Les platico: Ahora que don Andrés Manuel hizo visita de doctor a Nuevo León dio motivos para un montón de críticas con su afirmación de que aún los malandros son seres humanos y como tal deben ser tratados. Más adelante en esta semana me ocuparé de ello.

Mi BigData hizo un sondeo muy peculiar entre el montonal de gente que tenía la esperanza de rozarse siquiera con el presidente, en cualquiera de los eventos que tuvo acá.

Pancartas y folders en ristre se formaron a la vera de los caminos que condujeron a la comitiva presidencial desde que tocó tierra en el aeropuerto Mariano Escobedo, rumbo al hotel Hilton de la terminal aérea y en los otros lugares.

Aquí les van los temas frustrados, porque por la premura de la visita, ni siquiera hubo chance de que entregaran sus “carpetas de investigación ciudadana”.

Poquísimos afortunados hubo del nivel de don Mario Escobar, quien departió durante cinco minutos con el presidente para exponer una vez sus teorías de la conspiración alrededor del funesto caso de Debanhi.

Y el “ganador” es...

Contrario a lo que podría suponerse, el primer lugar de los temas que los nuevoleoneses querían exponer al presidente no fue el de los feminicidios o delitos contra la mujer.

El tema ganador fue el de abusos de proveedores de todos los tipos -denunciados y no- ante la Profeco.

Mi BigData los documentó y de entre todos ellos aparecieron algunos que rayan en la ignominia.

Les platico estos, solo como botón de muestra. ¡Arre!

Sobrino de diputada local por NL

Se llama Disraelí Carlos Antonio Mendoza Rodríguez y de entre todas las “carpetas de investigación ciudadana” fue el más mencionado.

A lo mejor los defraudados por él se pusieron de acuerdo y se repartieron en varios puntos del trayecto presidencial por Monterrey, y si así lo hicieron, es digna de destacarse su logística.

Su oficio es contratista y proveedor de productos y servicios para la construcción.

Como éste deben haber muchos, pero su particularidad es que para “ganarse” la confianza de sus clientes, manda por delante en sus arengas, ser sobrino de la esposa del dueño del partido político del que les platiqué ayer.

Sí, uno de los cuatro fundadores de la comunidad urbana en las faldas del Cerro Topo Chico que lleva por nombre la frase principal de Emiliano Zapata.

¿Ya se acordaron? De todos modos, aquí está la liga de mi artículo al respecto.

Este tipo ha sido denunciado en Profeco NL -según las citadas “carpetas…”- 7 veces, más las que se acumulen esta semana.

Su historial se remonta a tres años atrás y debido a la inacción de dicha dependencia, algunos clientes defraudados han tratado de hacerse justicia por su propia mano.

Secuestran perro y piden rescate

Uno de los quejosos me dijo que cierto día que se presentó en el negocio de este sobrino de la diputada, se llevó “secuestrado” a un perro de pedigrí y pidió como rescate para devolverlo, que Disraelí Carlos Antonio le devolviera el dinero o remediara los daños provocados en su propiedad, por trabajos mal hechos.

Otro lo amenazó con ir a darle la queja a la tía diputada. Así lo hizo y la legisladora local le salió con que tenía más de 20 años de no saber de su sobrino.

Esto a pesar de que en las argumentaciones de Disraelí Carlos Antonio para conseguir clientes, menciona a la citada señora como si fuera su socia o de perdido, que le pasa chambas.

Una suma al voleo de las cantidades defraudadas por Disraelí Carlos Antonio -según las multicitadas “carpetas investigación ciudadana”- arrojó más de 10 millones de pesos.

Entre los afectados hay gente de Monterrey, Santiago, Allende, San Pedro, San Nicolás y utiliza la estafa de la “pirámide Ponzi” para hacer de las suyas: con el dinero de un cliente compra materiales para atender a otro y así sucesivamente hasta que se corrió la voz, se le acabó la lana y comenzaron a tronarle sus negocios.

Ya cerró su local, ubicado en Guadalupe NL y ahora anda a salto de mata.

A juzgar por la información en su contra, es un auténtico pájaro de cuenta y la Profeco en este y otros muchos casos es letra muerta.

Una buena de don Andrés Manuel: “Manazo” del secretario de Gobernación en Profeco

Seguido me preguntan si habrá algo positivo para destacar en mis publicaciones sobre el gobierno de la 4T.

Aquí les va una: el pasado 4 de mayo se dio un enfrentamiento entre el secretario de Gobernación y el titular nacional de Profeco, Ricardo Sheffield.

Adán Augusto López Hernández acordó con Roberto Salcedo Aquino -secretario de la Función Pública- la remoción de algunos funcionarios de primer nivel de la Profeco.

Sin tomar en cuenta a Sheffield designó como sub procurador jurídico de Profeco a Miguel Angel Chico Herrera; a Carlos Priego de Wit como director general de verificación y defensa de la confianza de combustibles y como director general de la defensa del consumidor a Jesús Cervantes González.

Y ahí les va otra: el secretario de gobernación dijo que están en revisión las 38 oficinas de defensa del consumidor en todo el País.

Sheffield se declaró extrañado y compungido ante tales decisiones, en las que no fue tomado en cuenta para nada.

El 5 de mayo declaró que se había reunido varias veces con el presidente y éste no le había dicho nada.

“Yo no he firmado ningún nuevo nombramiento; no les veo sustento”, abundó.

Pues se necesita ser muy ingenuo -por no decir la palabra más manejada por el maestro Hermenegildo López Torres- para no saber por dónde viene la pitcheada del mánager de la 4T.

Miles de casos

Profeco es el último recurso de miles o más de personas afectadas por proveedores balines como Disraelí Carlos Antonio, el sobrino de la diputada.

Las leyes se mueven más lentamente que un gusano artrítico en las denuncias por fraudes cometidos por proveedores contra clientes de todos los giros.

Los abogados que fueron consultados para este artículo me dicen que mínimo dos años se lleva el proceso para lograr sentencia condenatoria contra proveedores de esta calaña.

Y si el demandado no tiene propiedades a su nombre porque las puso a favor de otros, casi casi ya valió madres.

¿Qué recursos les quedan a esos miles de defraudados? Profeco y la denuncia pública… como ésta de la cual les doy cuenta aquí.

CAJÓN DE SASTRE

“Por el bien de la credibilidad del gobierno en todas sus manifestaciones, presentaciones y envolturas, Oj-Alá (quiera Dios) que la acción de las leyes mexicanas o de perdido Profeco, caiga sobre estos truhanes para que entiendan que en México, el que la hace, la paga. ¿O no va más o menos por ahí la promesa más importante del presidente, desde que llegó al poder en el 2018?”, dice la irreverente de mi Gaby.

IMPORTANTE: El contenido de este artículo fue supervisado en lo legal por los abogados Martín Martínez y Juan Pablo Sada. Dicho sea lo anterior por si alguien se siente aludido y se pone el saco…