17 de enero de 2022 | 19:33

Dimensión social de las empresas

El CCE replanteó la dimensión social y el sentido de las empresas, para trabajar en la consolidación de un país más justo, inclusivo, responsable y sostenible
El CCE presentó el decálogo de "Dimensión social de las empresas"
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Ayer escuché con mucha atención lo que dijo el presidente de México. Le hicieron preguntas, en su conferencia de prensa matutina, sobre el paquete fiscal. Y AMLO fue enfático, como siempre, con su peculiar forma de ver las cosas:

  1. “¿Cómo se le va a devolver impuestos a una gran empresa bajo el supuesto de que ellos van a invertir en beneficio de la gente, en obras sociales, en filantropía, en fomento a la cultura? No, esa no es la función de las empresas, la función de la empresa básica -y lo hacen muy bien la mayoría- es invertir, producir, crear empleos y pagar sus contribuciones”.
  2. “¿Y cuál es la función del gobierno? Pues atender al pueblo con esas contribuciones. ¿Cómo una empresa no va a pagar sus impuestos, porque va a destinar esos impuestos a programas sociales si ésa no es su función? Eso lo inventaron, ¿y saben para qué lo inventaron? Para no pagar impuestos o para presumir o saludar con sombrero ajeno”.
  3. “Y para que haya fomento a la cultura y al arte, pues para eso está la Secretaría de Cultura, para eso están ahora las exposiciones que se pueden admirar, los museos, todo eso que se está financiando con el presupuesto público”.

Una reportera le insistió al presidente: “¿Eso no limitaría la labor que pueden hacer algunas organizaciones de la sociedad civil? Sería como ahorcarlas de alguna manera”. Pero AMLO fue contundente:

“No, no, no. Es que no hace falta y, además, el que quiere ayudar y tiene dinero, pues ¿cómo va a ayudar no pagando impuestos?, sí deberían de contribuir un poco más. Porque claro que es importante la filantropía, pero es a partir de que yo tengo mis ganancias y de mis ganancias voy a aportar. Yo les garantizo que nadie se roba el dinero de los impuestos, que ya no es lo mismo, que ya no hay ladrones en el gobierno”.

AMLO

El presidente de México dijo que va a hablar de esto en la ONU. El problema es que tiene una visión anticuada de lo que hacen las empresas. Debería saber que “ya no es como antes”. En febrero de 2020, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), junto con más de 150 organizaciones y empresas, presentaron los principios de “Dimensión social de las empresas”. Es un decálogo de compromisos que las empresas han asumido con la sociedad, sus colaboradores, el medio ambiente y el cumplimiento de la ley.

El CCE replanteó la dimensión social y el sentido de las empresas, para trabajar en la consolidación de un país más justo, inclusivo, responsable y sostenible. Tal vez sería bueno que AMLO los leyera para que los conozca y los incluya en su mensaje en la ONU.

  1. Construir una relación de confianza y credibilidad con la sociedad. Debemos tomar medidas urgentes para conectar mejor con la sociedad y con nuestros consumidores, mediante acciones concretas y no sólo a través de estrategias de comunicación.
  2. Garantizar mayores oportunidades de empleo formal, crecimiento y desarrollo para nuestros colaboradores y sus familias. Nuestros colaboradores son nuestro principal activo. La productividad debe mejorar y nuestros colaboradores deben percibir retribuciones justas para vivir cada vez mejor, sacar adelante a sus familias y asegurarles mejores condiciones a las generaciones futuras. Debemos cumplir con las obligaciones patronales sin simulaciones, y proveerles cada vez más oportunidades de empleos formales, crecimiento y desarrollo profesional y personal. Sólo así se logra la lealtad y el compromiso para que con su trabajo impulsen el éxito de las empresas. Nuestros colaboradores, y sus familias, son nuestra comunidad.
  3. Ser ejemplo de integridad y ética; y cumplir con todas nuestras obligaciones fiscales y contributivas. El Estado de Derecho lo tenemos que construir todos. Debemos respetar y promover en todo momento la cultura de la legalidad, trabajando siempre dentro de los marcos legales y normativos vigentes. Esto significa también cumplir con todas nuestras obligaciones fiscales y contributivas, asegurarle recursos suficientes al Estado mexicano para proveer los servicios a los que está obligado. Por eso, profundizaremos la difusión y socialización del Código de Integridad y Ética Empresarial, e impulsaremos la adhesión del mayor número posible de empresas.
  4. Modernizar la cultura empresarial, para tener empresas mejor organizadas y más competitivas, de todos los tamaños, acorde a las tendencias internacionales. En una era tan dinámica como la actual, es fundamental conocer y entender las nuevas formas y tendencias empresariales a nivel mundial para forjar empresas de todos los tamaños, mucho mejor organizadas, más modernas y competitivas. Empresas realmente cercanas a lo que hoy la sociedad demanda, no sólo en términos de la oferta de productos y servicios, sino en cuanto a un comportamiento vanguardista y correcto. Para esto, el Código de Principios y Mejores Prácticas de Gobierno Corporativo es un instrumento fundamental, por lo que impulsaremos la adopción de sus principios.
  5. Establecer un compromiso de las grandes empresas con las MiPyMEs y con la creación de cadenas productivas; pagar en tiempo y forma a proveedores, transferir tecnología y conocimiento. Aquellas empresas que más oportunidades han tenido de desarrollarse y crecer deben ayudar a que más empresas de menor tamaño se beneficien de sus actividades, para potenciar así sus industrias. Algo crucial es cumplir en tiempo y forma con los pagos a estos proveedores. Esas empresas requieren mucho mayor liquidez y viven de esos contratos, por lo que los retrasos en el cumplimiento de los contratos pueden quebrarlos; mientras que pagar a tiempo no implica costo adicional para las contratantes. También es indispensable facilitar la transferencia de tecnología y conocimiento de las empresas grandes hacia las micro, pequeñas y medianas, que les permita modernizarse y consolidarse para ser más competitivos, e invertir aún más.
  6. Demostrar nuestra obligación moral con la sociedad; participar activamente en el desarrollo de las comunidades y construir mejores condiciones de vida para los mexicanos. Nuestro negocio no puede sólo enfocarse en obtener ganancias económicas. Como sector empresarial debemos participar en el mejoramiento continuo de las condiciones de vida de los mexicanos. Es gracias a nuestros consumidores que nuestros negocios son viables. Por eso, debemos contribuir al desarrollo permanente de nuestras comunidades, particularmente aquellas con necesidades más apremiantes o que se han visto en desgracia.
  7. Asumir y promover la inclusión, la diversidad, y el respeto irrestricto a los derechos humanos. Debemos condenar cualquier tipo de violencia y abusos en los lugares de trabajo. Todo esto enriquece a las empresas y las ayuda a crecer; además de generar un ambiente positivo en el que nuestros colaboradores se sienten incluidos y realmente parte de sus empresas.
  8. Privilegiar la sustentabilidad en nuestras actividades económicas y un uso más consciente de los recursos naturales. La sostenibilidad de nuestros negocios depende de ello. Debemos transitar a modelos productivos más armónicos con el medio ambiente y a un uso más consciente de los recursos naturales. Modelos que minimicen los desechos y residuos, y que fomenten la cultura de la economía circular. Comunidades más limpias generan sociedades más saludables.
  9. Insertar a nuestras empresas en la era digital, impulsar la industria 4.0, incorporar tecnologías y facilitar su uso para nuestros colaboradores y comunidades. Debemos impulsar la industria 4.0 y fomentar ecosistemas de innovación social y económica, con el propósito de crear mayores beneficios y eficiencia para todos. Nos comprometemos a incorporar el uso responsable de las tecnologías en nuestros procesos, y facilitar su uso para nuestros colaboradores y comunidades. Además de crear mayores sinergias con instituciones académicas para promover capacitación, innovación y desarrollo.
  10. Impulsar una relación responsable y propositiva con las autoridades, exigiendo reglas claras y certidumbre jurídica y económica para las inversiones; y así incidir positivamente en las políticas públicas para beneficio del país. Debemos organizarnos y actuar con audacia, pero con estrategia y oportunidad. Incidir positivamente en las políticas públicas para beneficio del país, y fortalecer el libre mercado. Siempre marcando de manera clara los puntos de divergencia, y señalando firmemente cuando haya acciones que perjudiquen los entornos de negocios y el bienestar de la población.

Javier Treviño/ @javier_trevino