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Despojo, daño ambiental y el conflicto por la tierra provocado por desarrolladores a lo largo de la costa de Baja California Sur.

#LordDunas y el muro de contención construido en playa Costa Azul, en San José del Cabo, evidencia el sistémico patrón de destrucción ambiental y despojo que ocurre desde hace tiempo en Baja California Sur. 

Son solo dos de muchos ejemplos de despojo, daño ambiental y el conflicto por la tierra provocado por desarrolladores a lo largo de la costa de Baja California Sur.

#LordDunas

En menos de dos semanas tenemos dos eventos que hablan de un desarrollo inmobiliario y turístico desordenado. Destructivo. 

Un desarrollo que le da igual destruir una duna costera, enterrar un humedal o modificar el cauce de un arroyo para proteger sus propiedades. Algo parecido ocurrió hace unos años con el intento de despojo de pescadores de la playa Punta Lobos y el enterramiento de un humedal.

Desde ayer tomó las redes sociales digitales #LordDunas. Todo sucedió en Todos Santos cuando el conocido abogado y activista ambiental, John Moreno, grababa un video en el que evidenciaba algo que es una constante en ese territorio: construir sobre dunas. A lo lejos comenzó a escucharse a un extranjero que le gritaba a John. Le pedía retirara la cámara porque era su propiedad y rechazó vivir encima de una duna.

“Fuck you, you ficking piece of shit” y “it’s all money for you people”, fueron solo dos de las varias frases despectivas y cargadas de odio, en contra del abogado por parte del norteamericano que construyó una casa en el lugar. El hombre sostenía un palo de manera mientras confrontaba a gritos a John que, a su vez, pedía se calmara al amenazante sujeto.

En el Código Penal para el Estado de Baja California Sur, en el Título Vigésimo Tercero referente a delitos ambientales, en su artículo 365, las dunas costeras son consideradas como “prioritarias en materia ambiental de jurisdicción estatal adyacentes a la zona federal marítimo terrestres”. Además, las sanciones aumentan cuando exista una ocupación violenta.

#ElMurodelaVergüenza

Hace dos semanas, la empresa SBJG Properties SA de CV reactivó durante las noches sus operaciones. Utilizaron la oscuridad debido a los sellos de clausura de la Conagua, porque querían no llamar la atención como pasó a finales de diciembre cuando intentaron iniciar con el proyecto Canalización del Arroyo Costa Azul.

Los surfistas locales comenzaron a evidenciar que algo no estaba bien con la obra. El muro de contención tenía cercada la zona, pero se comía parte de la playa y del arroyo con pilotes y malla sombra. La Asociación de Surfing de Baja California Sur convocó a una manifestación en la que participaron más de 50 personas que quitaron toda la estructura perimetral.

No es la primera vez que se intentaba edificar algo allí. En 2009, Tokase Properties S de RL de CV obtuvo el permiso de la autoridad ambiental, con una vigencia de 2 a 5 años, como consta en el número de oficio SEMARNAT-BCS.02.01.IA.053/10, para construir un muro de concreto.

De Tokase Properties a SBJG Properties

No fue hasta 2013 que el proyecto fue presentado al XI Ayuntamiento de Los Cabos durante el gobierno de José Antonio Agúndez Montaño. Según el documento 326-XXXIX-2013, se solicitó la autorización municipal para el encauzamiento del arroyo y, a diferencia a lo presentado a la federación, los desarrolladores proponían dos parques públicos en la playa ubicada en San José del Cabos.

El tiempo pasó y nunca se construyó hasta que apareció SBJG Properties SA de CV. En 2015, una vez vencido el tiempo de construcción de la Semarnat, esta empresa inició el proceso para obtener un nuevo permiso por cinco años, el cual, vencía el 2020. El proyecto Canalización Arroyo Costa Azul son planes muy similares a los presentados por Tokase Properties S de RL de CV en 2009. Se podría decir que es el mismo lugar.

La compañía consiguió la autorización de la Delegación en Baja California Sur de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), argumentado en “la necesidad de proteger las propiedades que la empresa promovente tiene en los costados adyacentes a las dos márgenes de la desembocadura del arroyo Costa Azul”. El delegado de entonces, el priista José Cota Osuna, aceptó y les dio una autorización de 2 a 5 años, a partir del 22 de mayo de 2015.

El 30 de abril de 2019, a un año de caducar su permiso ambiental, la Dirección General de Planeación y Desarrollo Urbano negó a SBJG SA de CV colocar su barda. Argumentó en el oficio DGDU/144/2019 que no podía entregarle un cambio de uso de suelo, porque allí el Programa de Desarrollo Urbano (PDU) contempló que esta área sea destinada para ‘Recreación y Deporte’. La Comisión Edilicia de Desarrollo Urbano, Planeación, Ecología y Medio Ambiente presidida por Tabita Rodríguez presentó un dictamen desde el 12 de abril de 2019, según se lee en el acta número 18, sobre el proyecto que fue aprobado por mayoría de votos.

Ante la negativa, la empresa inició la presión por dos vía, una a través del Tribunal de Justicia Administrativo de Baja California Sur con la demanda contra la Dirección General de Planeación y Desarrollo Urbano, según consta en el expediente 017/2019-LPCA-I; la otra estrategia fue a través del mismo Cabildo con el acuerdo número 083 firmado por la secretaria general, Rosa Delia Cota Montaño, solicitando la intervención de la comisión edilicia.

¿Desarrolladores o depredadores?

La presidenta de la comisión, Tabita Rodríguez, interpuso una denuncia FED/BCS/CSL/0000154/2021, en contra de SBJG Properties SA de CV, empresa que se adueñó de una franja del arroyo Costa Azul un muro de protección para proteger sus desarrollos ubicados a un costado del mismo, lo que generó el rechazo de surfistas, periodistas, activistas y políticos.

¿Por qué cambió la regidora de parecer? Muy sencillo: hubo corrupción. La empresa presentó un expediente que no contaba con los 10 metros de arroyo que se ‘robaron’ más tarde, es decir, como acostumbran los desarrolladores depredadores usaron su influencia y sus mañas para apurar el proceso y construir en una de las últimas playas libres de la municipalidad de Los Cabos.

La ciudadanía inició una jornada de recolección de firmas con más 10 mil. Artistas comenzaron a intervenir el muro y desde ayer hay fiesta hasta altas horas de la noche a modo de protesta, por la poca transparencia con que se maneja la empresa. Incluso, hace unos días llevaron un trascabo y amenazaron con derribar el muro.

Tanto #LordDunas como #ElMurodelaVergüenza demuestran un patrón sistémico histórico-económico-político de privatización de espacios públicos. Denota el gandallismo de los ‘desarrolladores depredadores’ que utilizan el dinero para comprar favores o torcer los marcos legales y ambientales de México. Estos dos casos son un ejemplo que la gente de Todos Santos y Los Cabos no dejarán que los despojen, esta vez no será así.