27 de julio de 2021 | 14:03
Opinión

Ese pretexto no lo tiene ni Obama

Reinaugurar las pistas de un aeropuerto sin uso real, mientras los muertos por falta de medicinas, atención y vacunas se siguen acumulando.
AMLO en el avión presidencial
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¿Es la poesía un pretexto de la locura?<br>¿O es la locura un pretexto de la poesía?<br>¿O las dos son un pretexto de otra cosa,<br>de otra cosa excesivamente justa<br>y que no puede hablar?<br>

Roberto Juarroz

Fuera de informarnos que venía de regreso a México —luego de pagar con nuestros impuestos el tenerlo estacionado en Estados Unidos durante más de una año— y que se tenían dos nuevos prospectos de compradores —que evidentemente no prosperaron—, desde la ‘rifa sin rifa’ no habíamos vuelto a escuchar prácticamente nada del avión presidencial.

Pero ahora, menos de cinco meses después, resurge el pretexto favorito de Andrés Manuel.

Creo que el TP-01 es el asunto que de mejor forma evidencia la parte más falsa del discurso de López Obrador. En concreto: no le interesa deshacerse del artefacto y sabe de antemano que no se puede vender; lo cual transita de una forma muy simple ya que el avión presidencial no fue diseñado ni comprado para venderlo (y esto mismo se le dijo al presidente desde el primer día que empezó con su diatriba).

También se le ha dicho que debería modificarse para poder ponerlo a la venta o, bien, para que fuera usado en otros menesteres como son algunas misiones del ejército (y en ese caso sí servir a los más pobres y necesitados del país).

Pero no, hacer eso mataría al pretexto perfecto de la 4T, uno que ‘no tiene ni Obama’.

En la mañanera de ayer, el presidente AMLO volvió a utilizarlo como cortina de humo, pero —eso sí— con la mejor técnica para no venderlo. Sugiere ofrecerlo para su adquisición a un grupo de empresarios, pero como estrategia de ventas ¡desacredita de entrada a los compradores! Dijo que quien lo tenga o lo compre será para “andar de presumidos”...

Eso es tanto como pretender vender una casa de ricos a unos ricos, pero antes de ello insultarlos y encima decir que quien viva en esa propiedad será un fantoche. Obviamente no se conseguirán compradores con dicho discurso de venta.

Así, la rifa no rifa, la venta no venta del avión, es la mejor muestra de que el de las fullerías es el propio primer mandatario. El avión presidencial ha sido, fue y seguirá siendo el mejor pretexto de Andrés Manuel para desviar la atención de las cosas que en realidad importan.

Y el espectáculo apenas comienza. Ya se anuncia que en Santa Lucía aterrizarán los “primeros” aviones. ¿Será el invendible uno de ellos? Por descontado, AMLO no arribará en él.

Pero esta “inauguración” solo sirve para acallar la carta de una organización plural, Propuestas para México, que solicitó poner en pausa el desarrollo de los mega proyectos de la presente administración y mejor destinar los recursos presupuestados para estas megaobras al plan de vacunación anticovid.

Al reinaugurar alguna pista del Aeropuerto Felipe Ángeles (estas ya estaban ahí antes; se habían usado durante años para vuelos militares), lo único que el titular del ejecutivo conseguirá es la dar razón a quienes firmaron la misiva antes aludida / www.propuestasparamexico.org.mx.

Esto es, un aeropuerto sin uso real y significativo, mientras los muertos por falta de medicinas, atención y vacunas se siguen acumulando.