Lejos de ser solo un elemento del paisaje de Valle de Bravo, los ranchos, comunidades y ejidos dotados de cuerpos de agua representan una bendición multidimensional en este municipio que hoy se debate entre pérdida de agua de la presa, sobrecrecimiento, deforestación, tala y retos socioculturales.

Crear cuerpos de agua para almacenarla y dejar que corra es la subsistencia del municipio, sin embargo, en las áreas desprovistas de estas estructuras, la sequía, la tala indiscriminada, los incendios forestales, las plagas y la deforestación se presentan con mayor frecuencia y severidad.

Ejemplo de ello, es que gracias a la existencia de reservas boscosas privadas que abarcan cerca de 25 mil hectáreas en el municipio, se han logrado controlar con efectividad las plagas que devastan extensas zonas de bosques. Sin estas reservas, la riqueza forestal de la región enfrentaría una amenaza existencial.

Lo que une a la comunidad

Yo vivo en Valle de Bravo y si hay algo que compartimos todos los que aquí vivimos, es un verdadero amor por la naturaleza. Lo cotidiano en Valle es la unión y la convivencia de gente que proviene de diferentes culturas y estratos socioeconómicos. Somos una comunidad diversa donde nos tratamos bien y nos une las ganas de respirar aire puro, de caminar entre los bosques, de hacer todo tipo de actividades y deportes y sobre todo, de ser felices.

Los vallesanos somos gente que ha optado por vivir lejos de las urbes de concreto y del ruido y la neurosis que las caracteriza.

Fomentando la desunión y el odio

Somos una comunidad que buscamos contribuir a un mejor planeta, sin embargo, desafortunadamente, la desinformación ha hecho y quiere hacer, que nos dividamos.

Lo cierto es que todos cuidamos y respetamos la naturaleza, pero también sabemos que, para sobrevivir o cubrir sus necesidades básicas, hay gente a la que le es fácil cortar un árbol, no está en condiciones de limpiar un acuífero, le es imposible tratar de lidiar con las plagas o pagar los costos que representan esos trabajos.

Represas y sustentabilidad

En Valle las represas son fundamentales para la gestión sostenible del agua ya que contribuyen a regular el flujo hídrico, mitigando el riesgo de inundaciones y sequías, y son esenciales para mantener el equilibrio ecológico. Son la solución y no el problema.

Al retener el agua, proporcionan la humedad necesaria para mantener el ecosistema, ayudan a recargar los acuíferos y permiten la circulación eficiente del recurso hídrico.

En los ranchos y comunidades se practica una agricultura diversificada y sostenible, incluyendo el cultivo de aguacate, limón, té, flores, árboles de navidad y hortalizas, además de la producción de miel, todo ello bajo estrictas prácticas ecológicas. Esto no solo enriquece la biodiversidad local, sino que también asegura la preservación del suelo, los recursos hídricos y generación de empleos.

Más de cinco mil empleos formales generan los ranchos y proyectos que se convierten en pilares de desarrollo integral para las comunidades locales.

Quienes critican o son parte de la campaña que busca dividir a los vallesanos, ignora los beneficios tangibles que aportan, atribuyendo erróneamente a estas infraestructuras responsabilidades que corresponden a la falta de planificación, infraestructura adecuada y mantenimiento de las instalaciones públicas.

Acciones e integración

Los vecinos del municipio reconocemos la importancia de la integración y el bienestar comunitario que se ve reforzado por las actividades de las diversas fundaciones que operan en la región. Estas organizaciones llevan a cabo, entre otras cosas, programas de protección y rescate animal, conservación de especies en peligro de extinción y apoyo directo a las comunidades locales.

Para ello se ejecutan acciones como la distribución gratuita de más de 350 desayunos escolares, la remodelación de más de 30 escuelas, organización de coros infantiles y de toda una oferta de clases y charlas que enriquecen la vida comunitaria.

En materia de seguridad, se contribuye mediante un sistema de vigilancia que incluye cámaras y drones; brigadas contra incendios y con programas de terapia para personas con capacidades diferentes.

Reconocer las ventajas

Es imperativo fomentar, desde una perspectiva de amor e integración, una convivencia armoniosa y el reconocimiento de las múltiples ventajas que este tipo de proyectos brindan a nuestros vecinos y al ecosistema local. Es unidos como podremos cultivar un ambiente de cooperación y sostenibilidad que beneficie a todos.

En valle tenemos la maravilla y la fortuna de contar con un cinturón ecológico integrado por personas que, pudiendo estar en cualquier otra parte del mundo, decidieron invertir para proteger y conservar grandes extensiones de propiedad privada con pleno respeto y cuidado de la naturaleza y de la madre Tierra.

En el mundo y en México los gobiernos pagan por tener represas legales por sus beneficios, las campañas para no señalar el saqueo, la falta de mantenimiento o la contaminación de la presa, buscan culpar a quienes aportan y solucionan.

Los que vivimos en Valle no podemos caer en la división que fomentan quienes quieren cubrir o justificar su inoperancia y la falta de acciones viables, adecuadas y concretas.

Somos una familia, cuidémonos.

X: @diaz_manuel