Las encuestas nos pueden dar una idea de cómo van las contiendas y el esfuerzo que se tiene que hacer para poder llegar a las personas necesarias para ganar la contienda. Los resultados de las encuestas de casas encuestadoras reconocidas le dan una desventaja a la candidata del FAM desde 13 puntos hasta 55 puntos.

De las Heras, le da un 13% de la intención del voto a Gálvez.  En la de MetricsMX la ventaja de Sheinbaum sobre Gálvez es de 30 puntos y en la de Enkoll es de 25 puntos. La tarea es titánica y el equipo de trabajo de la senadora no se ve que este haciendo algo por hacer que la diferencia se aminore.

En este momento, los coordinadores o como quiera que sea que se llamen los que serán los candidatos, todavía no están registrados en el INE ni como precandidatos. Se adelantó la tarea en los partidos más populares del país como es Morena y los que conforman el Frente Amplio por México.

Habría que recordar que la candidata del FAM ganó su candidatura por que los candidatos propuestos se fueron bajando del barco y no por una elección de la gente que la aprobaría. Ya se hizo un trabajo de precampaña y en las encuestas no hay una que le de una desventaja de menos de dos dígitos.

Habría que ver quienes son los voceros. Dicen que serían Kenia López y Javier Lozano del PAN, además de Claudia Anaya del PRI. Del PRD no hay nadie aún y Germán Martínez, legislador independiente, ya se bajó del barco. Otra persona que invitaron, Lilly Téllez, rechazó la invitación por cuestiones de trabajo en medios y en el Senado. ¿Quién más se puede unir que pueda levantar la campaña?

Dice Verónica Malo en su columna que sugiere hacerse de un grupo de personalidades puedan hacer campaña por ella y con ella. Esto hablando desinteresadamente de Gálvez durante los nueve meses que le quedan de campaña a la candidata del FAM.

Suena como una buena idea, pero habría que recordar los pequeños grandes fracasos que han tenido las personalidades artísticas promoviendo candidaturas políticas. Esta el caso del Partido Verde que invitó-contrato a artistas a hacer campaña por ellos en medios tradicionales y digitales. También es raro que las personalidades trabajen sin una remuneración o intercambio.

De este tipo de “apoyos” desinteresados recuerdo el que le hizo Juan Gabriel, gran ídolo del pueblo, a el candidato del PRI a la presidencia Francisco Labastida. Mire que 23 años después todavía me acuerdo de la canción:

“Ni Temo, ni Chente

Francisco va a ser presidente

Ni el PRD, ni el PAN

Ni el PRD ni el PAN

El PRI es el que va a ganar”

Al final, Francisco Labastida, con todo el apoyo del PRI y sus estructuras políticas perdió la elección en contra de Vicente Fox. Tal vez si le hubiéramos hecho caso a JuanGa, la historia de hoy sería diferente.

A lo que voy es que, con lo popular que era Juan Gabriel y con la fuerza que tenia el PRI en ese entonces, Labastida no ganó la elección. De lo que recuerdo de esa época era que las encuestas no estaban tan lejanas y contundentes como las que hay ahora contra Xóchitl.

Es complicado que las personalidades entren a el mundo de la política sin buscar algún tipo de compensación. Solo con saber que cobrar por mandar un mensaje de cumpleaños en audio o video, me imagino que no entrarían en una campaña política sin buscar algún tipo de premio o compensación.

Lo que le falta al FAM o al PRI o al PAN o al PRD o a Movimiento Ciudadano es hacer una campaña “no campaña” como la que hizo López Obrador por mas de 18 años hasta que ganó la presidencia. Es complicado ganarle a una campaña tan grande y masiva como la que hizo AMLO.

El candidato del 2030 ya va tarde, al menos debería de empezar ahora a buscar ser conocido. Recorrer el país sin bandera y buscar conocer verdaderamente al pueblo. Quizá ahí pudiera haber un cambio. El poder de arrastre de López Obrador es grande, tanto que si ponen a cualquier persona de candidato podría ganar.

A Xóchitl no la conocen ni la apoyan tantos como los que apoyan a las corcholatas morenistas. Si Gálvez se avienta un fly de sacrificio y sale alguien al quite, puede que den una mejor batalla. Todavía queda Beatriz Paredes y otros candidatos que podrían beneficiarse si Xóchitl o la gente de su equipo deciden bajarse de la carrera presidencial.

Puede que me equivoque, pero los números dicen lo contario.

Esperemos…