En Alemania están preocupados por el resultado de la prueba PISA, que como se sabe significa Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (Programme for International Student Assessment).

Sobran motivos para la intranquilidad tanto de autoridades educativas como de padres y madres de familia. En ese país, que ha aportado grandes avances en ciencia y tecnología, los y las estudiantes han obtenido el peor resultado en los exámenes PISA, que realiza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos con el propósito de comparar el rendimiento escolar en distintas naciones.

En matemáticas, en la última medición PISA los y las estudiantes de Alemania logran 475 puntos, una caída realmente fuerte frente a los 500 obtenidos en 2019.

A Mexico igualmente le fue muy mal en la reciente prueba PISA, peor inclusive que a Alemania: 395 puntos en matemáticas, 14 menos que hace 5 años.

Sin matemáticas no hay nada

Cito un informe de 2017 del Instituto de Matemáticas de la UNAM:

  • “Las matemáticas son el termómetro que mide el grado de desarrollo de los pueblos”.
  • “Sin tecnología no hay desarrollo, sin ciencia no hay desarrollo tecnológico sustentable y sin matemáticas es difícil hablar de ciencia, pues estas permean todo el conocimiento científico y tecnológico”.
  • “Hoy en día la calidad de vida de las poblaciones está íntimamente relacionada con el conocimiento matemático que estas tengan”.

A partir de tan sencillo —y absolutamente verdadero— diagnóstico, el Instituto de Matemáticas de la UNAM propuso:

  • “Establecer una red de colaboración en matemáticas, con un espectro de temas muy amplio, que coordine a líderes de la matemática nacional, investigadores y profesores de diversas partes del país, con jóvenes investigadores, para acrecentar el impacto de las matemáticas”.
  • La idea era coadyuvar “a mejorar la enseñanza e investigación en matemáticas” para ayudar “a formar recursos humanos altamente calificados”.

Se integró ese año la Red temática Matemáticas y Desarrollo en la que participaron especialistas de la UNAM, la UAM, el ITAM y otras instituciones de educación superior de nuestro país. Revisé rápidamente la lista y no vi el nombre del Tecnológico de Monterrey. Una pena que sean tan socialmente irresponsables las autoridades del Tec, que no solo cuenta con muchísimo dinero para financiar proyectos útiles para la gente, sino que es la primera o la segunda universidad mexicana mejor evaluada en los rankings internacionales.

Con el apoyo del Conacyt —antes de que le metieran en el nombre, medio a fuerza, la cursi h de humanidades— la Red temática Matemáticas y Desarrollo organizó diversas actividades, como el Festival matemático Oaxaca 2017.

Matemáticas y campañas electorales

Dado que esfuerzos como la Red temática Matemáticas y Desarrollo no han servido para gran cosa —la prueba PISA, por neoliberal que sea, no miente—, resulta absolutamente necesario que las matemáticas se pongan en el centro de las llamadas políticas públicas.

Las candidatas en campaña —una licenciada en física y doctora en ingeniería; la otra ingeniera ingeniera de la parte baja de la table de posiciones— deberían, si no poner en el centro de sus actividades propagandísticas a las matemáticas, al menos utilizar, de vez en cuando, los recursos publicitarios de que disponen para concientizar acerca del hecho de que una nación de reprobados en tal disciplina está condenada al fracaso.

Sobre todo está obligada a hacerlo la candidata que, evidentemente, va a ganar las elecciones presidenciales y que, además, por buena suerte, es la que mejor se entiende con las matemáticas avanzadas, Claudia Sheinbaum.

Le voy a dar una idea a Claudia, esperando que me haga caso. Se me ocurrió leyendo —con la ayuda del traductor de Google— el Spiegel, de Alemania.

En el sitio de internet de una de las revistas más importantes del mundo se ha publicado el artículo “Los mejores consejos de las estrellas de las matemáticas”. Consejos, naturalmente, para padres y madres que se tomaron en serio la caída en la prueba PISA y que, por esa razón, viven hoy en la angustia pensando que sus hijos e hijas no están recibiendo educación de buen nivel.

Tales estrellas son Daniel Jung, cuyos videos sobre matemáticas son vistos cada año por 60 millones de personas; Nicolas Klupak, quien tiene más de 600 mil seguidores en TikTok con el alias de MatheMitNick, y Johann Beurich, DorFuchs, quien presentó recientemente su tesis doctoral y que tiene el mérito de haber fusionado el rap con las matemáticas en videos con canciones compuestas por él, en las que, mediante rimas sencillas, utiliza trucos de la mnemotecnia ayudar a los jóvenes a familiarizarse con conceptos matemáticos complejos.

Habrá en la UNAM expertos y expertas en matemáticas con la creatividad que se necesita para, de vez en cuando, dar en los pódcast de Claudia Sheinbaum lecciones elementales no aburridas, de preferencia divertidas, sobre números o sobre cualquier otro tema matemático.

Según las encuestas —que tienen una base matemática— ya se coció el arroz de la presidencia 2024-2030. Entonces, sin caer en el exceso de confianza, esto es, sin dejar de competir, Claudia puede aprovechar la atención que recibe de millones de personas para contar una historia real en varios capítulos: Sin matemáticas no hay paraíso.