Han pasado más de dos semanas del inicio de la huelga automotriz en Estados Unidos, y los tres mayores fabricantes de automóviles y el sindicato United Auto Workers (UAW) no han llegado a un acuerdo para ambas partes.

En concreto, Shawn Fain, presidente del United Auto Workers (UAW), anunció que las movilizaciones se reforzarán en Ford y General Motors, pero no en Stellantis, con las que se han logrado algunos avances en las conversaciones.

De iniciar con 10 mil trabajadores, ahora la huelga suma ya 25,000 empleados, cifra que representa casi una quinta parte de los miembros que conforman el sindicato solo en el sector automotor, lo que aumenta la presión sobre las empresas para que cumplan con sus demandas.

A las protestas se sumaron trabajadores de la planta de Ford en Chicago, donde se fabrican el Ford Explorer y el Lincoln Aviator, y de la planta de GM en Michigan, donde se ensambla el Buick Enclave y el Chevrolet Traverse.

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Las exigencias de los trabajadores

A diferencia de huelgas anteriores, el UAW unió a los trabajadores de Ford, General Motors y Stellantis haciendo paros en diferentes etapas y no al mismo tiempo todas las plantas.

Esto con el fin de preservar su fondo de huelga de 825 millones de dólares y, por otro lado, ejercer una intensa presión sobre las empresas.

Si bien el sindicato pide, entre otras cosas, aumentos de hasta el 40% en cuatro años para sus aproximadamente 146 mil miembros, las empresas han llegado incluso a ofrecer alrededor del 20%.

También exigen igualdad de remuneración para todos, nuevos y viejos trabajadores en el mismo puesto, lo que las empresas niegan categóricamente.

La opinión de Elon Musk sobre la huelga en Ford, General Motors y Stellantis

Ante toda esta situación que afecta a la economía de Estados Unidos, al menos por el momento, el director ejecutivo de Tesla, Elon Musk, sostiene que las exigencias del UAW podrían llevar a los tres fabricantes de automóviles a la quiebra.

Cabe señalar que Tesla no emplea mano de obra sindicalizada en sus fábricas y no se ve afectada por esta serie de demandas por parte de sus trabajadores en las plantas que tiene en Estados Unidos.

Elon Musk también comentó que con la exigencia del aumento salarial del 40% y una semana laboral de 32 horas (de las 40 actuales, es decir un día menos de trabajo), llevará de manera segura a General Motors, Ford y Stellantis a la quiebra inmediata.

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