Comer poco alarga la vida y reduce el riesgo de sufrir cáncer: estudio

Comer poco alarga la vida y reduce el riesgo de sufrir cáncer: estudio
Comer poco alarga la vida y reduce el riesgo de sufrir cáncer: estudioUnsplash

La clave estaría en comer  entre un 30 y un 40 por ciento menos de las calorías que se consumen en la dieta normal para alargar la vida.

La comida es uno de los mejores placeres de la vida, pero disfrutarla con moderación te permitirá gozar de una larga y saludable vida, alejada de enfermedades asociadas al envejecimiento, como el cáncer, el alzheimer o la diabetes, afirma un nuevo estudio publicado en la revista Cell.

Investigadores de la Academia China de Ciencias y del Instituto Salk en California, Estados Unidos, llegaron a esta conclusión a partir de un estudio realizado en ratas que demostró cómo una dieta con restricción calórica previene los efectos negativos del envejecimiento en las células.

La restricción calórica produce un rejuvenecimiento funcional

El investigador español Juan Carlos Izpisúa Belmonte, uno de los autores del estudio, recordó que el envejecimiento es el factor de riesgo más alto para enfermedades como el cáncer, la demencia, la diabetes o el síndrome metabólico.

En ese sentido, reconoció que los efectos positivos de la restricción calórica se conocen desde hace tiempo, pero dijo que a través de su nuevo estudio demostraron que intervenciones metabólicas como la restricción calórica reprograman diversos párametros celulares y moleculares que desembocan en un rejuvenecimiento funcional.

¿Cómo se realizó el estudio?

Para comprobarlo, el equipo de investigadores decidió hacer una comparación entre ratas que llevaban dietas normales con roedores que comían un 30 por ciento menos calorías. Las dietas de los animales fueron controladas desde los 18 hasta los 27 meses de edad.

En los humanos, esto sería equivalente a alguien que sigue una dieta con restricción calórica desde los 50 a los 70 años, comiendo entre un 30 y un 40 por ciento menos.

Desde el inicio y hasta el final de la dieta, el equipo aisló y analizó un total de 168 mil 703 células de 40 tipos en 56 ratas; las células procedían de tejidos grasos, hígado, riñón, aorta, piel, médula ósea, cerebro y músculo.

En cada célula aislada, con tecnología de secuenciación genética unicelular, se midieron, entre otros aspectos, los niveles de actividad de los genes y se compararon ratones viejos y jóvenes en cada dieta.

¿Qué indicaron los resultados?

Los resultados demostraron que muchos de los cambios producidos a medida que las ratas de la dieta normal envejecían, no se produjeron en los animales con dieta restringida.

El estudio destaca que incluso en la vejez, muchos de los tejidos y células de los roedores con la dieta se parecían bastante a los de las ratas jóvenes.

En general, el 57 por ciento de los cambios en la composición de las células de los tejidos de las ratas que siguieron una dieta normal no se vieron en aquellas que siguieron una dieta con menos calorías.

Los científicos señalaron que algunas de las células y genes más afectados por la dieta se relacionan con la inmunidad, la inflamación y el metabolismo de los lípidos.

Al respecto, destacaron que el número de células inmunes en casi todos los tejidos estudiados aumentó drásticamente a medida que las ratas con dieta normal envejecían, pero no en las otras.

El estudio ayudaría a retrasar la aparición de enfermedades asociadas al envejecimiento

Para Juan Carlos Izpisúa, su estudio demuestra que el envejecimiento es un proceso que se puede modular y que determinados cambios celulares y moleculares que llevan a una aceleración del mismo se pueden alterar, en este caso con restricción calórica.

Entonces, la finalidad de sus investigaciones sería retrasar la aparición de enfermedades asociadas al envejecimiento, indicó.

“El desarrollo de estrategias para enlentecer el mismo tendrá un impacto fundamental en el tratamiento de enfermedades".Juan Carlos Izpisúa Belmonte, autor del estudio.
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