Columnas

Cada gobierno tiene sus defensores y detractores, y cada sexenio cambian de dueño según “La mochada” y el patrón.

Vimos el comienzo de la batalla en los spots electorales; pareciera que contrataron a los mismos guionistas del 2000, la meta, fortificar el miedo a los contras, y lo digo así porque parece lucha entre cárteles por territorios…

Utilizar la salud pública y la educación en momentos de pandemia para atacar la “INEficiencia” del gobierno en turno, más parece una peligrosa maroma, máxime cuando vemos al dirigente nacional del PRI Alejandro Moreno Cárdenas — “Alito” sobre la camisa pa que no lo olvides— posteando fotos desde sus giras políticas tratando de rescatar un poco de lo que sobra, lo mismo publica desde el famoso café “La Parroquia” en Veracruz su desayuno valiendo muy poco “la sana distancia”, hasta felicitaciones a Kamala Harris y Joe Biden por el triunfo; “suyo de ellos”, lo menciono por la sintaxis utilizada en sus publicaciones mediáticas, quizá le hace falta un becario avezado en estos temas...

Hablando de varas para medir y descontextualizar las cosas, AMLO sigue diciendo que el encono de ciertos medios y periodistas es por falta de producto verde espinoso, (léase chayote) y a esto mismo se refieren lo que aseguran en Canal Once sí suelen alimentarse a diario con el nutritivo producto, aseguran también que los sueldos millonarios que se manejan para ciertos conductores en el otrora humilde canal, pues nomás no corresponden al presupuesto raquítico que siempre se manejó y mucho menos si el pago de nóminas fuera proporcional al rating manejado, SIC.

—Cada gobierno tiene sus defensores y detractores, y cada sexenio cambian de dueño según “La mochada” y el patrón…— Lo anterior me lo comentaba un querido maestro hablando de los contubernios realizados siempre desde las sombras, como cada revista o medio se alinea de acuerdo al estilo que desea manejar, ya después los herederos o nuevos dueños lo convierten en vulgar pasquín, pero no vaya usted a creer que hablamos de Proceso, por mencionar uno de tantos…

“Aquellos tiempos don Teofilito…” donde a carretadas se manejaban los centavos para manipular la información a conveniencia del cacique se están terminando, y no es porque la corrupción haya aminorado con la llegada de AMLO como se predijo, más bien porque la rapiña ha crecido sobremanera y ahora desde cada red social, cualquiera cree tener la verdad en sus dedos atacando para lograr sobresalir sobre la multitud logrando engrosar la sarta de inexactitudes a publicar.

La necesidad de fama, aunque sea efímera, ha ganado sobre la prudencia y la autocensura que precedía al buen periodismo convirtiendo en diarrea verborréica muchas notas que en algún momento fueron consulta obligada por su rigor periodístico, con el fallecimiento del dueño de IMPACTO, Juan Bustillos, también termina una época donde el periodismo político cobró alta relevancia en nuestro país, claro indicativo de la caída en picada, la lectura mordaz que invitaba al debate y al análisis, convertida en remedo se sátira y chiste procaz…

Otra forma de crítica política es la caricatura, también, de manera lamentable son pocos los buenos que aún nos quedan, ahora con los llamados “memes” cargados de vulgaridades algunos pretenden robar terreno a las mágicas plumas que desde una imagen nos hacen reflexionar, para muestra los pleitos tuiteros de Ricardo salinas Pliego, que a falta de argumentos acude al “memazo” para descalificar… en fin, cada cual de acuerdo a sus muchos o pocos recursos literarios.

Los tiempos cambian vertiginosamente, con las campañas “electoreras” a la puerta se avecinan tiempos más que caóticos en nuestro México, el hueso que muchos tratarán de mantener o arrebatar es aliciente suficiente para emplear las armas más afiladas y mala leche que puedan encontrar e incluso regresar de “su madre patria” como algunos aún suelen llamar a España.

Algo sí es seguro, depende la altura del escalón donde estás es la notoriedad en la foto… Y como decía el adagio aquel: “El que se mueve, no sale…” ahora agregaremos; el que no puede pagar redes sociales no se ve, con o sin tapabocas.