Los tiempos electorales se han adelantado de facto. Desde que el presidente de la República adelantó la sucesión presidencial, el ambiente político se ha electrizado. Como consecuencia de ello, múltiples y diversos protagonistas de la vida pública se han manifestado al respecto, expresando sus intenciones y aspiraciones políticas y electorales.

Es el caso de Xóchitl Gálvez, por ejemplo; quien, desafiando a la burocracia partidista, se les adelantó a todos y se destapó como pretendiente a contender por la jefatura de gobierno de la Ciudad de México bajo las siglas de los partidos opositores.

En el otro extremo, los últimos movimientos dentro del gobierno federal pueden interpretarse como el preludio a la eventual candidatura oficialista a la CDMX de la actual titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, quien a su vez sería relevada por la recién nombrada titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Clara Luz Flores, otrora candidata al gobierno de Nuevo León por Morena.

En el Estado de México será una priista contra Delfina Gómez

Por lo que hace al tablero político dentro del Estado de México, tampoco cabe duda: la gubernatura será disputada por mujeres. Por el PRI y sus virtuales aliados, serán o Alejandra del Moral o Ana Lilia Herrera; y por Morena, será la actual secretaria de educación pública, Delfina Gómez Álvarez.

Ambas elecciones serán complejas y dependerán de un sinfín de factores. Ojalá predominen el respeto a la ley y los valores democráticos.

Con Xóchitl Gálvez, la elección en la CDMX es menos complicada para la oposición

La elección de la Ciudad de México se antoja menos complicada para la oposición. En primer lugar, porque desde el inicio de nuestra incipiente democracia como una realidad, los electores capitalinos han votado para su jefe de gobierno a candidatos opositores. Claudia Sheinbaum sería la excepción que confirma la regla.

Además, la coalición opositora venció holgadamente al partido en el poder durante las elecciones pasadas, quedándose con nueve de las dieciséis alcaldías.

A esto habría que sumarle que Xóchitl Gálvez logra generar identidad tanto con el sector más liberal de la capital como con el electorado conservador, lo que la convierte en una candidata idónea para una coalición amplia, plural, incluyente y opositora, como lo es la conformada por el PAN, PRI y PRD.

En cuanto al Estado de México, la situación se percibe más difícil para los priistas, panistas y perredistas. Y es que por un lado se tiene la posible fragmentación del voto como resultado de un buen candidato de Movimiento Ciudadano; asimismo, destaca la posibilidad de una ruptura entre los tres partidos opositores; y, por último, la interrogante si habrá operación electoral o no de parte del priismo estatal. Todo eso influirá para vencer o no a Morena. Sin embargo, tanto Alejandra del Moral como Ana Lilia Herrera serían excelentes candidatas. Si los partidos políticos de oposición logran estar a la altura de las circunstancias, ambas serían competitivas.