La CDMX pasa por una terrible crisis del agua provocada no solo por el tema de la sequía o del cambio climático, aunque niegue su existencia, sino producto de la “austeridad republicana” que promovió este gobierno que desfondó a la Conagua y retiró los recursos integrales que se destinaban a obras de operación y mantenimiento de la raquítica infraestructura hídrica.

En el mundo de fantasía de AMLO la Ciudad de México no padece ni padecerá una crisis por falta de agua en los próximos meses e incluso, ya arremetió en contra del aspirante a la jefatura de gobierno, Santiago Taboada, por llevar la “bandera del agua” de cara al proceso electoral.

¿Qué no entiende el presidente?

Durante sus 18 años de campaña Andrés abanderó cualquier asunto susceptible de explotar la corrupción, los tratados comerciales, la inseguridad, los estudiantes de Ayotzinapa, los mineros de Pasta de Conchos, el petróleo, las energías renovables, lo importante era atraer adeptos.

Sin embargo, ante un problema real, consecuencia de una política fallida impulsada desde su gobierno y apoyada por la exjefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, AMLO irresponsablemente dice: “Están diciendo de que nos va a ir mal, por ejemplo, están instalando el problema de la sequía en el imaginario colectivo, ‘va a faltar el agua’, ‘qué barbaridad’, ‘nos vamos a quedar sin agua en la ciudad’”.

La candidata de Morena, en parte responsable de la crisis del agua en la CDMX, esperó a que su jefe hablara para poder pronunciarse y haciendo eco expresó. “No se espera que esta situación de sequía sea para siempre. Está garantizado el suministro de agua para la Ciudad de México... Se reduce la aportación y, con ello, tiene que reducirse un poco el consumo y todos debemos contribuir”.

Aquí lo grave es que un tema de tan vital importancia, que debería ser incorporado a las propuestas o proyecto de quienes aspiran a gobernarnos sea tratado con tanta banalidad.

Clara Brugada, la candidata de Morena a la jefatura de Gobierno impuesta por AMLO, tampoco tiene propuestas ni ideas y se limita a repetir lo mismo que sus superiores y afirma que los problemas en el Cutzamala por la sequía no significan que la CDMX se vaya a quedar con “cero agua”.

Es fatal la forma en que mienten para tapar su incapacidad. Es fatal que aspiren a gobernar sin poder hablar ni proponer por sí mismas, es fatal que al final, lucren con la tragedia, porque la crisis del agua ya es una verdadera tragedia.

La candidata que quiere gobernar al país tuvo un papel protagónico en el colapso de la Línea 12 y no tuvo la capacidad de resolver las múltiples fallas que se presentan en el sistema de transporte colectivo Metro, que cuando no se cae, explota, se les ponchan las llantas o se detiene por largos periodos afectando a millones de usuarios, ella ya estuvo ahí y, antes que hacerse responsable, como su jefe máximo, prefirió tratar de cubrir el sol con un dedo.

Momento de plantear soluciones

Es natural que un candidato serio como Santiago Taboada, de la coalición Fuerza y Corazón por México, presente un plan de trabajo para atender el tema del agua en la CDMX y que, tras las críticas de AMLO por atreverse a alzar la voz ante la falta de estrategias para combatir la crisis, respondiera: “Es el colmo que en lugar de asumir su responsabilidad porque nunca como jefe de Gobierno le importó ni hizo ninguna obra al respecto para asegurar que en el futuro los capitalinos tuviéramos agua y ahora están preocupados por el costo electoral de sus malas decisiones… La sequía de agua no se resolverá con lo que usted (AMLO) diga en la mañanera. Si no hay falta de agua, por qué entonces las ocurrencias de la semana pasada, de traer agua de varias partes”.

Lo que más molestó a AMLO, Claudia y Brugada es que el candidato anunció que presentará una estrategia eficaz para enfrentar la problemática. Es decir, más allá del discurso y de las descalificaciones, presentará una propuesta, algo que sus “adversarios” han sido incapaces de ofrecer y más aún, habiendo gobernado la capital, mostraron incapacidad para resolver y una total irresponsabilidad al no haber ejecutado planes de previsión como parte de su obligación en los años en que estuvieron al frente del gobierno.

AMLO y su candidata no quieren que se hable de los pésimos resultados de sus gestiones y el agua es uno de los más evidentes. Las campañas sirven para que los ciudadanos escuchen propuestas y claramente en Morena no las hay, lo que hay es repartir culpas, ocultar fallas y evadir responsabilidades.

Dos visiones, negar el problema, o asumirlo y plantear soluciones a corto, mediano y largo plazo.

Manuel Díaz en X: @diaz_manuel