Estira y afloja

Algo que no se ha medido a profundidad derivado de la eliminación humillante en contra de Guatemala en el premundial y preolímpico Sub-20 disputado en San Pedro Sula, es que independientemente de la no clasificación a los Juegos Olímpicos de París y a la Copa Mundial de Indonesia, se perderá seguramente a muchos jóvenes mexicanos que tienen una doble nacionalidad, y que terminarán eligiendo seguramente al segundo país que tienen para poder jugar al futbol.

Son muchos los jóvenes futbolistas que pueden jugar para México o para Estados Unidos

Si bien esta tarea es de una gran negociación que tiene que hacer la dirección de Selecciones Nacionales y se han logrado casos exitosos como el de Marcelo Flores, Jonathan Gómez, etcétera, etcétera, etcétera, hay una larga lista de futbolistas que pueden jugar o por México o por Estados Unidos.

Ahora vayamos al tema principal: ahora que las selecciones mexicanas juveniles, estas que hoy son Sub-20, pero que tendrían que seguir un proceso importante rumbo a 2026 no tendrán la misma proyección y competencias que Estados Unidos, es muy probable que estos jóvenes entreguen su carrera a su “otra” federación.

Es decir, para los directivos de las selecciones mexicanas será imposible prometerles el roce internacional y el poder estar en un proceso con Juegos Olímpicos y Mundiales juveniles incluidos, cuando no los tendrán, cuando México no va a jugar absolutamente nada. Y mientras desde afuera se ven todos los problemas que acarreará está eliminación, desde adentro pareciera que no reaccionan, que se quedan quietos esperando que todo se arregle como por arte de magia.

El desastre de la Sub-20 en el premundial de San Pedro Sula

A esos niveles ha sido el desastre de lo sucedido con la Sub-20. Además de todo, en verdad que se trata de un tema puntual el de los jugadores de doble nacionalidad, y que seguramente estos valores a futuro en el futbol, que todavía no se sabe si destacarán o no, sean adquiridos por otro país. Falta mucho para que consoliden sus carreras, pero por eso es importante tenerlos desde las bases, tenerlos desde la detección de su talento para poderlos desarrollar y llevarlos a una evolución futbolística idónea, algo que para esta generación ha muerto. Simplemente ha muerto.

Y está así por la mediocridad, la inexperiencia del entrenador, Luis Pérez, y su cuerpo técnico y la pésima preparación que tuvieron tanto física como mentalmente para el premundial de San Pedro Sula.

Y es lamentable, porque además de romperse el proceso de una generación se rompe con la ilusión de los que podían elegir a Estados Unidos o México como país para jugar al futbol. Con esa doble nacionalidad que muchos, pero muchos futbolistas tienen, algunos de ellos, incluso, molestos por la manera y el trato de entrenadores como Pérez, han tomado desde ya la decisión de no estar con México.

¿Los más destacados? De estos niveles o categorías son: Marcelo Flores, Benjamín Galdames, Luca Martínez Dupuy, Diego Abreu, Jonathan Gómez, Adrián González, Christian Torres e incluso el arquero David Ochoa, quien ha estado ya con el Tri Mayor.