Columnas

Y sí, hay gente que les escucha embelesados... Les gusta el circo, así como las hipérboles de Epigmenio o las mentiras de Herrera.

Nobody does it better
Makes me feel sad for the rest
Nobody does it half as good as you
Baby, you're the best
I wasn't lookin' but somehow you found me
It tried to hide from your love light
But like heaven above me
The spy who loved me
Is keepin' all my secrets safe tonight
(Nadie lo hace mejor
Me hace sentir triste por el resto
Nadie lo hace ni la mitad de bien que tú
Bebé tu eres el mejor
No estaba buscando pero de alguna manera me encontraste
Trató de esconderse de tu luz de amor
Pero como el cielo sobre mí
El espía que me amó
Mantiene todos mis secretos a salvo esta noche)
Carly Simon, de la película ‘La espía que me amó’

Como malos contorsionistas de circo actúan algunos miembros de la 4T.

Los últimos en pasar a la arena a probar sus “dotes” son Arturo Herrera, secretario de Hacienda, y el porrista no oficial del régimen —pero, eso sí, extensamente gratificado—, Epigmenio Ibarra.

Ibarra y sus montajes

Empecemos con este último. El director consentido de la 4T se aventó un comentario de antología, que luego trató de matizar. El tuit dice: “La derecha, acostumbrada a hacer 'cosas repugnantes' como lo establece la directiva de operaciones encubiertas de la CIA, bien pudo haber organizado la falsa vacunación de una persona y hacer un montaje; uno más de esos en los que un 'periodista' y una televisora tienen experiencia.” Para después aclarar: “Nunca dije que la CIA fuera responsable de un eventual montaje. Cite (sic) la directriz ejecutiva aprobada por Einsehower en 1954 en la que se establece que han de hacerse 'cosas repugnantes' como las que la derecha conservadora —que sigue el manual— está acostumbrada a hacer.”

Tal vez no se da cuenta del tremendo brete en el que está metiendo a su amigo López Obrador. El tema de las falsas vacunas (no ha sido un caso; ya son varios) está reconocido como real por el IMSS y el gobierno capitalino. No involucra directamente por ahora al gobierno federal; eso, siempre y cuando —y es un gran asegún— este se responsabilice en encontrar una forma de garantizar que los procesos de vacunación estén exentos de errores y malos manejos de aquellos que quieran lucrar con las vacunas en un mercado negro (al menos por lo que se refiere de ahora en adelante).

Si la administración gubernamental no se aboca a ello, entonces esta sí será directamente culpable de estos sucesos.

Pero volvamos a los voceros que han hecho de la contorsión su especialidad: el salto que ha dado Ibarra a decir que los casos de inyecciones sin vacunas (y sus correspondientes videos donde, por cierto, también supuestamente se presta al teatro la Marina) son montajes de la derecha, suena más a un cortometraje de espionaje barato. Una pésima comedia; una copia de las malas producciones de Argos donde ahora hasta la CIA entra en escena.

Los mismos socios de Epigmenio (Televisa y Slim), así como sus colegas serios del medio artístico (¡qué vaya que los hay!: Guillermo Del Toro, Alejandro González Iñárritu, Alfonso Cuarón y un largo etcétera) han de pensar que el primero se ha convertido en un triste bufón.

Sugerir que las vacuNADAS se tratan de montajes dignos de la CIA para dañar la imagen de su amigo, va más allá de lo absurdo. Pero, igual, ALLÁ ÉL al tornar su coba al presidente en puñalada.

Herrera le miente al Banco Mundial

En el caso de Arturo Herrera, sus contorsiones causan pasmo. Máxime cuando son realizadas ante una audiencia internacional que sabe que sus dichos son, en el mejor de los casos, medias verdades...

Ayer, en la reunión semestral del Banco Mundial dijo: “ya terminamos de vacunar a todos los médicos que trabajan en hospitales COVID-19, en dos o tres días terminamos con los adultos mayores y empezaremos con los profesores”. ¡Creo que nadie nunca había proferido tantas mentiras en una sola frase ante tan especializada audiencia! Empezando con lo de los médicos. ¿Es necesario recordarle que hospitales Covid-19 los hay públicos y privados, y que es por todos conocido que al personal de salud privado no se les quiere vacunar? ¿No se habrá percatado que mismo ayer protestaron en las calles de la CDMX por tal motivo? Quizá no se lo informaron al economista, pero a los demás miembros directivos del Banco Mundial ciertamente sí.

Luego, siguiendo con lo de la inoculación de los adultos mayores... Herrera superó al mismo López Obrador —que ya es mucho decir— cuando menciona que dicho grupo poblacional estará vacunado en tu totalidad para finales de mes.

Tristemente, no sabemos bien a bien el número de vacunas que han llegado a México, que se compraron, que se han utilizado, que se han perdido o que han sido robadas (ni lo sabremos porque, no se olvide, la información respecto a las compras se encuentra RESERVADA por los próximos cinco años). Pero sí podemos contar a la población médica y esta no está vacunada en su totalidad contra el covid (esquema completo).

El servidor público tampoco explicó el porqué no se están aplicando las suficientes vacunas. Su exposición no fue clara, ni transparente; probablemente porque el plan de vacunación se va conformando a medida que pasan los días...

No se diga su aseveración —pronunciada en otro momento— de cuál será el crecimiento económico de nuestro país en este año. Diverge de las cifras esperadas dadas a conocer por instituciones financieras nacionales e internacionales.

Estas solo escuchan lo que dice el secretario sin dar crédito que un economista serio se preste a tan tremendo desfiguro. Las contorsiones realizadas por Arturo Herrera llegan a extensiones insospechadas. ¿Le importará perder toda credibilidad entre sus colegas?, ¿la de otros reconocidos economistas que se pitorrean de sus comentarios tan pronto este les da la espalda?

Dadas las propuestas de sus pares en otros países, las medidas tomadas por nuestro secretario muestran el total desamparo en que se encuentran los sectores productivos de este país.

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Ambos personajes, como otros de la 4T han logrado que la ruindad de la nueva clase política se dé a pasos agigantados, compitiendo con las peores calañas que albergan y han albergado los ahora partidos de oposición.

Y sí, hay gente que les escucha embelesados... Les gusta el circo, así como escuchar las hipérboles de Epigmenio o las mentiras de Herrera.

Lástima que no estemos en una carpa y que sus contorsiones no sirvan para frenar el desempleo rampante, la terrible caída económica, los 12 millones de nuevos pobres o tantos problemas que tiene nuestra patria y que no son —únicamente— culpa del pasado.

Arturo Herrera debería fungir como verdadero secretario de Hacienda, haciéndole ver al presidente las necesidades apremiantes y no hacerla de un moderno ‘Resortes’ (por supuesto, sin la gracia de este último).

Lo mismo puede decirse de Epigmenio, quien sigue haciendo pase de lista por los desaparecidos/asesinados de Ayotzinapa, pero olvidando contar los cientos de miles de muertos por el covid en nuestro país, los niños que han fallecido por falta de medicinas oncológicas, los 77 mil homicidios en lo que va de este sexenio.

Los dos, pésimos contorsionistas de carpa.