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Lo conocimos hace dos años en un retén militar del Espinazo del Diablo...

Irreverente

Lo conocimos hace dos años en un retén militar del Espinazo del Diablo y lo que comenzó como una charla a través de la ventanilla del carro, terminó en una amena plática minutos más tarde, porque le tocaba su “turno de paro”, y con todas las reservas del caso, nos contó algunas incidencias de su trabajo.

Les platico: Como intercambiamos números de cel y correos, hace unos días recibí un mensaje en el de mi Gmail, que fue él que le di.

Trato de atender todos los correos y mensajes que me llegan y suelen ser respuestas muy escuetas y cálidas -las mías -si son así las que recibo.

LAS MENTADAS DE MADRE SE LAS REMITO A MI DIFUNTA JEFA

Las extensas mentadas de madre se las remito a mi jefa, que se despidió de este mundo hace escasos meses y no sé si le llegan.

Con las amenazas estoy haciendo un rosario/collar de datos para colgárselo en el pescuezo a YSQ en la primera oportunidad que tenga, ya ven cómo le gusta eso al huésped de la suite presidencial del Palacio Nacional.

Pero por más intentos que hago para que me dejen entrar a la mañanera, no he podido.

Ya llevo cuatro y a lo mejor necesito hacerme de un doctorado patito para ser digno de semejante honor.

Pero bueno, los distraigo del objeto de este artículo y voy al “grano”, palabra que les encanta a ciertos amigos que tengo en una exitosa cadena de conveniencia.

Sucede que me escribió el sargento segundo y lo primero que me dijo fue que después del retén del Espinazo, fue asignado como custodio en los movimientos de Evo Morales desde la embajada de Bolivia en la CDMX.

Ahí conoció a una “soldada” boliviana que llegó a México como parte del equipo de seguridad de Evo.

"REAL" FUERZA AÉREA MEXICANA DE "SU ILUSTRÍSIMA MAJESTAD ANDRÉS MANUEL I"

Temas de otro artículo son las confidencias que me hizo de la “carga” que venía en el avión de la “Real” Fuerza Aérea Mexicana, que fue pilotado por el General Miguel Eduardo Hernández, el Teniente Coronel Felipe Jarquín Hernández y el Capitán Julio Cesar Sánchez Ruperto.

Lo de “Real” no es broma, ya ven las reverencias como saludan Ebrard y la camarilla de la 4T a "Su Ilustrísima Majestad “Andrés Manuel I”. ¿O a poco no se han dado cuenta?

Resulta que el sargento mexicano terminó casándose con la soldada boliviana, quien se quedó en el País cuando Evo se fue a la Argentina.

El depuesto presidente boliviano solo estuvo asilado políticamente en México del 12 de noviembre al 9 de diciembre del año pasado. Menos de un mes ocupó nuestro amigo el sargento para enamorar a la soldada.

Esa es la fuerza del amor, no las miserias que pululan en estos pandémicos días, ¿verdad Mi General?

Y VIVIERON MUY FELICES, HASTA QUE...

Y se casaron en enero 31 de éste 2020, y vivieron muy felices… hasta que sucedió lo que en seguida les platico.

Conste, lo que voy a contarles no fue el motivo principal de que me haya contactado, pero lo rescato porque es la mar de ilustrativo de cosas que suceden todos los días. Arre:

Lo primero que le dije al saber su historia, es que no me gusta dar consejos porque para equivocarse nadie necesita de mi.

Lo segundo fue: ¿Asesoría? Menos, y estoy a punto de remitírselo a mi amigo Memo Martínez, que es muy bueno en esas lides.

En agosto de este año, su esposa le dijo que echaba de menos a sus hijos. Es que ella es divorciada.. y él también. Y el sargento -que se ve bien buena onda- le dijo: “Pues invítalos a que pasen con nosotros unos días”.

Y que llegan los dos hijos adolescentes desde La Paz, y como pudieron se acomodaron en el depa de 85 M2 en el que viven en una zona cerca del Campo Militar #1 de la CDMX.

“Como que se perdió la privacidad”, me dijo, ya por teléfono, pues por correo como que la comunicación no era muy fluida.

Y me acordé de los días en que yo vivía en un conato de departamento donde con más de dos que ahí estuvieran, uno no se bañaba, sino que se pasteurizaba, porque de la regadera salían chorros de agua bien caliente y en segundos, friísima y luego otra vez caliente. Un desmadre.

Cuando le conté esto, el sargento se atacó de la risa y me dijo: “Haga de cuenta, lo mismo nos está pasando”.

Y ahí fue donde reparé: ¿Cómo que les “está pasando”?

¿Qué no se fueron ya las visitas que llegaron desde agosto?

Y me respondió: “N´ombre, si para eso le llamo, para pedirle consejo. ¿Usted cree que es normal que tengan ya con nosotros tres meses?”

(En la madre) pensé. ¿Qué le digo? No vaya a provocar un divorcio necesario. Y fue ahí donde confirmé que

-chinelas- para equivocarse nadie necesita consejo.

Y pasando aceite, lo único que le dije fue: Mi sargento, esa no es visita, es una invasión.

CAJÓN DE SASTRE

“Nos dejas bien picados. Tienes que platicarnos los temas pendientes: ¿De qué venía cargado el avión de la ´Real´ Fuerza Aérea Mexicana que trajo al Evo y ¿qué otra cosa te contó, además de la invasión que sufre en su depa?”, interviene la irreverente de mi Gaby desde su búnker atómico de Hualahuises. (Ahora ya saben el por qué del búnker…)

(Pregunté al sargento si podía publicar su foto y respondió que sí, pero su nombre, no. “Ya más delante veremos”, dijo.)