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La demanda del sector restaurantero de reabrir al público, representa una disyuntiva de prioridades: dar camas o dar mesas.

No hay forma de encontrar una respuesta sencilla a la tensión existente entre mantener la actividad económica y restricciones al uso del espacio público, entre la necesidad de crear ingreso y la de cuidar la salud a través del confinamiento y el cierre de negocios.

Para el gobierno, la vida es prioridad, y ese principio guía las actividades de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, quien en el momento crítico que se vive por el contagio de Covid-19, ha respondido con coordinación institucional para ampliar la capacidad hospitalaria, con camas e instrumental médico.

Para el sector privado es indispensable mantener ingresos, tanto por las utilidades, indispensables en la reproducción del capital, como por el servicio, cuando esa vocación sobrevive si no es que es predominante en la parte más social de las empresas.

La demanda del sector restaurantero de reabrir al público, representa una disyuntiva de prioridades: dar camas o dar mesas.

Con los empresarios de la industria restaurantera hay diálogo permanente a cargo del Secretario de Gobierno de la CDMX, José Alfonso Suárez del Real, sin perder de vista que los sitios cerrados son foco de contagio, y en el periodo que estuvieron abiertos se observó que los comensales permanecen mucho tiempo en el lugar y sin cubrebocas, lo que aumenta el riesgo.

Aún con la situación de sobrevivencia económica, no es momento de abrir los restaurantes, aunque es necesario solucionar cuestionamientos sobre el ambulantaje y respecto de la desigualdad de trato que aquel sector percibe.

Se mantiene la venta de alimento y bebida para llevar, mientras el titular de la Agencia Digital de Innovación Pública, José Merino, inició diálogo con las tres empresas que entregan a domicilio: Rappi, Uber Eats y Didi Foods, para que sean parte del esquema de colaboración con los restauranteros.

Las necesidades se multiplican por sector y en cada caso siempre ha estado el gobierno y la coordinación para atender, dialogar y contribuir a la contención y solución.

Sheinbaum estableció, respecto del enorme tema de la pandemia, en conferencia de prensa de martes: “nos crecemos frente a la adversidad (…) frente a esta situación no solo no nos echamos para atrás, nos echamos pa’ delante. Esa es la diferencia de este gobierno, no solo no hay corrupción, sino que hay programa, hay proyecto, hay convicciones y hay trabajo”.

La capacidad hospitalaria en la CDMX creció en los últimos 28 días -del 15 de diciembre al 12 de enero- 38%, al pasar de 2 mil 78 camas a 7 mil 570. Para dimensionar la acción hay que decir que un hospital general tiene 120 camas y en este caso el crecimiento es equivalente a 17 hospitales de ese tipo.

A finales de enero la meta es incrementar 300 camas más entre todas las instituciones. Todo ello es posible por la coordinación con IMSS, ISSSTE, Insabi y otras instancias de salud.

Sigamos siendo empáticos con el trabajo y colaboremos con nuestra salud.

En confianza

El avance de la vacunación en profesionales de la salud de la CDMX es de 62 mil 175 dosis y esta semana inicia el refuerzo con la segunda aplicación. La capacidad hospitalaria está cercana al 88%. Vivimos el punto de mayor trabajo y número de casos. Aún con la fatiga se puede cumplir la norma sanitaria.