Una vez, en 2019, Luis Humberto Araiza López dijo como secretario de Turismo, Economía y Sustentabilidad en una de las tantas reuniones que tuvo con asociaciones de profesiones de inmobiliarios:

“Desde el Gobierno del Estado reconocemos al sector inmobiliario como pieza fundamental para promover el desarrollo de proyectos de inversión y de vivienda, así como para incentivar el crecimiento económico de Baja California Sur”

A tres años esta declaración cobra más sentido. El exfuncionario reapareció en la escena mediática al viralizarse, hace semanas, un anuncio publicitario sobre la venta de 10 mil metros cuadrados del Mogote por 2 millones 500 mil dólares.

La empresa de bienes y raíces encargada de vender este pedazo de tierra es Realty World Península Brokers. Y adivinen quién es el CEO en Baja California Sur. Sí, evidentemente, Araiza López. Nada nuevo en nuestro sistema político mexicano donde la élite política acaba al servicio de la élite empresarial.

El Mogote es una barra arenosa ubicada en la bahía de La Paz y que es tan apreciada por las y los habitantes paceños. Después de Balandra, puedo decir que esta diminuta península fue otro polo de defensa del territorio en contra del desarrollo turístico-inmobiliario.

En 2004, un grupo de estudiantes de biología marina de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), junto a Rainbow Hank, conocido activista de los setentas miembro de Rainbow Tribe(s).

Iniciaron una resistencia contra la compañía Desarrollos Punta La Paz que comenzó a construir el megaproyecto inmobiliario de 504 hectáreas y 39 hectáreas en su parte marina frente a la ciudad de La Paz.

En 2006 surgió Ciudadanos Preocupados AC que junto el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) hicieron frente legal a la empresa Desarrollos Punta La Paz, representada por Luis Cano, consiguió comprar 350 hectáreas a un precio muy bajo los terrenos, con el aval del gobierno de Leonel Cota Montaño y de diputados que autorizaron la venta.

Muchos defenderán al exsecretario de Carlos Mendoza Davis aludiendo al derecho que tiene emprender los negocios que quiera. Y tendrán la razón. Otros llamarían a esto parte del fenómeno de la “puerta giratoria” para evidenciar cómo los argos públicos son usados para obtener cierta ventaja al lobby empresarial.

Realty World Península Brokers es una franquicia de la transnacional Realty World que llegó a México en 1994 con presencia en EEUU, México, El Caribe y Turquía.

Desde 2003, cuando era Gerente de Administración y Finanzas de BANRURAL no dejó los puestos públicos con el PRI y con el PAN. Hasta 2021 que ganó Morena, adquirió una de esas licencias de vendedor de casas y desde junio de 2022 se dedica esto.

En otra ocasión, al entregar la licencia número 100 a Bahía Inmobiliaria SA de CV Araiza López mencionó: “Reconocemos el valor del sector inmobiliario en el fortalecimiento y desarrollo económico y social de Baja California Sur, y de la mano de los principales actores de esta actividad, consolidaremos a nuestro Estado como una tierra confiable y de excelentes resultados financieros para este tipo de inversiones” (El Sudcaliforniano, 2019).

Evidentemente siguió sus propios consejos.

El Mogote