PROMETEO

La preocupación global por la inflación alzista y un bajo crecimiento, son ya factores que afectan a todas las economías sin distinción. Tal parece que las sanciones occidentales contra Rusia, tienen varios problemas de efectividad y con efectos colaterales en incrementos de precios en productos y servicios básicos como electricidad y combustibles.

Los precios de gas y petróleo se han disparado, en especial para los europeos que esas materias primas hoy les resultan más caras y están inquietando e inconformando a sus miembros. Por su parte los rusos reorientan su venta más ahora a China y a la India y que son grandes consumidores de esos recursos. Luego entonces Estados Unidos amenaza a China con poner acciones restrictivas comerciales si siguen comercializando con los rusos, así que esto altera los mercados bursátiles y financieros.

Todo resulta que tan dependiente son los países de un producto clave y que los hace vulnerables por no ser autosuficientes, lo que hace percibir que el principal tema esta concentrado en Europa y eso hace ahora que se busque levantar las sanciones a Venezuela e Irán para compensar la proveeduría de los rusos y para estabilizar a los grandes importadores y consumidores (Europa, China y Japón principalmente). Quizás con el petróleo puedan lograrlo, pero con el gas no podrán abastecer a Europa después de mayo y en consecuencia la población y la industria de esa región estaría en serios problemas pues es un conflicto de mediano y largo plazo.

Parece que el tema de inflación al alza ya nos era tan cíclico, el efecto de la guerra lo distorsiona, para México el último dato de 7.28% y una expectativa de crecimiento en niveles del 2%, no son muy afortunadas. Si bien ahora incluso por temas de pandemia y situación económica poco dinámica, hay países que se endeudaron por ello y que tienen mayores retos que nuestro país, pues los estímulos ya los dieron con deuda, no se acaban de recuperar y ya tienen un alza de precio de gran calado en el precio de combustibles. Lo cual les genera alza en los precios, lo que provoca una inercia inflacionaria global.

Por lo tanto, México debe generar medidas de contención económica para la inflación en especial en productos básicos y reorientar el consumo a productos nacionales y en las exportaciones acelerar el contenido de integración nacional. No se trata de proteccionismo, sino de generar competitividad, tenemos recursos naturales, humanos y una ubicación geográfica privilegiada, no hemos tomado una posición oportunista de la situación bélica, desde luego solidarizándonos con la población civil que se ve afectada en todo conflicto o actos de violencia en cualquier parte del mundo y en especial en México, donde tenemos regiones bien identificadas con altos índices de violencia. Por lo que el buen juez por su casa empieza.

No se puede dejar todo a un gobierno como responsabilidad única, hay que actuar en generar propuestas y no puras quejas y protestas, buscar acciones que muevan al sector público a agilizar estímulo y apoyo del sector privado.

El T-MEC se ha visto afectado por este conflicto en especial el sector automotriz, pero hay otros sectores que debemos considerar, precisamente el de tecnología y no como meramente ensambladores básicos sino en incorporar integración vertical de las MIPYMES y darle mayor contenido nacional para sustituir importaciones y sacar mayor provecho del acuerdo comercial. Otro es el agroalimentario de igual manera con mayor enfoque de integración y de tecnología agrícola. El metal mecánico, en la fabricación de herramientas y bienes de consumo duradero. Durante muchos años la autoestima del producto nacional, fuera de la artesanía, era que no teníamos calidad y muy caro, eso fomento la importación de baratijas, pero con buena apariencia. Hay que recuperar ese proceso de consumo nacional y de calidad.

El debate diario con voceros de opinión que hace años contaban con influencia por la cobertura, ahora disminuidos por nueva competencia que los descubre tal cual son, requieren del melodrama y exageración para mantener la atención del grupo con el que mejor se identifican, lo hacen con temas distractores de escándalo de uno y otro lado, abusan de las redes sociales y ello no apoya a razonar y reflexionar sobre asuntos realmente que impactan a todos. En verdad se lamentan los hechos de violencia en diversas poblaciones del país y que continua ese sentimiento de incomodidad por la impunidad que el poder ejecutivo y el judicial no han logrado mejorar en a la percepción de seguridad en el estado de derecho de las mayorías. Los programas sociales, pueden contener por un rato a la población menos favorecida del país, sin embargo, una escalada inflacionaria y el bajo crecimiento económico son efectos demoledores sino se atienden.

Así que esta coyuntura global de riesgos hay que convertirla en oportunidades, para ello debemos buscarlas y aprovechar los esquemas comerciales como el Tratado Comercial con Centroamérica, el del MERCOSUR (con toda Sudamérica), el TLCUEM (México y la Unión Europea) y el Asia Pacifico (Asia, Oceanía).

Ocupamos la 11ª posición con un monto de 418 mil mdd de los países exportadores y somos el 14º en importaciones con un monto de 394 mil mdd. Somos parte de los 20 principales países de 200 en el ranking, somos el único país latinoamericano que está en el top de los 20 grandes a nivel global.

El tema es que son grandes corporaciones e incluso multinacionales que operan en México, así que las MIPYMES, son la tarea pendiente, pasar a ser más integrados y con ello ser un jugador clave del comercio, es por ello que el comercio electrónico se ubica en México y no en Brasil, la ubicación y potencia, de logística que tenemos es muy importante , las MIPYMES pueden ser factor para detonar crecimiento si se les involucra y no pensando que las representan las cúpulas empresariales, esas solo apoyan a sus grandes integrantes, las MIPYMES deben ser impulsadas por el gobierno a través de sus dependencias que han sido poco receptivas y muy discursivas con este sector de la iniciativa privada, pero es el principal generador de empleo y del PIB, ahí es donde debe estar el trabajo de acompañamiento y desarrollo por realizar.

Cuanto mayor crece el PIB de un país, mayor es su capacidad económica para generar empleo e inversión. El factor de la informalidad y el uso intensivo de efectivo, no suma, resta, da estabilidad estacional que puede ser larga, pero es una cuerda que ya se agota, porque es un subsidio que pagamos todos, al generar crecimiento estabilizamos inflación y precios.

Son 20 millones de empleos formales registrados en el IMSS, el 80% son MIPYMES, es decir 16 millones de empleos. La informalidad es del 55% de la población económicamente activa lo que representa 32 millones de mexicanos. Reducir el 1% de la informalidad por formales son 500 mil puestos laborales.

El sector financiero público y privado deben enfocarse a colocar crédito productivo. El crédito al consumo, la nómina, personales y la elite de crédito hipotecario son rentables para las instituciones financieras, hay derrama en consumo, pero muy concentrada y eso no genera productividad cíclica. Por ello las MIPYMES son clave, no solo al factoraje y arrendamiento. Sino a generar proyectos de inversión de largo plazo en bienes de capital e infraestructura industrial. Ello genera empleos y fuente de riqueza integral.

Eso significa crecimiento y consumo que beneficia a toda la sociedad presente y futura. El PIB puede crecer aprovechando los mercados y tratados internacionales, hoy somos de los 20 principales y el 80% lo tenemos concentrado con USA, si lo diversificamos inteligentemente con Centro y Sudamérica y aprovechamos nuestro fuerte mercado interno y el bono poblacional, se puede crecer a tasa superiores al 4% del PIB anual sostenido. O sea si se puede sí se entiende y se quiere.

Mario Sandoval en Twitter: @MarioSanFisan