Agenda Sindical por Carlos Carral Hernández

Bajo la idea de libertad se justifica que yo tome y ejecute la decisión que considere adecuada en función de mis intereses, sin ponderar la posición de los demás, de ahí que podemos entender porqué vivimos en sociedades tan individualizadas, donde el ideal de la clase media haya permeado tanto: “yo no sé los demás, pero yo merezco…”.

Los ideales del sindicalismo fueron distintos, aunque una forma de organización social capitalista, para su existencia es necesario partir de las desigualdades económicas y sociales y reconocerse como iguales frente a los demás integrantes de estas agrupaciones gremiales, de otra forma no puede funcionar el asunto y el caso Compañía Mexicana de Aviación es un ejemplo de ello, pues al comienzo del conflicto una vez que la empresa cerró operaciones y hoy al final de este lamentable episodio en la historia de este país, la constante fue una, estos sindicatos, dignos exponentes de lo que es el ideal de la clase media, se negaron a reconocer en muchos momentos y lo siguen haciendo al ocaso de este conflicto, la igualdad entre sus miembros.

Por supuesto no hablamos del ideal de la clase media encarnado en el “sueño americano”, en el que el esfuerzo individual permitirá la movilidad en la escala social de cada sujeto que así lo decida, sino de la clase media o clase especuladora, donde sus integrantes viven sumergidos en el excesivo individualismo, partiendo de que avanzan por su propio mérito y merecimiento en la escala social, alimentando esa idea solo de adquirir bienes de consumo inmediato o duraderos, casi siempre a crédito, o alcanzando avances académicos, que no son sino solo insignias que le dicen al modelo económico que la persona está cooperando en su capacitación para el trabajo, el resultado, el más terrible de todos, está clase social está impedida a organizarse y a pesar en el plano colectivo.

Lo relevante en el caso donde el Gobierno Federal pretende adquirir algunos activos de Compañía Mexicana de Aviación y donde existen conformes e inconformes con la propuesta, no es realmente el reparto o no que se podrían llevar a cabo los trabajadores activos y jubilados de 815 millones de pesos, sino el laboratorio social en el que se ha convertido el asunto, en el que podemos ver como los ideales se diluyeron muy pronto y cómo en todos los casos, momentos y por todas las razones, en nadie cupo la prudencia y mucho menos la convicción.

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Aunque al parecer ni remotamente se logrará, lo justo es que el reparto de la cantidad que se pudiera obtener de la venta de la marca y algunos activos se haga en función a puesto y salario, ¿la razón?, ese era el criterio que se seguía en el pago de salarios: partiendo del puesto que cada persona desempeñaba en la empresa, en función de preparación técnica, académica y capacidad.

Hoy suena muy loable apelar a que a todos se les debiera dar la misma cantidad o porque muchos lograron obtener un nuevo empleo o porque muchos ganaban mucho más que otros tantos, pero detrás de esas diferencias sustanciales se encierran decisiones personales con las que no pueden cargar terceros; si algunos tenían un mejor empleo, si algunos lograron contratarse nuevamente, definitivamente los que no lo hicieron o los que se conformaron con un empleo más modesto, lo hicieron en función de una decisión personal, pues si algunos lo lograron, es evidente que muchos otros más también pudieron luchar por alcanzarlo.

Como el criterio de reparto equitativo del producto de la venta de la marca no satisface a algunos, entrará un criterio mucho más justo, los poco más de 6000 trabajadores activos y jubilados que eran parte de Mexicana de Aviación recibirán el 100% de la nada, circunstancia que no cambiará, pues se antoja difícil por no decir imposible, que con el tiempo pueda aparecer algún otro interesado en comprar lo que queda de esta empresa.

Sin temor a equivocarme, con la fallida venta de activos en este 2023, se cierra definitivamente el episodio de Mexicana de Aviación, que quedará vigente solo en expedientes, pero que durante los próximos meses pasará al olvido, con una empresa que legalmente tal vez jamás se declare completamente liquidada y por tanto extinta.

ADDENDA

1. ¿En serio el Partido Verde declinó por Guadiana en Coahuila?, ¿y su candidato?. Pésimo mensaje, ahora resulta que personas ajenas al Estado de Coahuila como son los dirigentes del Partido Verde, pretenden tener injerencia en la elección de ese estado al desconocer al candidato que ellos mismos postularon.

Definitivamente la lana es la lana.

2. En el Estado de México las cosas no están mejor, Delfina Gómez no debe ganar la elección y no es que Alejandra del Moral esté mejor que la maestra, el problema es todo lo que encierra el virtual triunfo de Gómez Álvarez en la entidad más importante del país, algo de lo que intentaremos hablar en una segunda entrega en esta misma semana previo al día de la elección.

Si no es posible escribir de ello esta misma semana, solo podemos decir que en la elección del Estado de México se juega que se siga otorgando impunidad a Enrique Peña Nieto de parte del Gobierno Federal, que la reciba Alfredo del Mazo después de que concluya su periodo y de pasó, que llegue a la Casa de Gobierno una de las mujeres más influenciables, por no decir manipulable, de la 4T, una digna exponente del grupo de las “Mujeres de López Obrador” que poco a poco han sido colocadas en los puestos clave del país y que tiene como distintivo, no poderse resistir a las recomendaciones del presidente.

Twitter: @carral_ | Correo: carralhernandez@gmail.com

Colaboración especial para SDPnoticias de agendapropia.mx, portal especializado en asuntos sindicales

Abogado Postulante y miembro de la Escuela para la Formación Política y Sindical A.C.