas en el futuro inmediato y en el largo plazo y muy bien podrían afectar las legitimas aspiraciones de Durazo a competir por un lugar en la sucesión presidencial del 2024 y eso me queda muy claro trae al gobernador molesto, confundido y sin entender qué fue lo que le pegó.

Claro desde Presidencia el cálculo político es que el nombramiento de la ex gobernadora caerá en el olvido, cosa que sinceramente dudo, y que eventualmente los sonorenses aceptaremos que las cosas son así.

El presidente López Obrador ha dicho una y otra vez que la prensa y quienes tenemos una opinión no debemos dedicarnos a quemar incienso y asumir las decisiones como verdades absolutas, y creo que este es uno de los casos.

El presidente de la República también es un ser humano y tiende, como todos nosotros, a tomar decisiones erróneas, esta es una de esas.

Demian Duarte en Twitter: @Demiandu

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