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Nacional

"Las reformas no se imponen a la fuerza"

Diego Osorno / Sdpnoticias.com dom 25 jun 2017 18:30
Yesica Sánchez Maya
Yesica Sánchez Maya
Foto propiedad de: Especial

La defensora Yésica Sánchez Maya, asegura que el gobierno federal tenía claro lo que pasaría con un operativo represivo como el sucedido en Nochixtlán, Telixtlahuaca y Huitzo para tratar de imponer una reforma rechazada por la población. A un año de la masacre del 19 de junio comparte su análisis e investigación al respecto en Tierra de Impunidad.

Oaxaca, Oax.- Yésica Sánchez Maya es una de las abogadas más importantes de Oaxaca y una de las defensoras de derechos humanos más reconocidas a nivel nacional e internacional. Lleva casi tres décadas documentando las injusticias en este lugar del país arrasado una y otra vez por el autoritarismo y la corrupción de gobernantes baladíes. 

A raíz del operativo del gobierno federal y estatal realizado el 19 de junio de 2016 para desalojar los manifestantes que protestaban por las detenciones arbitrarias de dirigentes sindicales opositores a la reforma educativa promovida por el secretario de Educación, Aurelio Nuño, Sánchez Maya, quien forma parte de la organización Consorcio para la Equidad y el Diálogo en Oaxaca, emprendió junto con otras organizaciones, la investigación de los sucesos trágicos ocurridos ese día.

En el Informe Operativo Oaxaca-19 de junio, Consorcio, Código DH, Luna del Sur y Fundar dan cuenta de las violaciones graves a los derechos humanos cometidas por autoridades a diversos niveles.  

- ¿Cómo iniciaron esta investigación?

- Después de los hechos del 19 de junio la sociedad civil buscó varios mecanismos de cómo poder hacer acciones de cara a esta nueva etapa de represión y que va muy encaminada a toda la imposición de la reforma educativa, que es un reforma laboral, como ya se ha dicho ampliamente. Nos organizamos para elaborar un informe que pudiera dar cuenta de una verdad histórica porque nos dimos cuenta que lo único que había respecto al 19 de junio era lo que el gobierno había declarado, algunos videos que habían subido medios alternativos, y algunas notas de medios. 

Hicimos un primer reporte preliminar que permitió colocar más o menos un número aproximado de víctimas. Justo ubicar que el operativo del 19 de junio si bien es cierto que tiene impacto de gente asesinada, de una escena de violencia muy marcada en Nochixtlán, hay otros lugares donde pueden visualizarse los impactos colaterales de ese operativo que es en San Pablo Huitzo, que es en Telixtlahuaca, que es Hacienda Blanca, Viguera y Pueblo Nuevo, que son como las entradas de Oaxaca. Digamos que el operativo del 19 era llegar al Zócalo y desalojarlo. Y en ese sentido mucha gente que estuvo atenta y alerta a lo que sucedía en relación a la protesta magisterial y la relación con el gobierno que tenía mucho tiempo de no haber instalado mesa de negociación podían mirar una agudeza. 

- ¿Desde cuándo se preparaba el Operativo del 19 de junio?

- El operativo se anunciaba desde el 13 de mayo, después en junio se volvió a mirar, y fue hasta el 19 en que el estado decide echar a andar el operativo y que efectivamente tuvo impactos en Huitzo, donde poco se ha visto, hubo acciones de policía estatal y federal en conjunto. Entonces había ahí un desafío de poder colocar otras situaciones sin demeritar lo de Nochixtlán, pero sí ampliar la dimensión de ese operativo del 19 de junio, del que todavía no se sabe hasta estas alturas si fue Gabino Cuél el que dio la orden, si fue gobierno federal, o si se salieron de control los cuerpos policiales, que es otra de las hipótesis que hay: los cuerpos policíacos tomaron decisiones de manera unilateral. 

Con el paso del tiempo fuimos mirando que también hubo una serie de actores policíacos que empezaron a  ser ubicados a través de diversos videos que se fueron filtraron. 

- ¿Qué sucedió en Huitzo y en Telixtlahuaca? Tengo entendidoque hubo un bombardeo en el pueblo, que hubo casos de tortura...

- En este trabajo de investigación creo que es muy importante destacar la sensibilidad de la gente de dar los testimonios, la necesidad de la denuncia, porque no hubo más que llegar y la gente quería decir qué fue lo que había pasado. Se logra establecer un operativo en el que el primer objetivo, para mí, era generar terror porque los helicópteros iniciaron sobre volando para después arrojar gas lacrimógeno de manera indiscriminada porque ni siquiera es que el gas estuviera dirigido a espacios de bloqueo solamente, sino al por mayor en espacios de sembradío, cerca de la iglesia., en casas particulares. Una noche anterior, en Huitzo, por ejemplo, hubo un llamado de campanas porque se hablaba de que el 18 iba a ser el operativo, algo pasa que lo trasladan al 19. 

- Además de los homicidios, ¿qué otras agesiones lograron documentar?

- En esta investigación pudimos documentar situaciones donde la familias estaban desayunando en su casa. Hay el caso de una bebé que estaba en su cuna y que empieza a caer gas lacrimógeno, bombas en el patio. Esa niña de tres meses comienza a vomitar, el otro niño tiene que meter la cabeza en un balde de agua. Y, bueno, la familia no sabe cómo resolverlo porque nadie está preparado para el impacto físico que tiene la ingesta del gas lacrimógeno. También casos de gente que tuvo que hacerse estudios médicos porque no había parado de toser, de lagrimearle los ojos. Después pudimos hacer visita a una casa a un lado de la carretera donde habían pasado tres semanas cuando llegamos nosotros y era todavía penetrante el olor a gas lacrimógeno. La señora tenían una alergia por la que no paraba de toser junto con su nieta, las dos con la garganta cerrada. Ella buscaba apoyo para hacerse unos estudios médicos. 

En otro caso, un campesino que subió a hacer sus labores de domingo, a hacer la cosecha, y lo agarraron, lo golpearon. Él refiere que utilizaron un cinturón de cuero, un señor como de 45 años, para golpearlo. Lo golpeaban con ese cinturón y lo pateaban. Él refiere que le preguntaba que si qué hacía. “Yo venía con mi carretilla y traigo mi machete porque vengo de hacer trabajos del campo”. Bueno, entre que dice que lo tuvieron como 40 minutos golpéandolo, al final del día lo dejan ir, la familia lo recibe súper golpeado. Él estaba preocupado porque su hijo estaba en la protesta. 

También está la tortura recibida por don Valente, que ya comentamos en esta serie…

- El caso del señor Valente que nos parece que refleja justo un sentido de violencia sin sentido por parte de la policía federal porque el señor sí refiere que fue la policía federal. A él lo jalan de la calle, lo hacen bola abajo del puente y lo comienzan a patear sin explicación alguna. Refiere que incluso traía a su burro, la carretilla con zacate, como todo mundo en domingo en el pueblo que va muy temprano a hacer su labores para al medio día regresar a descansar. Él estuvo tirado en cama semana y media sin poder moverse y posteriormente la hermana lo lleva a Nochixtlán a dar su testimonio. Este caso tenemos claridad que es de conocimiento de la secretaría de Gobernación, pero que nos ha venido preocupando conforme pasa el tiempo porque definitivamente no ha tenido la intervención médica que requiere. 

- ¿Está sobrepasado el gobierno para atender a tantas víctimas?

- Ha habido un descuido de parte del gobierno porque al estado le ha convenido focalizar solamente Nochixtlán dejando de colocar los saldos colaterales. En el caso de Pueblo Nuevo y Hacienda Blanca lo mismo. Hubo detenciones arbitrarias, gente golpeada, torturada, incluso violentada sexualmente. Varias mujeres trasladadas al cuartel de seguridad pública donde las tuvieron privadas de su libertad fueron víctimas de golpes, amenazadas de muerte, a muchas les metieron el tolette entre las piernas amenazándolas con violarlas. Eso nos parece bastante grave porque uno de las víctimas refiere que la indicación del operativo era golpear, intimidad, pero no era detener. Entonces cuando las trasladan al cuartel dicen “¿qué hacemos con estas si no había orden de detención?”. Las tienen retenidas durante mucho tiempo y sin explicación alguna las sueltan sin fincar cargos, sin informales nada. De hecho existen quejas en la misma defensoría, en la misma CNDH y estamos esperando qué informan, qué recomiendan en relación a todas estas detenciones arbitrarias.

Hay como todo un saldo paralelo en lo que había gente que se estaba muriendo, gente herida en Nochixtlán, gente que se le negaba la atención  médica, hubo peritajes que no se estaban haciendo en el peritaje de levantamiento de cuerpos, pero había una parte invisibilizada totalmente y que esta investigación de sociedad civil permitió visibilizar todos estos otros impactos donde efectivamente hubo golpes físicos que tienen impacto mayor, que hubo un uso del gas lacrimógeno de manera indiscriminada y detenciones arbitrarias sin sentido, y esto ha generado un ambiente de terror y miedo. Si tú hablas con la gente te dice “nos da susto, pero también no da coraje. Nosotros estábamos en nuestras casas, no estábamos haciendo nada”, y también mucho enojo por parte de la gente que estaba en la barricada que dice “nosotros no teníamos armas y ellos llegaron de manera intempestiva, violenta”. Corretearon gente sobre la montaña también, echaron a perder muchos cultivos. Hubo este impacto económico para la gente campesina donde los pocos ingresos que tienen a través de la siembra ya no pudieron obtenerlos porque ya no pudo ser vendida.

- ¿Este informe revela o documenta que las agresiones de la policía no fue solo en Nochixtlán, sino en toda una región, que hubo tortura, tortura sexual, y que el estado no se ha presentado a atender a la víctimas?

- Incluso todavía creemos que tenemos el desafío porque si ubicas antes hubo el operativo del Istmo. Osea, policía federal en la lógica de entrar y desalojar el centro de Oaxaca intentó por el Istmo, donde no pudo, y después intentó por estas entradas México-Oaxaca, pero en Istmo también hubo un muerto. Entonces sí que hubo insistencia porque no había mesa de diálogo. Creo que esa es una parte importante. El uso de la fuerza pública de manera irracional e indiscriminada por parte del estado al no establecer una mesa de diálogo. El estado sabía que Oaxaca no iba a pasar esa reforma como pasó en otros estados no es algo que había que adivinarlo; era obvio. Teniendo la sección 22, un bastión de resistencia histórica, era obvio. Entonces cuando se da la reforma y hay resistencia hay una cerrazón del gobierno imponiendo la fuerza, diciendo “yo no voy a hablar con estos”. Cuando sucede lo del 19 de junio, y los 8 asesinatos, abre una mesa. Nos parece irresponsable por parte del estado mexicano el haber cerrado el diálogo y esto le haya costado tan alto al movimiento, a la gente, al pueblo solidario. Realmente si ubicamos la lista de la gente que fue asesinada fueron personas solidarias con el movimiento, que participaban en acciones de solidaridad. Fue muy alto el costo que tuvo que asusmirse para que tuviera que establecerse una mesa de negociación, que, además, está desgastada y no ha tenido los resultados esperados. Esto nos habla de toda una simulación que hay de cara al asunto de fondo pero también de cara a la atención y resarcición de daños de este operativo donde se intentó imponer una reforma a partir del uso excesivo de la fuerza.

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