Columnas

La Educación Básica en Querétaro (2015-2020)

Educación pública. Análisis.Demian Chávez / Cuartoscuro

Análisis de la educación pública en Querétaro durante la actual gestión.

El próximo año habrá cambio de gobierno en Querétaro. También se darán relevos en las 18 presidencias municipales de la entidad; lo mismo sucederá con la integración de la legislatura local. Junto con las elecciones constitucionales (federales) intermedias, el año 2021 será un año de intensa actividad política en el territorio queretano.

¿Cuáles han sido los procesos y los resultados en materia de educación básica pública en lo que va de la gestión del gobierno estatal (2015-2021), luego de cinco años en el ejercicio del poder y a un año de su conclusión?

Según lo registrado en un documento oficial, el Programa Sectorial de Educación, Querétaro 2016-2021, el gobierno estatal se propuso “…como objetivo estratégico sectorial, garantizar una educación integral centrada en el mejoramiento de la calidad, la pertinencia y el acceso con equidad, mediante la articulación de los diferentes niveles, modalidades y servicios educativos, culturales y deportivos, con la participación de los diferentes sectores”. (1)

Es necesario precisar, como comentario técnico-pedagógico que, en la redacción, los planificadores de la educación estatal mezclan al concepto con los elementos que lo integran; es casi como decir que el bosque es independiente de los árboles. Me explico: El concepto de la “calidad” de la educación, aparte de ser un término discutible o con consensos frágiles aún, incluye (es decir, no es independiente) a la pertinencia, a la relevancia y al acceso con equidad; pero también incluye hoy en día, entre otros aspectos, una visión de derechos. De este modo, lo que observo en la definición del objetivo sectorial mencionado, es una revoltura o una suerte de “engrudo” conceptual. ¿Cómo pueden dirigirse unas políticas públicas educativas con este tamaño de erráticas concepciones sobre “lo educativo”?

Acerca de las seis estrategias enunciadas, derivadas del objetivo sectorial antes descrito, cuatro de ellas estaban dirigidas explícitamente hacia la Educación Básica en el estado (las estrategias 1, 3, 4 y 5): “1. Aseguramiento de la formación integral de calidad en educación básica, que equilibre la formación en valores y el desarrollo de competencias para la vida, con la participación de los padres de familia y en general de la sociedad… 3. Mejoramiento de las condiciones de infraestructura en los centros educativos, culturales y deportivos. 4. Ampliación de la cobertura mediante la diversificación de las oportunidades de acceso e inclusión a la educación, la cultura y el deporte para todos los sectores de la población y regiones del Estado, como parte de la formación integral de los queretanos. 5. Fortalecimiento de las acciones para disminuir el abandono escolar y mejorar la eficiencia terminal en todos los niveles educativos”.

Con respecto a la primera estrategia, pregunto: ¿Se ha logrado la llamada “formación integral de calidad”? ¿Cuáles son las evidencias en el avance o retroceso de esa llamada “formación integral de calidad” en la Educación Básica? ¿Cuáles son los indicadores de la prueba ENLACE o de la prueba PLANEA como para evaluar el acierto o la falla de las políticas públicas educativas estatales, en términos del logro de los aprendizajes escolares?

Acerca de la tercera, sería interesante que las autoridades educativas estatales respondieran a las siguientes preguntas: ¿El gobierno del estado de Querétaro (específicamente la Unidad de Servicios para la Educación Básica en el Estado de Querétaro, USEBEQ), cuenta con una valoración sobre el “mejoramiento de las condiciones de infraestructura en los centros educativos, culturales y deportivos” durante los últimos 5 años? ¿Cómo se ha evaluado el avance en ese rubro? ¿Qué dicen las maestras y los maestros de Querétaro con respecto a las condiciones materiales de trabajo en sus centros educativos de básica (Preescolar, Primaria y Secundaria)? ¿Cuál es la opinión de las y los estudiantes y sus familias al respecto?

En relación con la cuarta estrategia, relacionada con la “Ampliación de la cobertura mediante la diversificación de las oportunidades de acceso e inclusión a la educación”, conviene recordar que Querétaro se ha destacado por el incumplimiento, con creces, en la cobertura de la Educación Preescolar (específicamente en niños y niñas de 3 a 4 años). De acuerdo con datos de la estadística oficial de la SEP (2017-2018), Querétaro tenía una cobertura de alrededor del 20 por ciento en este grupo de edad. ¿Las autoridades estatales podrían decirnos cuál es el porcentaje actual, al término del sexenio, en este rubro? Y si se logró un avance ¿en qué proporción? Y si no ¿Por qué no se ha rebasado esa meta o esa cifra? Cabe señalar que la cobertura universal de la Educación Preescolar se encuentra establecida, en México, en la ley desde 2002.

Sobre la quinta estrategia, considero que en el texto en cuestión se asoma una trasnochada concepción del “abandono escolar”. Se habla de ella como si la decisión de las y los estudiantes, implícitamente, fuera una responsabilidad o una determinación individual. Por el contrario, pienso que la exclusión o la expulsión del sistema educativo de las niñas, los niños o [email protected] jóvenes, es un proceso estructural, institucional. ¿Cómo pudieron conducirse las políticas públicas educativas con este nivel anacrónico en la concepción general sobre los procesos educativos?

En el documento referido se incluyen tres definiciones acerca de la “calidad” de la educación: 1) “Calidad de la educación. Hace referencia al grado en el que un conjunto de rasgos diferenciadores inherentes a la educación cumplen con una necesidad o expectativa establecida. Propiedad de una institución o programa que cumple los estándares previamente establecidos por una agencia u organismo de acreditación. Para medirse adecuadamente suele implicar la evaluación de la docencia, el aprendizaje, la gestión, y los resultados obtenidos”. Pregunta: A partir de la referida definición ¿La evaluación educativa integral en el estado, al término del sexenio, considera estos aspectos? ¿Cuáles son los procesos educativos evaluados y cuáles fueron los métodos e instrumentos aplicados para dar cuenta de los avances o retrocesos en materia de Educación Básica en el estado?

2) “Calidad educativa. Es la valoración del nivel de eficacia y eficiencia de un conjunto de elementos técnico-pedagógicos de un sistema educativo en un periodo determinado”. Pregunta: ¿Es diferente la “calidad educativa” a la “calidad de la educación”? Más allá de esta definición administrativo-empresarial ¿Qué elementos no se incluyen en su definición de “calidad educativa”? ¿Dónde quedan la formación inicial y continua de las maestras y los maestros? ¿Qué lugar ocupan en ese proceso, la cantidad de estudiantes por docente; las condiciones laborales y salariales del magisterio; la pertinencia o no de los programas locales de acompañamiento a la docencia (si existen); así como la inestabilidad laboral que viven cotidianamente los y las docentes interinos; cuál es la situación de la descarga o sobrecarga administrativa y burocrática para los y las directores escolares? entre otros aspectos (2).

3) “Calidad (Educación de). Es aquella que forma mejores seres humanos, ciudadanos con valores éticos, respetuosos de lo público, que ejercen los derechos humanos, cumplen con sus deberes y conviven en paz. Una educación que genera oportunidades legítimas de progreso y prosperidad para ellos y para el país”. Pregunta: ¿Por qué insertar tres definiciones o caracterizaciones sobre la “calidad” en el ámbito educativo? ¿Dónde queda la formación académica en una sociedad del conocimiento? ¿Entre estas definiciones hay relaciones jerárquicas o de inclusión? ¿No sería conveniente insertar una sola aproximación al concepto de la “calidad” educativa o de la educación para evitar confusiones?

Por otra parte, cabe señalar que en el documento referido hay sólo 10 menciones al concepto de derechos: 3 de ellas son referencias de leyes o de bibliografía, 4 se relacionan con “derechos sociales” y las demás menciones a otros, como los “derechos humanos” (en un documento de 49 páginas). Como era de suponerse (gobierno de origen neopanista), no aparece explícita ninguna mención a la educación como un derecho humano fundamental. No hay, por lo menos, un énfasis en esa dirección.

Para finalizar este breve comentario y abanico de preguntas, registro dos momentos importantes sobre las actitudes políticas y administrativo-legales del gobierno de Pancho Domínguez, relacionadas con la educación en Querétaro, éstos fueron: 1) La suspensión abrupta de las celebraciones del día del trabajo, el 1 de mayo de 2016, fecha en que los maestros y las maestras protestábamos en las calles por la conducción equivocada de las políticas públicas educativas (o “la mal llamada Reforma Educativa” establecida en 2013), que si bien era una protesta que reivindicaba un conjunto de demandas sociales de alcance nacional, el trato irrespetuoso por parte del jefe del ejecutivo estatal hacia los y las trabajadores, fue lamentable (ese día, el gobernador prácticamente huyó del presídium, colocado al finalizar el desfile conmemorativo, y se refugió en los edificios de gobierno ubicados en el centro histórico). Éste ha sido un gobierno que se siente incómodo ante la presencia de trabajadoras y trabajadores, pero muy cómodo ante la presencia de grandes empresarios; y 2) El cese injustificado y sesgado de alrededor de 80 profesoras y profesores de base, de Educación Básica y Media Superior, con trasfondo político, que se opusieron a las evaluaciones de desempeño (con efectos en la continuidad en el trabajo desde 2013-2014). Hasta la fecha, algunos de ellos y ellas no han sido reinstalados en sus puestos de trabajo (datos previos a la pandemia), pese a los dichos del presidente López Obrador. El gobierno del estado se ha manejado con el argumento de que no se habían recibido las debidas indicaciones de parte de la SEP o porque no se habían concretado las respectivas actualizaciones en las leyes o reglamentos para operar las respectivas reinstalaciones.

La sociedad queretana y del país, requiere de información puntual acerca de los avances, o no, de las políticas públicas educativas aplicadas, en lo local y nacional. La eventual coyuntura del cambio de gobierno, en 2021, es una oportunidad propicia para enfocarnos en el ejercicio de la transparencia y la rendición de cuentas, no como actos de control en el vacío, sino como actos democráticos, si es que aspiramos a contar con gobiernos que se apeguen a las necesidades y demandas de la ciudadanía, y que no se sirvan de ella sólo para satisfacer sus propios intereses.

Fuente consultada y nota:

(1) Programa Sectorial de Educación, Querétaro 2016-2021. Poder Ejecutivo del Estado de Querétaro.

http://coepesqro.org.mx/static/docs/REUNIONES/2017/1RA%20SESION%20ORDINARIA/10.A%20PROSEQ%202016-2021%20v20%20FINAL.pdf

(2) En Querétaro hay más de 2 mil escuelas primarias y secundarias, de las cuales un porcentaje cercano al 30 por ciento son multigrado (primaria). Además, laboran alrededor de 18 mil profesores y profesoras de Educación Básica, según cifras de 2017.

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