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Solicitan voluntarios para socializar con anguilas a través de videollamadas

Anguilas de jardínJulia Goralski / Unsplash

Los animales están perdiendo la costumbre de convivir con humanos y eso dificulta su cuidado. 

Sólo unos días después de que los humanos se vieron obligados a guardarse en sus casas a causa de la pandemia de Covid-19, los animales salvajes comenzaron a ocupar espacios que hasta ahora se mantenían al margen de los lugares habitados por personas; se han visto leones durmiendo en una carretera y osos paseando por una ciudad, pero al parecer no todos están disfrutando igual nuestra ausencia. 

Así lo hizo saber un acuario en Japón que está buscando voluntarios y voluntarias para hacer videollamadas a las anguilas que lo habitan, pues según indican los expertos, la falta de visitantes está afectando su estado de ánimo y su salud. 

Debido a que desde el pasado 1 de marzo está cerrado, el Acuario Sumida, en Tokyo notó que sus cientos de pequeñas anguilas de jardín manchadas comenzaron a actuar de manera extraña por la falta de humanos; cada vez que un trabajador del acuario pasa cerca, se ponen a excavar en la arena como si quisieran esconderse, pues han perdido la familiaridad con las personas. 

Aunque esconderse es un comportamiento natural de las anguilas de jardín, el acuario informó que sus ejemplares habían aprendido a dejarse ver por los visitantes y ahora están acostumbrándose a un entorno sin humanos, lo que dificulta que el personal del acuario pueda mantener monitoreada su salud. 

Por estas razones, Sumida busca quien ayude a que las anguilas se mantengan confiadas al tener a un humano cerca; lanzó un "evento de emergencia" de tres días a partir del 3 de mayo, conocido como el "festival de exhibición de rostros", con el objetivo de ayudar a las anguilas a "no olvidar la existencia de los humanos".

La administración del acuario está invitando a las personas a llamar a una cuenta del acuario a través de un iPad o iPhone, y una vez conectado, se les pide a las personas que saluden o llamen a las anguilas durante cinco minutos a la vez, dos veces al día. Sin embargo, no se tiene claro cuál sería la forma en que operarían estas videollamadas.

Según la Academia de Ciencias de California, las anguilas de jardín manchadas a menudo se confunden con plantas debido a su tamaño delgado y la forma en que se entierran parcialmente en el fondo marino para barrer el zooplancton que pasa.