22 de septiembre de 2021 | 04:43
Estilo de vida

Encuentran fósil de cangrejo de hace 310 millones de años con el “cerebro intacto”

El fósil de un cangrejo permitió que su cerebro permaneciera intacto desde hace 310 millones de años.
Cangrejo
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Un grupo de paleontólogos encontró el fósil de un cangrejo que habitó en la Tierra hace más de 310 millones de años; su fosilización protegió su cerebro dejándolo intacto.

De acuerdo al reporte en la revista Geology, es raro que los tejidos blandos puedan conservarse una vez que los animales mueren y comiencen a fosilizarse, como el caso de cráneos o caparazones.

El registro de tejido blando como cerebros y órganos en fósil es limitado debido a esto, pero el nuevo descubrimiento de un cangrejo cacerola o herradura de 310 millones de años podría cambiar eso.

El fósil ‘Euproops danae’ fue descubierto en el yacimiento de Mazon Creek, en Illinois Estados Unidos en donde abunda las concreciones de siderita.

Este mineral de carbonato de calcio permite una increíble fosilización al preservar casi intactos los restos fósiles.

El cerebro del cangrejo se preservó intacto gracias a un mineral llamado caolinita

Según la investigación, la siderita cubrió los tejidos blandos del cangrejo antes de que este pudiera descomponerse.

Los autores de la investigación aseguran que el cerebro intacto del fósil esta replicado por un mineral de arcilla de color blanco llamado caolinita.

“Este molde mineral se habría formado más tarde dentro del vacío dejado por el cerebro, mucho después de que se hubiera descompuesto. Sin este llamativo mineral blanco, nunca podríamos haber visto el cerebro”

John Paterson, profesor y coautor del estudio

Este descubrimiento permitió a los paleontólogos e investigadores notar que, el cerebro del cangrejo herradura se ha mantenido esencialmente sin cambios durante la mayoría de su historia evolutiva, es decir desde hace 310 millones de años.

“El sistema nervioso central del fósil es muy similar al de los cangrejos herradura vivos y coincide en su disposición de los nervios a los ojos y a los apéndices. También muestra la misma abertura central por la que pasa el esófago. Esto es bastante notable, dado que la diversificación morfológica y ecológica sustancial que ha tenido lugar en el grupo durante los 310 millones de años intermedios”

John Paterson, profesor y coautor del estudio

Con información de RT y Europa Press.