Estilo de vida

Buscan clonar al rinoceronte de Sumatra

Rinoceronte Pixabay

A la muerte del último macho, siguió la muerte de la última hembra de Malasia

El último rinoceronte de Sumatra falleció en Malasia en 2019; ante esto, un grupo de científicos del país buscan una financiación que les permita clonarlo mediante un programa de células madre.

Este proyecto pionero busca permitir la clonación mediante células madre para revivir a la población del rinoceronte de Sumatra pero, para ello se necesitan poco más de 1 millón 182 mil 221 dólares, es decir alrededor de 25 millones 919 mil 367 pesos por lo que se está buscando patrocinadores.

Muhammad Lockman, uno de los principales investigadores de la Universidad Islámica Internacional de Malasia, aclaró que existen alrededor de 80 ejemplares de rinocerontes de Sumatra en Indonesia por lo que la especie se encuentra el “peligro crítico” de extinción.

La investigación de Lockman ya ha recibido 236 dólares (5 mil 183 pesos) por parte del Gobierno de Malasia lo que ha permitido conservar los tejidos vivos de riñones, hígado, piel y corazón de los últimos tres rinocerontes que han muerto en el país.

Sin embargo, uno de los equipos de Lockman se encuentra trabajando para conseguir óvulos de rinocerontes de Sumatra en el zoológico de Kuala Lumpur para fecundarlos con las células somáticas de los especímenes antes mencionados.

“Extraemos el núcleo de los óvulos e insertamos las células somáticas (de los rinocerontes extintos) de forma que el óvulo se desarrolla hasta convertirse en un embrión que transferimos al útero de un animal subrogado, que puede ser otra especie de rinoceronte u otro mamífero como un caballo”Muhammad Lockman
Muhammad LockmanEFE / UIIM

Los científicos han asegurado que su objetivo es clonar al menos a cinco o seis ejemplares del rinoceronte de Sumatra para asegurar la continuación de la especie en Malasia y su posterior rehabilitación.

El programa, según Lockman, comenzó inmediatamente después de la muerte de Imam, el último rinoceronte hembra de Malasia de 25 años como consecuencia de cáncer y, seis meses antes el último macho murió por lo que conmocionó a toda la comunidad científica.

Con información de EFE.