Columnas

Félix Salgado Macedonio quedó registrado como candidato de Morena al gobierno de Guerrero.

Sociedad Civil desafía la designación de Salgado Macedonio

Después de todo, Félix Salgado Macedonio quedó registrado como candidato de Morena para la gubernatura de Guerrero el próximo 6 junio. Quizá, la estrategia pudo ser agilizar lo más pronto posible para observar si, en el corto plazo, se calmaban los ánimos. Sin embargo, la opinión pública, las organizaciones feministas y los colectivos de diferentes sectores entre la población abierta, profesionistas, actores y algunos legisladores desafían la designación y refutan las decisiones al manifestar la inconformidad.

El tema llegó hasta la tribuna de la mañanera; era obvio que eso pasará: la prensa cuestionó al presidente sobre la candidatura de Félix Salgado Macedonio. Él, de viva voz, comentó que es temporada electoral y que es común que la guerra sucia y las conspiraciones se divulguen, asimismo, dejó claro que, Salgado Macedonio, tiene todo el respaldo de Palacio Nacional, al menos, el mensaje quedó descifrado. Así lo dijo en otras palabras.

Pero el resentimiento sigue latente. No es posible que las autoridades y los órganos colegiados de Morena no den una resolución; Mario Delgado hace mutis; la situación es grave y las acusaciones también. No es cualquier denuncia, los señalamientos de violación han trastocado el lado más sensible de la población.

Hay agravio. Para muchos es un acto ominoso. Otros, lamentan que, en medio de todo, se sigue respaldando al candidato de Morena. No obstante, hay asuntos y hechos que marcan y sellan la enajenación y molesta el silencio y la falta de atención a estas demandas. Es preciso hablar del tema, porque más allá de la cuestión política, se trata de situaciones que en su momento hirieron y siguen punzando fuerte en la mujer.

No obstante, hay un sinfín de muestras de solidaridad y apoyo al tema de la mujer. El asunto subió de tono; escaló a tal grado que, la manifestación, será el instrumento de resistencia para que Morena y Mario Delgado asuman el nivel de responsabilidad de esta situación.

El efecto pasó a los estados. La secretaria de Gobernación lanzó una señal clara: no debe haber candidatos con acusaciones de esta naturaleza, y más, cuando se trata de presuntas violaciones y abuso sexual. Entonces, ¿qué espera el CEN?, ¿por qué se decidió por Félix? Con cualquier perfil gana Guerrero, eso es un hecho. Morena es ampliamente favorito; favorece su estrada claramente sí cambian a Salgado Macedonio, después de todo, la realidad inocultable es muy dura.

El estigma del abuso sexual puede quedar marcado. No se trata de un puesto político, sino de aclarar los hechos y si, hubo agravio, se responsabilicen porque con frecuencia sucede; en México hay una tendencia alta que aumenta este tipo de agresiones. Por esa razón, todo eso está en manos del CEN de Morena. Mario Delgado tiene la respuesta y el asunto en sus manos; la población lo increpa y sencillamente no hay repuestas más que evasivas. ¿Por qué? Es cierto que las denuncias presuntamente fueron cometidas hace tiempo ¿y?, lo ocurrido sí se comprueba pasó, es gravísimo y delicado, porque al final es violencia, o ¿no?

Esto puede ser un desastre político para Morena; la idea de sostener a Félix Salgado lograría ocasionar a futuro un costo por ser omisos, sobre todo en la trayectoria del partido y la credibilidad y el prestigio.

Se equivocó Morena, pudo buscar otro perfil, no obstante, la confianza fue ciega y hasta cierto punto leal al candidato, Félix Salgado Macedonio, que rebasó absolutamente cualquier tipo de manifestación u señalamiento. 

A pesar de que Mario Delgado y la Comisión de honestidad decidieron seguir adelante, el escenario político puede perder adeptos numerosos, pero lo más importante, existe la posibilidad latente de que esto sea un vendaval de manifestaciones, marchas y protestas porque, la contienda, apenas comienza y el álgido clima puede ser un obstáculo para que Félix Salgado renuncie a la candidatura; o, de ser posible, el órgano colegiado encargado de la procuración de justicia dentro del partido niegue al encontrar argumentos suficientes para detener la aspiración.

Notas finales

Gabriel García Hernández, quien funge como coordinador de los programas nacionales en el gobierno de López Obrador, sigue dando de qué hablar. Hace poco se le señaló de meter las manos en el proceso de selección interna de Morena en donde influyó para la designación de perfiles afines a las gubernaturas. 

La acusación se extendió a muchos territorios; se habló de mano negra; Mario nunca lo aceptó, no obstante, hay hechos inocultables que señalan que se monopolizó el esquema. Y, por si eso fuese poco, al parecer no se rompió esa relación y el funcionario continúa siendo un emisario en la operación política— ya que trascendió que— asiste a reuniones a Michoacán con actores políticos. 

Parece que no atendió el llamado del presidente; el marco de ayuda a la población es sagrado para el mandatario y no lo están respetando. Pero, además, la sede de Bienestar y Banco del Pueblo, no pueden ser un motín electoral. 

Eso lo saben, y el jefe del ejecutivo se los advirtió. AMLO, ¿sabrá?