Como se veía venir, la era de los combustibles fósiles está próxima a llegar a un punto donde el descenso será constante de una manera abrupta.

La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha lanzado una advertencia clara y contundente: el mundo se encuentra en un punto de inflexión definitivo en lo que respecta a los combustibles fósiles.

Según su informe más reciente, la demanda de petróleo, gas natural y carbón alcanzará su punto máximo antes de 2030, marcando el comienzo del fin de una era que ha dominado la matriz energética global durante décadas.

El punto de inflexión histórico

Por primera vez en la historia, la AIE pronostica que la demanda de estos tres principales combustibles fósiles comenzará a disminuir en esta década.

Este cambio se debe principalmente al rápido desarrollo de las fuentes de energía renovable y la creciente proliferación de vehículos eléctricos.

Este punto de inflexión es un hito histórico que tiene implicaciones profundas para la industria energética y la lucha contra el cambio climático.

El declive de los combustibles fósiles

La llamada “Edad de Oro del Gas Natural”, que se proclamó en 2011, está llegando a su fin.

En las economías avanzadas se espera que este combustible disminuya hacia fines de esta década, ya que las energías renovables están superando cada vez más al gas natural en la generación de electricidad.

Además, la crisis en Ucrania ha acelerado la transición de Europa lejos del gas natural.

China y su transformación energética

China, que ha sido un motor clave en la demanda mundial de gas natural y petróleo durante la última década, está experimentando una transformación en su economía.

El país está pasando de la industria pesada a industrias y servicios que consumen menos energía.

Además, China está invirtiendo significativamente en energía solar, eólica y nuclear, lo que reducirá su dependencia del carbón en el futuro.

Combustibles

El llamado a la acción

Si bien este punto de inflexión es una noticia alentadora, no se debe bajar la guardia.

La AIE insta a los responsables políticos a ser ágiles en la adaptación a esta transición energética.

Se necesita un compromiso más fuerte con políticas climáticas efectivas, incluso a pesar de las preocupaciones sobre la aceptación pública de cambios rápidos.

Los desafíos que persisten

A pesar de estos cambios, las reducciones proyectadas en la demanda de combustibles fósiles no serán suficientes para limitar el calentamiento global a 1.5 grados Celsius.

Por ello, los gobiernos deben implementar políticas más audaces en materia de energía para alcanzar los objetivos climáticos.

Impacto en los precios del petróleo

La reciente decisión de Arabia Saudita y Rusia de extender los recortes de producción de petróleo hasta finales de 2023 ha generado un déficit en el mercado de petróleo.

Esto ha llevado a un aumento en los precios del petróleo, con el crudo Brent superando los 90 dólares por barril. Sin embargo, la AIE advierte que la falta de recortes a principios del próximo año podría llevar al exceso de oferta.

Conclusiones

La humanidad está presenciando un cambio histórico en la matriz energética global. La era de los combustibles fósiles está llegando a su fin, y la transición hacia fuentes de energía más limpias y sostenibles es inminente.

Si bien este punto de inflexión es alentador, todavía enfrentamos desafíos significativos en la lucha contra el cambio climático.

La acción política audaz y una mayor inversión en energías renovables son esenciales para garantizar un futuro sostenible para nuestro planeta. El tiempo para actuar es ahora.