IRREVERENTE

Les platico que la idea es buena, pero en realidad es vana.

La violencia parece no tener límite ni fin. Ciudad Juárez, Tijuana, Guanajuato, Guadalajara están hoy bajo fuego, a pesar de que cada día el ejército actúa más contra los delincuentes.

No se puede decir que “más enérgicamente” porque los mandos castrenses tienen a la tropa atada de manos, pues la tendencia presidencial es no responder al fuego con el fuego.

Al fin y al cabo, los delincuentes también son seres humanos.

Pero ni los $1.2 billones que lleva gastados el gobierno de la 4T en los últimos cuatro años, han sido suficientes para detener esta espiral que cada día sume más a México en las garras de las bandas criminales.

Si a esa cantidad le sumamos lo que empresas, organizaciones y particulares gastan en materia de seguridad, estamos hablando de $2 billones destinados a la materia.

Traduciendo del español al español: Dos millones de millones de pesos al rubro que más valora cualquier persona: la seguridad.

Era para que viviéramos en un capelo, pero no es así, sino más bien al contrario.

Las comparaciones son odiosas, pero muy necesarias

Convertida en dólares, tal suma equivale a la 3ª parte del presupuesto destinado por Estados Unidos a la seguridad interior.

Y resulta que la calidad de vida de los estadounidenses en ese sentido es abismalmente diferente a las de los mexicanos.

Con otra agravante: México tiene 130 millones de habitantes y EU, 330 millones.

Por todos lados salimos bailando y bien bailados.

Las cifras relativas al “otro lado” fueron obtenidas por mi BigData, en la Defensa y el Departamento de Estado norteamericano.

Y en el caso de México, de los presupuestos autorizados por el Congreso de la Unión para cada una de las instancias de seguridad nacional en el 2022, a saber:

1. Sedena: $416 mil millones 431 mil 620.

2. Estados y municipios: $386 mil millones 288 mil.

3. Marina: $148 mil millones 600 mil 764.

4. Guardia Nacional: $242 mil millones 312 mil.

Vivir o sobrevivir, he ahí el dilema

Esto aplica para quienes vivimos en México, naturales, naturalizados y extranjeros.

La idea de atacar el problema de la inseguridad en sus causas raíz, no es mala. La prevención por encima de la corrección, es buena.

El problema es que no tenemos tiempo para andar educando a la gente ni para creer ilusamente que la cultura va a cambiar de un día para otro.

¿Qué hay detrás de estas diferencias?

1. Las razones por las que EU, con un tercio del presupuesto de México y con tres veces más habitantes que nuestro País, logra darles a sus ciudadanos un ambiente de seguridad tan diferente, son las siguientes:

2. Las penas son severísimas contra quien delinque.

3. El sistema judicial está totalmente desligado de los otros dos poderes, el Ejecutivo y el Legislativo.

4. Los legisladores son duros e inflexibles -sin distingo de si son republicanos o demócratas- en cuanto a castigar cada vez más al delincuente.

5. La corrupción -aunque existe- es disuadida con penas al doble de las que se aplican entre particulares, contra quienes extraen dinero del erario o contra quienes hacen negocios a costa de los impuestos de los contribuyentes.

Allá roban, pero hacen. Acá roban y no hacen

· En México es un deporte nacional no pagar impuestos, porque en general, la gente piensa que se lo roban los políticos, y tienen razón en muchísimos casos.

· En EU basta con que el contribuyente jure decir la verdad al momento de declarar sus ingresos. El IRS le cree, pero si echa mentiras, le caen encima sin piedad.

· En México el moche y la mordida está institucionalizado en todos los niveles. La clásica pregunta del infractor sorprendido es “¿cómo nos arreglamos?”

· En EU, si le llegas a insinuar esa pregunta a un oficial de tránsito, no terminas en pronunciarla que en ponerte las esposas y derechito a la Corte.

· En México el dinero de los impuestos se va la mitad a la obra o al pago del producto o servicio, y la otra mitad o más, al bolsillo del burócrata corrupto y del proveedor cómplice.

· En EU se privilegia la realización de la obra y el miedo a ser descubiertos minimiza las posibilidades del moche y la mordida, por las penas contra quienes cae en esas prácticas.

· En México el delincuente confeso tiene todas las posibilidades de eludir la cárcel.

· En EU esta posibilidad se cierra cada vez más, otra vez, por la severidad de las penas impuestas a los infractores.

· En México, si matas a alguien con tu vehículo, sales libre bajo fianza con el pago de $350,000 de fianza y si andabas ebrio, a lo mejor te sentencian por homicidio involuntario, que muy apenas te hará pisar el bote.

· En EU, si atropellas a un perro y lo matas, vas al bote y el tamaño de la fianza para recuperar la libertad te hace sugerirle al juez, que con todo gusto te sometes a los años de labor comunitaria y prisión preventiva.

CAJÓN DE SASTRE

“Resumen: en México, la política está por encima de la técnica y la lealtad por arriba de la capacidad; en los EU, en las dos acepciones, la cosa es al revés”, remata la irreverente de mi Gaby