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Chihuahua, la resistencia existe

El presidente AMLO y el gobernador Javier Corral.Javier Corral Twitter.

Si quiere terminar con Corral, YSQ ha errado el camino. Chihuahua puede convertirse en la gota que desborda la presa de la resistencia.

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De la presa “La Boquilla” se derrama la gota donde inicia el crecimiento de la —hoy casi inexistente— oposición. El presidente de la república ha visto algo en Javier Corral, una suerte de intento de poder, de resistencia a su voluntad, de autonomía, y antes de permitir que crezca un mínimo de fuerza contraria, tratará de sofocarla. ¿O no es este gobernador uno de los que se ha despedido de la CONAGO? ¡Qué curioso!, ahora quien más defiende el mecanismo de control, creación de control de regímenes prianistas, es la 4T... Hasta la jefa de gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum, se ha inventado construir otro esquema que emule al que se extingue, pero que tenga la mismísima función: “el bloque de gobernadores pro-AMLO”.

Sin lugar a dudas hay muchos problemas que emanan por los derechos de agua de las presas en Chihuahua. Algunos dirán que solo se trata de un conflicto entre los productores agrícolas del estado y el gobierno federal por el control del líquido, pero va más allá. Desde lo establecido en el tratado entre México y Estados Unidos, donde nuestro país cede cierta cantidad a la frontera del norte, pasando por la peor sequía sufrida en Chihuahua en los últimos 10 años, hasta conflictos plagados de mentiras, medias verdades, politiquerías y peores malentendidos.

Uno de ellos: el presidente ha dicho que la Guardia Nacional se encontraba en las inmediaciones de la presa en cuestión porque había personas armadas por parte de Acción Nacional. Pero lo cierto resultó ser que los agricultores ahí reunidos —y que desalojaron tanto a las fuerzas del orden como al personal de la Comisión Nacional de Agua, tomando el control de “La Boquilla” (para evitar el trasvase del vital líquido para pagar una deuda a Estados Unidos, que ya ha sido pagada según algunas voces)— no portaban armas. No obstante, una pareja terminó siendo acribillada por esta fuerza del orden federal, resultando muerta ella y él en estado grave. Mucho tendrán que explicar los próximos contendientes de Morena por la gubernatura de Chihuahua y de la entidad vecina de Sonora.

Y mientras el gobernador de Chihuahua exigió a la FGR investigar los hechos para que este asesinato no quede impune, a 1,430 km de distancia, en Palacio Nacional, el panista fue acusado de “traidor, mentiroso y de estar azuzando a los campesinos”. Ya vendrán muchas explicaciones y justificaciones de uno y otro lado. Como siempre lo mejor será culpar al que se deje de lo que sucede, sin asumir ningún tipo de responsabilidad.

Sin entrar en el análisis de quien debe quedarse el agua de la región, vale la pena sopesar un hecho meramente político: en Chihuahua se ha enfrentado al titular de ejecutivo federal, se le lleva la contra. Tal vez el que la atención nacional está puesta en el estado más grande del país, ha hecho que el presidente de la pepública se dé cuenta que no es pecata minuta mandar la Guardia Nacional (mal informado o como fuese) a enfrentar a un grupo de campesinos. Máxime cuando ha presumido hasta el cansancio ser un gobernante que no usa la violencia y menos contra los ciudadanos. En lo que va de su sexenio, hemos visto cómo ha decidido no utilizar la fuerza del Estado en contra de los huachicoleros en Hidalgo (apoyando una desgracia), ni contra los maestros que tomaron las vías férreas en Michoacán. Tampoco contra los manifestantes en la Ciudad de México. La muestra más acuciante fue ante la captura de Ovidio Guzmán por parte del ejército mexicano, donde se prefirió dejarle en libertad.

Ante tantas muestras de largueza (justificadas o no), es de llamar la atención el envío de tantos efectivos a Chihuahua a retomar la presa. Y hacer frente, así tan abiertamente, a la población civil. Pero es que todo ello cae dentro del desencuentro político entre Corral y el presidente. Si lo que busca el ejecutivo federal es acabar con la poca fortaleza con la cual hoy cuenta el gobernador estatal, el tiro le puede salir por la culata y entonces hacer crecer a Corral. No sería la primera vez. Recordará el primer mandatario que los valientes chihuahuenses se crecen ante el castigo. De ahí un Luis H. Álvarez utilizando su palabra para ser la oposición más valiente ante el PRI o un Agustín Melgar, el niño héroe que defendió su puesto a sabiendas de que moriría en ello. Por no mencionar a tantos revolucionarios de esa entidad.

La decisión de mandar a la Guardia Nacional a retomar la presa puede tener consecuencias profundas para el país. Si quiere terminar con Corral, me temo que YSQ ha errado el camino. Chihuahua puede convertirse en la gota que desborda la presa de la resistencia a la injusticia y al poder discrecional del gobierno central.