La de Mariana Aguilar es una historia de tenacidad, disciplina y trabajo que rinde frutos y que dio inicio en uno de los lagos donde tradicionalmente se practican deportes como el velerismo, al que ahora, por el extremo saqueo, falta de atención y fugas, estamos matando, me refiero al lago de Valle de Bravo.

Hoy nuestro lago trae a la luz una historia como muchas que se han dado anteriormente, que tiene qué ver con el sueño vuelto realidad de una joven atleta orgullosamente vállense que irá a competir a las olimpiadas de París. Esto es algo que nos llena de luz y alegría, porque esta mujer, ejemplo de tenacidad, siempre ha reconocido a Valle de Bravo como su lugar favorito para practicar el deporte del que ha hecho su pasión y en el que ha ido cosechando logros cada vez más importantes.

Un orgullo vallesano

Los logros de Mariana cobran especial importancia en momentos como este, cuando los apoyos gubernamentales hacia el deporte escasean y, por el contrario, existe una fuerte animadversión hacia los atletas. Resulta alentador ver que hay mexicanos que de forma individual y a pesar de las circunstancias adversas, continúan buscando la excelencia en sus disciplinas y llegan a ser un verdadero ejemplo.

Mariana ha logrado salir adelante, sacando becas y estudiando en el extranjero, lo que ha logrado es producto de un esfuerzo propio y del apoyo de una familia que se ha dedicado por años a la práctica de este deporte, incluso su madre, estuvo a punto conseguir el sueño de clasificar para los juegos de Barcelona.

En las olimpiadas pasadas Mariana se quedó a tan solo un punto de lograrlo, pero lejos de decaer, se dedicó a prepararse arduamente y en los pasados juegos Panamericanos celebrados en Santiago de Chile llegó a obtener el primer lugar y un honroso sexto sitio en el Campeonato Mundial de Vela que se llevo a cabo en aguas de Lanzarote. Avanzó y lo logró, y ahora va a representar a México en las Olimpiadas de Paris, pero sobre todo nos representa a Valle, al Lago que la ha visto crecer y convertirse en una exitosa atleta.

Mariana Aguilar en el velerismo. Foto: Manuel Díaz

Rescatemos Valle de Bravo

Tomemos esta hazaña como un poderoso mensaje de que aún tenemos la oportunidad de darnos cuenta de que estamos matando al Lago y al matarlo matamos los sueños de muchos mexicanos, porque no sólo es emblemático, es el principal atractivo turístico y fuente de empleo para muchos vallenses, es un sitio idóneo para la práctica de deportes acuáticos como la navegación en velero, el esquí, el kayak, el stand up paddle, la pesca deportiva o simplemente, como escenario para paseos en yates o en lanchas.

Inicialmente su superficie superaba los 21 kilómetros cuadrados, con una capacidad de 400 millones de metros cúbicos de agua y una profundidad de 35 metros y ahora se encuentra apenas a un 27 por ciento de su capacidad.

Urgen acciones, urge atender el problema del saqueo y corregir y reparar las fugas, urge tomar medidas y, a falta de otras soluciones, inculcar la cosecha de lluvia, de lo contrario seguirá habiendo sequía y se continuarán secando cuanto lago y cuanto acuífero exista, sin importar cuánto esfuerzo hagamos los vallesanos por cuidar lo nuestro.

Historias bellas como la de Mariana son muy importantes, son una bocanada de aire y debemos tomarla como inspiración de lo que significa rescatar y mantener nuestro Lago.

Su biografía y muchas otras más se han compilado en un libro titulado “70 años de Historia de la vela en Valle de Bravo” esperemos que la publicación sirva de inspiración para seguir haciendo todo tipo de esfuerzos mantener este paraíso atacado por la tala, atacado por las plagas, atacado por incendios, atacado por política públicas erróneas, atacado por el saqueo y donde atacan a los que lo defienden

Bravo Mariana, que orgullo para México y más para Valle, historias como la tuya nos refrescan el alma.

Recordemos que el lago de Valle de Bravo ha tenido y cumplido con una maravillosa misión con los niños y jóvenes veleristas y de otros deportes, que es fuente de vida, de empleo, de inversión y de turismo.

Valle de Bravo es mágico. Debemos seguir luchando hasta rescatarlo.

Mariana Aguilar en el velerismo. Foto: Manuel Díaz

Manuel Díaz en X: @diaz_manuel