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El secretario de Hacienda y Crédito Público, Rogelio Ramírez de la O presentó en la conferencia mañanera de este martes 2 de agosto los resultados del Paquete contra la inflación y la carestía (PACIC) afirmando que ha tenido “buen desempeño”, evitando que el país sufra las consecuencias de una mayor subida de los precios.

El titular hacendario afirmó que el gobierno federal ha destinado 574,624 millones de pesos del gasto público para combatir la inflación, incluidos los estímulos a gasolina y energía eléctrica, y se anunciaron nuevas medidas para impulsar la producción de granos.

Este programa de la administración de la actual administración federal ha sido duramente criticado sobre todo por los estímulos que se han otorgado al consumo de combustibles que según la oposición solo beneficia a las personas de más altos ingresos.

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El titular de la hacienda pública afirmó que “Sin este paquete, la inflación habría sido 2.6 puntos porcentuales mayor a lo que hoy es de 8.16 por eso es que, entre otras razones, la inflación en México es más baja que en otros países, incluyendo Estados Unidos”.

El conflicto bélico entre Rusia y Ucrania ha provocado que los precios internacionales del petróleo y los combustibles se hayan incrementado a nivel mundial; siendo que la administración que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se comprometió a que los costos de las gasolinas y diésel no suban para el consumidor mexicano más allá de la inflación, por lo que esta administración tomó medidas fiscales para cumplir la promesa.

Las exenciones tributarias al consumo de los energéticos por parte del Gobierno de la Cuarta Transformación (4T) han sido criticadas por varios analistas financieros y políticos de oposición que ven en estas decisiones un inadecuado uso de la renta petrolera y un deterioro para las finanzas públicas.

Lo que no recuerdan los críticos, es que en administraciones anteriores los subsidios a los compradores de combustibles fueron mucho más altos y las ganancias que se producían por la exportación de crudo se despilfarraron, además de que no se invirtió en infraestructura petrolera.

El subsidio a los combustibles persigue que los costos de otros productos para el consumidor final, que necesitan de este insumo en su cadena productiva, no incrementen sus precios, y que se frene en la medida de lo posible la inflación.

La estrategia para que no se eleven los precios de los energéticos más allá de la inflación, que está aplicando la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP), es no cobrar el Impuesto sobre Producción y Servicios (IEPS) a los combustibles, además de la autorización de una extensión tributaria extra.

Hasta esta fecha se han lo que se ha subsidiado al consumo a las gasolinas con dinero público al mes de agosto de este año es del del orden 430 mil millones de pesos.

Para contener el alza en los precios de los combustibles el Gobierno destinó en el primer semestre de este año 159 mil millones de pesos, seis veces más que el monto reportado en el mismo lapso de 2021.

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) detalló que el estímulo por IEPS sumó 114.8 mil millones de pesos, a lo que se sumó el estímulo complementario por 44 mil 46 millones de pesos, dirigido a productores e importadores.

El expresidente Felipe Calderón difunde en su cuenta de Twitter la columna de este 15 de marzo de Sergio Sarmiento publicada en el diario Reforma donde habla que:

“Deberíamos imitar a los países ricos, a los que usan el dinero público para construir prosperidad y combatir la pobreza. En lugar de eso, nuestro gobierno prefiere usarlo para subsidiar las gasolinas. Aspira a ser otra Venezuela.”

Llama la atención el reclamo del político michoacano contra la política energética del presidente Andrés Manuel López Obrador, ya que, si alguna administración federal estimuló el consumo de combustibles fósiles importados y subsidiados a costa del erario, fue la del propio exmandatario.

Durante el gobierno calderonista, que inició en el 2006, el país gastó el equivalente al 53% de los ingresos por exportaciones petroleras, unos 112,569.2 millones de pesos, en importar gasolinas.

El gobierno de Felipe Calderón tuvo una política poco efectiva en materia de tarifas de las gasolinas, la cual causó graves daños a las finanzas públicas del país y de Petróleos Mexicanos (Pemex). En 2007, para contener los precios de los combustibles, la administración del expresidente erogó del erario 65 mil 100 millones de pesos para subsidiar y contener el aumento del precio de las gasolinas; al año siguiente desembolsó 299 mil 300 millones de pesos.

Para 2009, el gobierno federal disminuyó considerablemente el subsidio, lo que significó un gasto de 19 mil 200 millones de pesos; aunque en sus tres últimos años, el esposo de Margarita Zavala continuó con la política de amortización en los precios de la gasolina, con lo que llegó a los 93 mil 900 millones para 2010; 195 mil 800 millones para 2011 y 252 mil 400 millones de pesos en 2012.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en total, en el sexenio calderonista se perdieron casi un billón de pesos subsidiando la gasolina, en lugar de invertir en cosas más productivas como transporte público, escuelas, universidades y hospitales.

En promedio, durante el periodo enero de 2010 a junio del 2013, el precio de la gasolina Premium fue más barato en México que en Estados Unidos por 1.05 pesos por litro, esto a pesar de que más del 50% de este combustible era importado de refinerías de la Unión Americana.

A pesar de los subsidios en el sexenio del expresidente Felipe Calderón, el costo de la gasolina Magna aumentó 69.6% y la Premium 44.7%; pero el combustible que más subió durante los 6 años del mandato del michoacano fue el diésel, ya que tuvo un alza de 106.4%.

El subsidio a las gasolinas es un buen estímulo para aumentar el consumo de ese energético. Del 2007 al 2011 aumentó la demanda de combustibles en el país en un 7.6%, y en ese mismo lapso el crecimiento de las importaciones para satisfacer el mercado nacional del energético creció en un 36.47%, mientras que la producción de petrolíferos para automotores en las 6 refinerías del país disminuyo en un (-12.3) %.

El expresidente panista justificó la implementación de su política de subsidios, alegando que, si se quitaban esos estímulos al consumo de los energéticos, se tendrían conflictos sociales.

“Quien simplemente dice que la solución es eliminar los subsidios a los combustibles fósiles está diciendo sólo una mitad de la verdad. Si alguien es totalmente honesto con la gente tiene que decirle que lo que está proponiendo es subir la gasolina de 10 a 14 pesos; tienen que ser honestos.”

Felipe Calderón

Así se lo dijo el exmandatario en mayo del 2012 a un grupo líderes juveniles que fungían como delegados del Young 20.

En 2008 el marido de Margarita Zavala prometió la construcción de una nueva refinería en Tula, Hidalgo, para refinar crudos pesados y tener más producción de combustibles. Dicho proyecto fue cancelado.

La cancelación de la refinería de Tula significó una pérdida para las finanzas públicas de 3 mil 435 millones de pesos, ya que el proyecto contaba ya con la barda perimetral, dos túneles de desfogue, la reubicación de líneas de alta tensión y dos basureros; además que el gobierno del Estado de Hidalgo ya había adquirido los terrenos donde se instalaría.

El populismo del Gobierno de Felipe Calderón en cuestión de precios y subsidios a las gasolinas y dejar de invertir en infraestructura petrolera, que tanto dañaron a las finanzas públicas y que favorecía más a los consumidores de ingresos medios y altos, no fue cuestionado por los periodistas y analistas amantes del liberalismo económico.

La política de exenciones tributarias a los combustibles que está llevando la actual administración federal es adecuada, ya que un aumento generalizado de las gasolinas y el diésel llevaría también a un incremento en los costos de trasporte, ya sea de pasajeros o de mercancías, lo que provocaría una mayor inflación.

Los subsidios a los combustibles es un mal necesario y está dando resultados para que no aumente la inflación.