He dicho que, comparado con los políticos del neoliberalismo y también con muchos de los agregados hoy a Morena (integrantes del Primor, Primor Morenáceo o Prianmor; es decir politiqueros saltimbanquis incrustados en Morena), Jaime Torres Bodet —ese gran patriota que puso su vida al servicio de la Nación—, es un hombre de izquierda. Sí, un intelectual, un poeta que con su labor pública tanto en Educación como en Relaciones Exteriores, trabajó incansablemente —desde los tiempos de José Vasconcelos— por su patria.

Tal vez exista alguna animadversión en contra suya de parte de la izquierda electoral a partir de su condición de secretario de Educación Pública con López Mateos y la interacción que tuvo como tal con Othón Salazar y su movimiento —en lo que corresponde a 1960, cuando asume como secretario—, cuestión que he abordado tanto en Obra diplomática y educativa de Jaime Torres Bodet como en Jaime Torres Bodet, los contemporáneos y la dorada prisión de la democracia. El primero, Mención Honorífica en la FCPyS de la UNAM; el segundo, ensayo ganador de la convocatoria de Memórica en 2021. Ambos se encuentran en los repositorios de la UNAM y de Memórica, hoy perteneciente esta al Archivo General de la Nación.

La perspectiva de la izquierda electoral en relación Torres Bodet tiene que modificarse. No sólo por su gran contribución al país, que debiera bastar y sobrar, también porque ahora que es de utilidad al presidente y al discurso de la 4T cuando menos en el asunto de los Libros de Texto Gratuitos, ha sido citado en dos ocasiones durante la semana pasada en la conferencia matutina presidencial.

Durante este tiempo de gobierno de cambio he hecho al menos dos reproches en torno a la figura y la obra de Torres Bodet. La primera, al cumplirse el 60 aniversario de la Conaliteg en 2019, “Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos, @Conaliteg; 60 aniversario”. Fecha en que, excepto por una maestra muy agradecida con el poeta educador, el creador de esos libros fue ignorado por el presidente y el secretario Esteban Moctezuma (ya no digamos por el director del FCE y sus agregados Educal y dir. Gral. de Publicaciones, ex de la SEP). Más adelante también destaqué su figura en una conversación para el Archivo Histórico de la Ciudad de México en 2021: “Jaime Torres Bodet, el olvidado gigante de la educación y la diplomacia mexicanas”.

Por ello me ha parecido justo, aunque sea de manera utilitaria en primera instancia, se recurra a una cita de Torres Bodet como argumento y defensa de los libros gratuitos en contra de la oposición reaccionaria que los combatió en 1960 y vuelve hacerlo otra de sus generaciones en 2023. Por supuesto, la revisión del contenido y los posibles errores amerita un análisis particularizado, mas el valor de los mismos fue y es incuestionable e incalculable.

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Comentó López Obrador el 01 de agosto en su conferencia, “Hay un texto de Torres Bodet explicando sobre esas protestas, a ver si… ¿No lo tienes el libro, el texto de Torres Bodet?, para que lo suban a las redes… ¿No lo tendrás? —pregunta a su vocero—. Nada más para que quienes quieran conocer la historia de cuando se decidió entregar los libros de texto gratuito”.

Y lo encontró Jesús Ramírez y lo leyeron en la pantalla (y repitieron la información al siguiente día):

“Durante el viaje que hizo a León, en enero de 1963 el presidente López Mateos para inaugurar la ciudad deportiva del estado de Guanajuato, el presidente se vio asediado por niños que obedecían consignas de críticos invisibles —o sea, de los que tiran la piedra y esconden la mano, muy propio de la hipocresía de la derecha— ostentaban en su cártel esta frase cínica: El texto único es una vergüenza para México’.

“¿Qué intentaban con esa injuria?

“Acusarnos de ejercer —dice Torres Bodet— una esclavitud mental, la que, según sus ocultos guías, estábamos imponiendo a los escolares mediante el reparto de los libros de texto gratuitos’.

“Y ahí contestó el presidente: ‘Lo que es una vergüenza para México —contestó el presidente— es que las fuerzas oscuras que no dan la cara se valgan de niños para decir un pensamiento que no tienen el valor de expresar’.

“Pero todo el texto es muy bueno. Y al final se logró, en bien de la educación pública, la entrega de los libros a principios de los años 60 del siglo pasado, desde entonces se creó la Comisión de Libros de Texto Gratuito”.

Jaime Torres Bodet

Como no se mencionó durante la conferencia, agregaré, al texto invocado por López Obrador y a mi artículo de 2019 citado arriba en que refiero el origen de los libros gratuitos y el conflicto alrededor de ellos, que el libro del poeta se llama La tierra prometida, parte de sus seis tomos de memorias publicadas por Porrúa.

Más allá de la ridiculez de la ignorancia o la manipulación que argumenta al comunismo como una amenaza para México, comunismo que no existió ni existirá (a los intentos fallidos en Unión Soviética y otros países se les conoce, lo sabemos, como socialismo realmente existente), me resulta muy grata la aparición de Jaime Torres Bodet en la circunstancia presente como defensa de un logro tan trascendental para la educación de todos mexicanos como son los Libros de Texto Gratuitos, de los cuales fue artífice principal; esto debe quedar muy claro.

P.d.

Agregado a la curiosidad. Aquí les va otra cita de Torres Bodet hablando de comunismo y democracia:

“Lo declararé con franqueza: no soy comunista, pero no me he sentido jamás anticomunista. Creo en el diálogo de los pueblos; no en el monólogo de los gobernantes..., ya sean estos los instrumentos de un sistema complejo de monopolios -…-, ya se presenten ante nosotros como los jefes del monopolio táctico de un partido. Sigo confiando en la capacidad de superación de la democracia. Y me halaga pensar que las democracias capitalistas no prevalecerán. Las más importantes de ellas están, poco a poco socializándose. Puede indignar a muchos la lentitud de esa transición. Y acelerarla es, sin duda, urgente”.

Jaime Torres Bodet, 'La victoria sin alas'; otro tomo de sus memorias.