¿Dónde estás? Pregunta una madre por su hijo. También una joven que busca a su hermano. Una mujer que ahora lucha sola por criar a sus hijos ante la ausencia de su marido, también pregunta al viento lo mismo. Cada uno de 108 mil desaparecidos en todo México tienen un familiar preguntando, buscando, extrañando…

Se organizaron en colectivos para apoyarse mutuamente. Hallan paz en la búsqueda. “Si los desaparecidos y sus familiares no tienen sosiego, que tampoco lo tenga el gobierno”. Con ese mantra exigen. Desde el inexplicable dolor que la incertidumbre genera, esa es su válvula de escape.

El gobierno ha respondido. El fenómeno de la desaparición en México se halla en su punto más alto. No por la estadística, sino por todo lo que alrededor del tema se ha movido. Leyes, reglamentos, comisiones, protocolos, financiamiento. Todo el aparato de gobierno para atender una innegable y flagelante realidad que los gobiernos anteriores pasaban de largo. Hoy se reconoce la respuesta, también se señala que sigue sin ser suficiente.

Sinaloa, ensuciado con un injusto estigma, busca ser punta de lanza a nivel nacional en la atención a esta tarea. En esta ocasión, con una serie de acciones y políticas públicas con el enfoque humanista que el gobernador Rubén Rocha Moya imprime en todas y cada una de sus directrices de gobierno. Es el sello de la casa.

Escucho al mandatario sinaloense decir que los indicadores de seguridad no son para presumir. No solo tiene razón. También es un voto a la sensatez, también a la humildad. Sobre todo, al humanismo. Dice: “mientras exista el delito, no podemos presumir nada”. Otro titular del ejecutivo estaría utilizando los números como faro para su gobierno. Rocha no, sabe y reconoce la deuda histórica con los Derechos Humanos. El compromiso es total. En Sinaloa se trabaja en serio para reducir los índices delictivos. El reto es el feminicidio, homicidio y desapariciones. Todos a la baja, la meta, el cero. A fiscalía le compete combatir la impunidad, esa, es otra historia.

El día de ayer la titular de la Comisión Nacional de Búsqueda, Karla Irasema Quintana Osuna estuvo en Sinaloa. La oriunda de Mazatlán, paga la cuota de paisanaje y atiende oportunamente las gestiones del gobernador Rocha. 35 millones este año para el estado. La inversión es para un Centro de Resguardo Temporal e Identificación Humana. Nombre técnico para un “panteón forense”. Es sin duda una de la obras más humanas y sentidas de esta administración. Tristemente, son muchos los restos y osamentas localizadas y en resguardo, aún sin identificar. Para eso justamente será este recinto. Para identificar y poder entregar a las familias los restos y reciban todos, la paz anhelada por la certidumbre que da el saber, cuando menos, cual ha sido la verdad.

Justamente por ello, Gobierno del Estado firmó un convenio de coordinación en materia de búsqueda forense de personas desaparecidas con fines de identificación humana con la Fiscalía General del Estado y la Comisión Nacional de Búsqueda.

Partiendo del reconocimiento de lo que falta por hacer… enhorabuena Sinaloa por esta loable acción de gobierno que abona a la mencionada deuda con la sociedad. El que abona, pagar quiere.

El Informe

Hace 15 años que un gobernador sinaloense no hacía acto de presencia en el Congreso del Estado para informar de manera personal a los diputados. La cita la tiene mañana el maestro Rubén Rocha Moya. Acudirá acompañado por miembros del gabinete para responder de manera directa los cuestionamientos de los legisladores locales de todas las fracciones parlamentarias.

Sin duda un ejercicio interesante que puede ser muestra a nivel nacional. Son pocos los gobernadores que se han atrevido a realizar un ejercicio similar. No es cosa menor, someterse al escrutinio público y a cuestionamientos directos por parte de también representantes populares.

En Jalisco, Enrique Alfaro ya hizo lo propio y los diputados de oposición fueron incisivos y le pusieron “contra las cuerdas” con diversos temas, sobre todo de infraestructura y movilidad.

Antes, en Zacatecas, el morenista David Monreal acudió ante los legisladores para rendir cuentas. Le fue bien, aunque en el balance, pidieron la cabeza de la secretaria de educación.

Por su parte, Cuitláhuac García de Veracruz tiene planeado acudir al recinto legislativo local en el mismo sentido. Aunque recién postergó –por motivos de agenda- su visita será hasta el 15 de diciembre.

Dispense usted, si algún otro gobernador ha hecho acto similar. Lo cierto es, que invariablemente de si falta alguien, reitero que es un acto complicado.

En el caso de Sinaloa, hemos visto a un gobernador que, aunque reconoce amistad con algunos diputados, se ha mostrado respetuoso en todo momento del poder legislativo. Los diputados, sobre todo los de oposición, tienen la oportunidad de lograr “sus cinco minutos de fama” con preguntas inquietantes o que den de qué hablar. Por su parte, los legisladores afines, también tienen la oportunidad de “quedar bien” con preguntas a modo.

Toca a los legisladores no convertir el acto en un “besamanos” o un “aquelarre” y corresponder con sensatez a un tema que interesa a toda la sociedad sinaloense. Si el gobernador ha decidido asistir a la “casa del pueblo”, es para rendir cuentas de manera seria y transparente. No para recibir halagos estériles, ni ataques sin sentido.

Vanessa Félix | Twitter: @vanessafelixmx