Columnas

Ealy Ortiz es un hombre honorable; deberá disculparse con Scherer, a quien evidentemente se ha calumniado, con saña, en El Universal.

'calumnia'.
(Del lat. calumnĭa).

1. f. Acusación falsa, hecha maliciosamente para causar daño.
2. f. Der. Imputación de un delito hecha a sabiendas de su falsedad.
Diccionario de la lengua española

1.- 

El jueves 19 de noviembre, El Universal publicó esta nota de Íñigo Arredondo: “Consejero jurídico de AMLO no declara departamento de 1.7 mdd en Nueva York”.

2.-

El reportero Arredondo dijo: “Consultado al respecto, el equipo del consejero jurídico respondió que la propiedad en Park Avenue fue cedida a la ahora exesposa del consejero y envió un acta notariada del 15 de febrero de 2019, donde se explica que Julio Scherer exhibió una copia certificada del convenio y sentencia de divorcio que en la cláusula cuarta, apartado uno, del convenio de divorcio en cuestión se estipuló que ‘los bienes de la sociedad conyugal pasarán a ser propiedad 100% de su cónyuge’ y que la sentencia tiene fecha de octubre de 2015”.

3.-

Hoy viernes 20 de noviembre El Universal difundió una carta de Scherer en la que explica las cosas. En un tono de mal gusto, el diario de Juan Francisco Ealy Ortiz señaló que publicaba la réplica del funcionario, no obstante que, según sus editores, la nota de Íñigo Arredondo “no es falsa ni imprecisa”.

4.-

Scherer en su carta simple y sencillamente repite lo que su equipo ya había dicho a El Universal y que he citado en segundo punto de esta columna: que el departamento de Nueva York, “como otros bienes que adquirí con mi ahora exesposa fueron cedidos a ella, como consta en el acta notarial a la que usted (director del periódico) y su medio tuvieron acceso antes de la publicación”.

5.-

Scherer destaca el hecho de que él cedió el departamento a su exesposa y que la obligación de registrarlo a nombre de ella en Nueva York es de la excónyuge. Independientemente de lo que lo anterior signifique en función de las leyes de la mencionada ciudad de Estados Unidos, en términos de la legislación mexicana el bien inmueble es propiedad de la mujer, no de Scherer, a quien dejó de pertenecerle desde que se divorciaron, años antes de que él empezara a trabajar en el gobierno de México. Por tal motivo, no tenía obligación de declararlo.

6.-

Por todo lo anterior, dice Scherer al director de El Universal, este periódico “falta a la verdad, tergiversa la información y daña mi reputación”. Lo peor es que los periodistas que trabajan para el licenciado Ealy Ortiz lo hicieron, a pesar de que conocían los hechos.

7.-

El periodista que hizo la nota, Íñigo Arredondo, respondió a la carta de Scherer, pero desgraciadamente recurrió a una enorme falsedad: que él no conocía, cuando redactó el reportaje, el convenio de divorcio de Scherer. ¿No lo conocía? ¿Por qué, entonces, lo citó en su escrito, como es evidente en el punto dos de este artículo? Si en El Universal no pueden ser éticos, al menos deberían ser serios, ya que se ven bastante mal al mencionar un convenio de divorcio en su información original, para después defenderse diciendo que nada sabían del mismo.

8.-

El otro argumento de El Universal para “demostrar” que el departamento pertenece a Scherer y no a su exesposa es que el consejero jurídico de la presidencia de AMLO pagó el pasado mes de octubre los impuestos generados por el inmueble en la ciudad de Nueva York. Desconoce el reportero de El Universal que muchos esposos responsables con sus familias y con capacidad económica, sin convenios jurídicos de por medio, solo por ética personal, siguen pagando durante mucho tiempo, inclusive toda la vida, numerosos gastos de sus exesposas, como impuestos prediales, personal de servicio doméstico, coches, etcétera.

9.-

En la columna Bajo Reserva de El Universal sus redactores hicieron la siguiente pregunta: “¿quién paga los impuestos de una propiedad que no es suya?”. Por lo visto, en ese periódico no hay nadie que se haya divorciado y que, por simple generosidad y sentido del deber, pague gastos de su exesposa aunque no esté obligado a hacerlo. Julio Scherer, hijo de un periodista histórico, paradigma de la ética, está hecho de una madera diferente a la de la gente con la que tienen relaciones los editores  de El Universal.

10.-

A mí me parece que no beneficia a El Universal exhibir cierta saña contra Scherer. Tal comportamiento tiene una posible explicación: pretender que el hijo del fundador de Proceso pague por notas contra El Universal que se han publicado en el semanario fundado por don Julio, sobre todo —así lo creo— las que se redactaron en el sexenio de Ernesto Zedillo cuando el licenciado Ealy Ortiz tuvo problemas graves porque, según el gobierno, no pagaba impuestos. Todos nos alegramos cuando Ealy superó tal problema. Invito al propietario de El Universal a reflexionar acerca de si es correcto que los hijos de los periodistas deban pagar por los trabajos de estos; peor aún, con acusaciones poco sólidas, como es el caso. Juan Francisco Ealy Ortiz es un hombre honorable; deberá disculparse con Scherer, a quien evidentemente se ha calumniado en el más antiguo de los rotativos que circulan en la Ciudad de México. En fin, Julio está acostumbrado. Alguna vez, desde la presidencia de México, la esposa de Vicente Fox lo acosó judicialmente solo por los reportajes del semanario más importante en nuestro país.